POLICIALES

La caída del "Viejo" Fernández, uno de los distribuidores de drogas en el sudoeste santafesino

El TOF 2 lo condenó a 12 años de pena unificada. Ya había sido penado en 2018 como abastecedor de "El venadito" Arias

Viernes 25 de Junio de 2021

Miguel Angel Fernández, un bonaerense de 78 años apodado "Viejo", "Tío" o "Viejo Miguel", fue condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal número 2 de Rosario a 8 años de prisión que tras unificación quedó en un global de 12 años como organizador de una banda que vendía droga en el norte de la provincia de Buenos Aires y el sur de Santa Fe. Junto a Fernández fueron condenadas seis personas con domicilios en Venado Tuerto, Villa Cañas, Murphy, Elortondo, Firmat y Melincué quienes recibieron penas de entre 4 y 8 años de prisión. Uno fue absuelto por el beneficio de la duda.

El Viejo ya había sido condenado en diciembre de 2018 junto a Franco Ismael "Venadito" Arias. La banda del Venadito, también conocida como “De Santa”, se había hecho fuerte trabajando en el departamento General López y el norte de la provincia de Buenos Aires hasta que cayó en desgracia el 5 de agosto de 2014.

El jueves 7 de febrero de 2019 once allanamientos ordenados por el juez Federal de Venado Tuerto Aurelio Cuello Murúa sacudieron la tranquilidad de las localidades santafesinas de Elortondo, Melincué, Villa Cañás, Murphy y Venado Tuerto; y las bonaerenses de Del Viso (partido del Pilar) y Grand Bourg (partido de Malvinas Argentinas). Efectivos de la Sección Antidrogas Rosario de Gendarmería Nacional iban detrás de una banda interprovincial que desde el norte de Buenos Aires vendía droga en el sur de Santa Fe. El hombre en la mira era el Viejo Fernández, quien distribuía la droga a través de dos líneas: una era “Nancy”, que no pudo ser identificada, y la otra la del “Flaco” o “Luis”, sobrino político de Fernández. Ocho personas quedaron bajo investigación y llegaron a juicio oral y público tras el pedido del fiscal Javier Arzubi Calvo el 9 de diciembre de 2019.

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El Viejo era un distribuidor de droga en el límite provincial que ya había sido condenado en diciembre de 2018 como la persona que gestionaba, desde el barrio Vicenzo de la localidad bonaerense de Pilar, embarques para abastecer de droga a la banda del Venadito Arias, una organización básicamente familiar. Esta banda cayó en desgracia el 5 de agosto de 2014 cuando policías antinarcóticos santafesinos lograron desbaratarla bajo las órdenes de la fiscal federal Adriana Saccone. En juicio oral y público el Venadito recibió nueve años al ser considerado organizador de una cadena de trafico de drogas que abastecía a distintas localidades del sur provincial. Las penas fueron acordadas en un juicio abreviado entre el fiscal Federico Reynares Solari. El Viejo recibió 6 años de condena, que purgó bajo el beneficio de la prisión domiciliaria.

La causa se inició en diciembre de 2013 y el análisis de las escuchas producidas a lo largo de 13 meses de investigación "constituyeron un elemento irrefutable" para exponer la relación entre el Venadito Arias y el Viejo Fernández. Las escuchas develan los acuerdos y la coordinación para que Fernández nutriera de droga a Arias.

La condena

El 10 de junio pasado el TOF 2 integrado por los camaristas Eugenio Ferrero Martínez, Ricardo Vásquez y Otmar Paulucci dio a conocer la sentencia para las ocho personas que llegaron a juicio oral: el Viejo Fernández recibió 12 años de cárcel unificados y con declaración de reincidencia; María Yemina Vargas una pena de 8 años; Luis Ezequiel “Flaco” Encinas, 6 años y 6 meses; Ramiro Criado y Daniel Alberto Almada 6 años; Georgina Susana Di Cecco y Carlos Daniel Chacón 4 años de prisión. Isaías Emanuel Romero, a quien le hallaron siete plantas de marihuana, fue absuelto por el beneficio de la duda.

