Ángel Agustín Vera entró herido de bala al Hospital Alberdi en febrero del año pasado. A las dos horas se fue sin el alta médica y al regresar al barrio La Cerámica lo acribillaron. Un grupo de al menos cuatro personas lo persiguió a tiros a lo largo de unos cien metros hasta acorralarlo en una casa donde quedó sin escapatoria y recibió varios disparos que, esta vez, le causaron la muerte. Un cuarto acusado por el crimen fue imputado este martes como uno de los atacantes que persiguieron a la víctima en el marco de disputas territoriales entre bandas. Quedó en prisión preventiva por el plazo legal de dos años.
Jonatan Rodrigo D., de 26 años, se sumó esta semana a la lista de imputados por el crimen de Vera, quien tenía 23 años y fue asesinado en una casa de Medrano y Coliqueo. Los otros acusados están prisión preventiva bajo la misma imputación que el fiscal Adrián Spelta impuso al último detenido: la de coautores de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por la portación ilegal de un arma de guerra. El juez Héctor Núñez Cartelle le dictó la prisión preventiva por el plazo de dos años.
El 20 de febrero de 2022, con diferencia de dos horas, Vera ingresó herido de bala dos veces al Hospital Alberdi. La primera fue a las 16, con un balazo en la espalda. El muchacho alcanzó a decir que lo habían atacado en Baigorria y Medrano. Tras recibir atención médica se retiró sin el alta hospitalaria. Poco después ingresaron varios llamados al 911 para avisar que en la misma zona, Medrano al 2700, se estaban efectuando disparos, al parecer en el enfrentamiento entre dos bandas de la zona del cercano barrio La Esperanza.
Al lugar llegaron varios patrulleros y los policías encontraron nuevamente a Vera herido. Los vecinos les dijeron que él era uno de los que había estado disparando, mientras un grupo de gente arrojaba piedras al móvil. En cuanto se controló esa situación los efectivos del Comando Radioeléctrico trasladaron a Vera al Hospital Alberdi, a unas veinte cuadras, donde se confirmó que era la misma persona que había ingresado unas horas antes y salido sin el alta.
Por la gravedad del cuadro fue trasladado al Hospital Clemente Álvarez, donde tuvo que ser asistido con respiración mecánica y falleció pasadas las 19. Los testigos contaron entonces que se había enfrentado con un grupo de personas que lo persiguió a tiros unos cien metros hasta darle alcance en su casa, donde lo hirieron de muerte, en una pelea por diferencias barriales.
Según la imputación fiscal, cuatro hombres persiguieron a tiros a Vera desde Medrano y Coliqueo alrededor de cien metros, con lo que se vio obligado a resguardarse en una casa de Coliqueo al 1500. Quienes lo perseguían entraron a la casa, lo arrinconaron y le efectuaron varios disparos que le causaron la muerte por una hemorragia masiva de tórax. En el lugar del ataque se secuestró más de media docena de vainas servidas.
>>Leer más: Imputaron a un tercer implicado en un cruel asesinato perpetrado en La Cerámica
El primer detenido por el crimen, en abril, fue Andrés Alberto “Guacho” M., de 40 años. Con un dato de calle, los policías supieron que el hombre iba a diario a visitar a su hijo internado en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria y allí lo apresaron cuando salía, además de secuestrar la moto Falcon tipo enduro roja en la que circulaba, dinero y un celular. Está preso desde entonces como uno de los coautores del ataque.
El segundo implicado es Marcos Rogelio G., apodado “Marquitos”, imputado por el crimen y por un asalto del 14 de mayo del año pasado. La víctima fue una mujer de 68 años que estaba en la puerta de su casa hablando con una vecina cuando dos ladrones la empujaron hacia adentro con amenazas de muerte y la golpearon con la culata de un revólver calibre 22. También golpearon a su madre de 91 años.
Los asaltantes sustrajeron un monedero con 50 mil pesos, un celular Motorola y un Fiat Palio. Al ser alertada la policía, los ladrones en fuga fueron detectados cuando escapaban en el auto robado por calle Salvat. En ese lugar les cerraron el paso, abandonaron el vehículo e intentaron seguir el escape, pero uno de ellos fue detenido con un revólver calibre 22 con 8 cartuchos y otro con el celular Motorola robado. En octubre se sumó a lista de acusados César Evaristo G., alias “Moco”, de 42 años.