Un juez condenó a un joven de 23 años a 5 años y 9 meses de cárcel por robarle
las zapatillas con un cuchillo a un adolescente en barrio Tablada. Pero en el mismo fallo, con un
criterio poco frecuente, le impuso más de 12 años de prisión al unificar esa pena con un
antecedente que tenía como menor.
La condena fue dictada por el juez de Sentencia Carlos Carbone tras el juicio a
un joven de 23 años por un robo calificado que cometió en 2008, cuando estaba en libertad
condicional por una pena que le habían impuesto siendo menor de 18. Lo inusual es que el juez
unificó ambas condenas al entender que, de otro modo, la condena que registraba como menor hubiera
quedado sin cumplirse.
Se trata de un criterio infrecuente, según explicó el magistrado a LaCapital,
porque la ley que define el régimen penal del menor impide declarar reincidente a un chico imputado
por más de un delito. "Las disposiciones relativas a la reincidencia no son aplicables al menor",
señala la ley. Sin embargo el juez Carbone interpretó que ese precepto no rige cuando el mismo
joven recibe una segunda condena siendo mayor de edad.
El hecho que juzgó Carbone ocurrió el 7 de mayo de 2008 a las 2.15 en barrio
Tablada. Un chico menor de edad estaba en el frente de su casa de Esmeralda al 3400 y pasaron dos
muchachos en bicicleta que, a punta de cuchillo, le robaron la ropa: las zapatillas, una bermuda,
una remera, un cinto, una campera y una gorra.
La madre del joven denunció lo ocurrido a la policía y el adolescente salió a
buscar a los asaltantes en un móvil del Cuerpo Guardia de Infantería. Frente a una casa de
Presidente Quintana al 100 reconoció a uno de los agresores, quien llevaba la bicicleta todo
terreno lila en la que lo habían asaltado. "Yo vi cuando la policía detuvo a uno. Lo reconocí como
el que tenía el cuchillo", declaró el muchacho.
El joven detenido, Marcelo Gerardo Ramos, a quien le dicen Lovi fue considerado
autor de un robo calificado. Para Carbone el hecho quedó probado en base al acta policial, la
declaración de la víctima y su detención con inmediatez al hecho, en base a un reconocimiento
espontáneo del mismo damnificado. El juez consideró que fue él quien, con una mano, tomó de cuello
al adolescente y con la otra lo apuntó con el cuchillo. Evaluó que no alcanzó a disponer de todos
los elementos sustraídos porque se los llevó su cómplice, un muchacho al que le dicen Bananita y
que está prófugo.
La sumatoria. En base a las características del hecho, por haber actuado junto a
otro muchacho, de noche y atacando a un menor le impuso 5 años y 9 meses de pena. Consideró en su
favor la "pobre educación" recibida, aunque aclaró que no obstante ello "comprendió el tenor de los
hechos".
A esa pena le sumó una condena previa a 7 años de prisión que había recibido el
muchacho por un robo calificado cometido como menor. Esa sentencia fue dictada en el juzgado de
Menores Nº 1 el 3 de diciembre de 2004. Ramos estuvo tres años detenido y obtuvo la libertad en
noviembre de 2007.
La unificación de esas condenas había sido requerida por la fiscal María Isabel
Mas Varela, por lo que el muchacho deberá cumplir como pena única la de 12 años y 9 meses de
cárcel.