La causa comenzó a partir de una denuncia el 14 de agosto de 2018 a raíz de una denuncia realizada por el jefe de la seccional 8ª de Elortondo, quien documentó una serie de dichos de vecinos de esa localidad sobre la existencia de una boca de expendio de droga en la esquina de calles 9 de julio y Belgrano. El juez federal Cuello Murúa encomendó a la Sección de Investigaciones Antidrogas de Rosario de la Gendarmería Nacional Argentina tareas de inteligencia. Ese lugar, una carnicería, era regenteado por Almada y Vargas, esta última era la persona que se contactaba con Fernández. El juez federal Cuello Murúa encomendó a la Sección de Investigaciones Antidrogas de Rosario de la Gendarmería Nacional Argentina tareas de inteligencia.

Fundamentos

En el juicio, cuyos fundamentos se conocieron esta semana, se ventiló a partir de escuchas judicializadas que el jefe de la organización era el Viejo Fernández, quien desde la localidad bonaerense de Grand Bourg se encargaba de conseguir el material estupefaciente que luego era distribuido por su sobrino político, el Flaco Luis Encinas. Fernández era quien fijaba los precios, coordinaba las ventas, traslado y distribución del material estupefaciente y ejercía autoridad sobre los miembros del grupo. Encinas se encargaba de transportarlo en su Chevrolet Cruze color negro y distribuirlo las localidades de Venado Tuerto, Murphy, Elortondo, Melincué, Villa Cañas, entre otras de la provincia de Santa Fe.

Encinas guardaba el material estupefaciente en su domicilio en Murphy, para distribuirlo a medida que los vendedores lo fueran necesitando: Almada y Vargas en Elortondo, Criado en Villa Cañas, Chacón en Firmat, y Di Cecco en Venado Tuerto. Generalmente, a medida que los vendedores rendían el pago solicitaban la reposición de mercadería. Luego Encinas le giraba el dinero a Miguel. “Cabe destacar que Encinas _según sus dichos_ cobraba 20 mil pesos cada viaje a la provincia de Buenos Aires y 2 mil por cada entrega”, se explicó en los fundamentos.

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En el juicio también quedó expuesto que “hubo otros partícipes no enjuiciados, porque cabe recordar que al inicio de la investigación «Nancy» era quien cumplía el rol de Encinas, y en aquel momento los vendedores debían viajar para la reposición de mercadería. Luego Miguel consiguió los transportistas referenciados que distribuían en la provincia de Santa Fe”, se explicó en los fundamentos. “Tampoco puede olvidarse la intervención de «Nancy», quien no pudo ser individualizada, junto a otros partícipes que surgen de las escuchas, que no pudieron ser ubicados”, se indicó en la fundamentación.

“Debe recordarse que se trató de la distribución en el interior de la provincia de Santa Fe, de estupefacientes que provenían de la provincia de Buenos Aires, sin pasar por Rosario. En otros términos, no existía forma de distribuir la droga en un vasto y alejado territorio, sin un circuito conformado por una pluralidad de intervinientes, lo que supone una logística que excede el intento de mostrarlo como una gestión individual, tal como lo pretendieron los imputados y defensores”, explicó el presidente del tribunal en la redacción de la fundamentación de la condena.

Respecto al Viejo Fernández, un hombre de 78 años que está bajo prisión domiciliaria cumpliendo pena por la causa en la que fue sentenciado junto al Venadito Arias, en los fundamentos se dijo: “Corresponde oficiar al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a efectos de que le realicen a Miguel Angel Fernández un exhaustivo examen médico, se indique las patologías que presenta y la posibilidad de que el condenado cumpla con la pena aquí impuesta en un complejo penitenciario”.

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