Un asesinato por error fue el comienzo de la caída de una célula narcocriminal que trabajaba para Leandro “Gordo” Vilches, condenado junto a Ariel Máximo “Guille” Cantero como parte de la banda de Los Monos y preso en la cárcel federal de Rawson. Es que fue a partir del crimen de Micaela Soledad Gómez, ejecutada con un balazo en la cabeza en mayo en Einstein al 7200, se motorizó una investigación que el lunes terminó con tres detenidos: “Codito”, un ciudadano paraguayo de 24 años, sindicado jefe operativo de un organización que respondía Vilches; una mujer de 27 años apodada “Nina” y señalada como quien conduce las riendas de un punto de venta de drogas en Cullen al 1400 bis, y un remisero de 36 años apuntado como sicario de la banda.
Los tres serán acusados por la fiscal Georgina Pairola en las próximas horas por una treintena de hechos delictivos entre los que resaltan homicidios, balaceras y extorsiones a escuelas y edificios públicos policiales y judiciales, cuyos detalles se conocerán al concretarse la imputación. Otros dos integrantes de la gavilla ya fueron imputados: uno por el crimen de Gómez y el otro por disparar contra un vecino de barrio Belgrano al que quiso robarle un auto, hecho que sólo por buena fortuna no terminó en muerte.
La “Mafilia” es el sello de agua que una célula ligada al Gordo Vilches eligió para hacerse un lugar en el mundo narcocriminal de Rosario. Vilches cumple en Rawson dos condenas: una de once años como miembro de Los Monos y otra a 6 años y dos meses por venta de drogas.
Por error
Esta investigación comenzó con el crimen de Micaela Gómez. La mujer tenía 28 años cuando el pasado 3 de mayo fue asesinada con un disparo en la cabeza mientras tomaba mate con una amiga en su casa de Einstein al 7200, en Fisherton Industrial. Dos semanas antes en esa misma cuadra habían acribillado a Jorge Damián “Porteño” Camargo mientras le arreglaba la bicicleta a su novia.
La hipótesis de ese crimen fue que el blanco real el ataque no era Micaela y sino su amiga, a quien los ejecutores acusaban de ser la persona que había entregado al Porteño. Por el ataque fue detenido Osmar Agustín “Hormiga” B., un supuesto socio delictivo de Camargo, quien fue acusado el pasado 13 de junio en audiencia oral y pública de cometer el crimen de Micaela. Los investigadores no descartan que Hormiga fuera parte de la gavilla de Gordo Vilches.
>> Leer más: Empalme Graneros: crónica de un demencial ataque a balazos con un muerto y dos heridas
Cuatro días más tarde, en inmediaciones de Chubut al 5600, barrio Azcuénaga, sucedió un hecho que conmocionó a la vecindad. Pasadas las 21 del sábado 6 de mayo un vecino de la cuadra llegaba de la casa de su suegra cuando un hombre armado intentó cortarle el paso. Como no se detuvo, el maleante apuntó a la ventanilla del conductor y gatilló haciendo estallar el vidrio. El vecino pudo sortear el robo sólo por su buena fortuna. A su lado estaba sentada su esposa amamantando a su bebé. Por este hecho fue detenido e imputado Alexis R., conocido por los apodos de “Blanco”, “Blanquito” o “Tato”. Según pudo saberse Tato es un hombre “que hablaba directamente” con Vilches.
Teniendo como guía la pesquisa del homicidio de Gómez y tomando la referencia los dos hombres ya detenidos, efectivos de la Unidad Especial de Investigación del Crimen Organizado de la Policía de Santa Fe motorizaron la pesquisa. Este lunes, con apoyo de efectivos de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal Argentina (PFA), el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) realizaron ocho allanamientos en Zuviría al 6900, en barrio Belgrano; Laguna Blanca al 1800 bis, en Hostal del Sol; Fader al 2800, Colombres al 3000, barrio Godoy, y Cullen al 1400 bis, en Empalme Graneros. Se secuestró una cantidad de droga no precisada y armas de fuego que serán peritadas para determinar si fueron utilizadas en distintos hechos violentos.
image (2).jpg
Cinthia Romina F., de 27 años, apodada Nina. Es sindicada como la mujer que regenteaba un punto de venta de drogas en Culen al 1400 bis.
