Un oficial superior rosarino fue indagado por enriquecimiento ilícito, luego de
que la Dirección de Asuntos Internos constatara un incremento patrimonial no justificado en su
poder. El comisario mayor retirado Hugo Giuliano, que fue jefe de la Agrupación de Unidades
Especiales de la policía rosarina, se abstuvo de declarar y pidió que sus abogados accedan al
expediente para definir un descargo.
Lo significativo del caso es que no hay en la provincia de Santa Fe policías
condenados por la acumulación indebida de bienes. Tras la lectura de una detallada imputación,
Giuliano fue indagado por el juez Alfredo Ivaldi Artacho. Fue acusado de dos delitos:
enriquecimiento ilícito y omisión y falsedad de declaración jurada.
La primera figura, porque hay serios indicios de un aumento patrimonial
desproporcionado en relación a sus ingresos y que, según el dictamen de Asuntos Internos, no pudo
justificar en sede policial. La segunda, porque omitió consignar activos financieros en su
declaración jurada y registró bienes por montos inferiores a su valor real. "Es un delito complejo,
porque el incremento se extiende de modo progresivo a lo largo de 30 años", dijo un
investigador.
Giuliano fue el jefe de la Unidad Regional de Caseros pero hizo la mayor parte
de su carrera en la policía rosarina. Llegó a jefe de la AUE, encargada de investigar delitos
complejos. En abril de 2001 fue puesto en disponibilidad al quedar imputado en la causa de las
cajas negras de la policía por la jueza Carina Lurati. Terminó sobreseído y se reincorporó hasta su
retiro.
Los bienes. La denuncia contra Giuliano había sido presentada en agosto de 2004
por el gremio policial no reconocido Apropol. Le adjudicaba ser propietario de dos edificios de
propiedad horizontal. Uno de diez pisos ubicado en Moreno 415 y otro de la misma calle a la altura
del 405, situado en una ochava.
Apropol presentó además un detalle de ocho cuentas bancarias a nombre del
comisario. Una caja de ahorros en moneda extranjera en el Lloyds Bank, otra cuenta de la misma
entidad bancaria que en 2002 contenía 23.800 pesos y una tercera caja de ahorros en dólares. Otras
dos cuentas en el Citibank, una en el Banco de Boston y una caja de ahorros en pesos en el Banco de
Santa Fe.
La entidad gremial informal denunció entonces que la casa de Buenos Aires al
1900 donde residía el oficial estaba valuada en 30 mil pesos en su declaración jurada, cuando en el
avalúo fiscal de la municipalidad figura por 80 mil pesos. En ese momento, según consigna la
entidad en su página web, Giuliano percibía un sueldo de 2.500 pesos.
El patrimonio del ex jefe policial estuvo bajo la lupa de Asuntos Internos por
cuatro años. Tras un minucioso recuento de bienes y auditorías contables, la Dirección convocó al
policía para su descargo. Los atribuyó a "donaciones y el trabajo de taxis", según una fuente del
caso, explicación que no conformó a los investigadores y la causa fue remitida en abril de 2008 al
juzgado para la acción penal.
El año pasado, el fiscal Esteban Franichevich le pidió al juez que indague al
oficial. Detalló una lista de bienes sobre los que, a su criterio, el policía tiene que dar
explicaciones. La imputación enumeró aún más propiedades, entre ellas bienes inmuebles, mejoras,
terrenos sobre los que se realizaron construcciones y autos.