En Zuviria entre Ecuador y Colombia fue apresado Juan Antonio T. G., de 24 años y apodado Codito, quien al escuchar el grupo de irrupción intentó huir por los techos y fue capturado en una obra en construcción. Cristian B., de 36 años, fue apresado en Laguna Blanca al 1800, y fue apuntado como sicario de la gavilla.
En Cullen al 1400 bis fue detenida Cinthia Romina F., de 27 y apodada Nina. La mujer es sindicada como la persona que regenteaba un punto de venta de drogas que funciona en ese lugar desde hace varios años. Dicen que vendía droga a bajo costo, una especie de crack, que se fuma en pipa, y que tiene un valor de 600 pesos.
“Muchos de los zombies que ves caminando por el barrio son producto de esa basura”, explicaron los vecinos de esa cuadra un mes atrás cuando Gustavo Ramón Villalba Sosa, paraguayo de 23 años, circulaba en su moto con el casco puesto y fue ejecutado por dos hombres desde otra moto.
>> Leer más: Investigan si el Servicio Penitenciario Federal daba cobertura a Guille Cantero
“Este tipo de bandas dejan expuesto el nivel de organización que tienen. Ya no es como antaño que el que iba a disparar contra un objetivo después se llevaba el vehículo y el arma a su casa. Hoy tienen los movimientos más aceitados. Un grupo mueve las armas, las provee y después las oculta en diferentes aguantaderos. Con los vehículos pasa lo mismo. El que dispara no es el que oculta el arma. Enseguida hace el pasamanos”, explicó un investigador consultado.
image (1).jpg
Uno de los domicilios allanados por efectivos de la la Unidad Especial de Investigación del Crimen Organizado de la Policía de Santa Fe y la PFA.
Interna embanderada
A partir de la guerra desatada entre dos facciones de Los Monos lideradas por Leandro “Pollo” Vinardi y Carlos Damián “Toro” Escobar, por un lado, y Pablo Nicolás Camino por el otro, hay investigaciones judiciales que encolumnan en esta última a Vilches y a Rodolfo Héctor “Eri” Masini.
El conflicto salió a la luz a partir del crimen del artista callejero Lorenzo “Jimi” Altamirano, a quien la facción liderada por Camino levantó en 27 de febrero e Iriondo para ejecutarlo frente a la puerta 6 de la cancha de Newell's. Entre las ropas de Jimi los ejecutores dejaron un mensaje hacia los rivales. Un mes después de ese asesinato se realizaron allanamientos en las celdas de los penales federales de Marcos Paz, Ezeiza y Rawson donde están alojados Guille Cantero y varios de sus subordinados como Vinardi, Escobar, Vilches y Camino.
Otro capítulo de esta interna se vio reflejada el sábado 24 de junio cuando, minutos antes del comienzo del partido despedida de Maximiliano Rodríguez, la barra de Newell´s —en manos de Los Monos— desplegó una enorme bandera en la la tribuna popular Diego Maradona en la que se visualizaba un mono con lentes, un toro y pollo y la leyenda: “Nosotros estamos acá más allá de todo”. Los investigadores le pusieron nombre y apellido a los del trapo: El mono de lentes era en alusión a Guille Cantero; el Toro, por Escobar; y el pollo, por Vinardi.
Guille está preso en la cárcel federal de Marcos Paz mientras Pollo y Toro en el penal de Ezeiza. Según investigaciones judiciales son los números uno, dos y tres de la barra de Newell's. La exhibición de la bandera está siendo investigado por el fiscales de la Agencia de Delitos Complejos y Criminalidad Organizada del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y en al menos dos oportunidades el trapo fue buscado en allanamientos en las instalaciones del Coloso del Parque, con resultado negativo.