Kansas City comenzó a ser copada por los hinchas argentinos que esperan con ansiedad el estreno de la Scaloneta el próximo martes, a las 22, ante Argelia por el Grupo J de la Copa del Mundo 2026. En cada rincón de la moderna ciudad del centro norteamericano hay alguna camiseta de Argentina, ya poniéndole color a la previa del bautismo de fuego del vigente campeón del mundo.
La terminal aérea de la urbe cosmopolita está decorada para la ocasión, con banderas, gigantografías y afiches que promocionan los partidos que se jugarán en la ciudad. Entre ellos, claro, se destaca el debut del campeón del mundo defensor ante Argelia.
Por ello los aviones comenzaron a aterrizar con fanáticos envueltos en banderas celestes y blancas, esos primeros locos lindos que desafiaron los bolsillos y las distancias, para embarcarse en otra ilusión renovada.
Todos coinciden en que ver a Lionel Andrés Messi en su última Copa del Mundo es un hecho histórico que pasará a la eternidad del fútbol.
Las sensaciones que provoca el mejor de todos
“Ver a Leo con la camiseta argentina en su último gran show es impagable”, le confió a La Capital, Mariano, un cordobés fanático del Instituto donde surgieron dos de los primeros campeones mundiales, Osvaldo Ardiles y un Mario Alberto Kempes que se haría famosos en Central. Ya estaba en el aeropuerto enfundado con un buzo con todos los ídolos futbolísticos argentinos.
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Ya llegando al centro de la ciudad los modernos edificios empiezan a hacerle chichones a las praderas verdes, que ahora están brillantes por el intenso sol del verano que está cada vez más cerca en este lado del mundo.
Claro que hoy el sitio más argento de Kansas está en torno del hotel Origin, un sitio de alojamiento austero que está a los pies del impactante río Misuri, de color marrón y gran caudal, que a la distancia se asemeja al Paraná que baña la costa rosarina. Ese es el campamento de la selección.
Allí está el foco del aguante de los hinchas argentinos, que esperan ver que algún jugador se asome al balcón o salude desde la valla, lo que ocurre muy de vez en cuando. Igual estar ahí los hace sentir como guardianes de los campeones del mundo y también del máximo trofeo conquistado en Qatar en 2022.
La casa rodante que espera por Argentina
Un ejemplo es el de Hernán Romero, que armó una casa rodante en Nueva York y está dispuesto a seguir los pasos de la Scaloneta en cada rincón de Norteamérica. “Quiero que Messi me firme el bombo”, le rogó el nacido en el gran Buenos Aires al capitán argentino, aprovechando que el pedido saldrá en el diario de la ciudad natal del Diez rosarino.
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En tanto, a unos 20 minutos del hotel está el impactante estadio de Kansas City, el escenario del partido de Argentina. Sus tribunas tienen forma de “tazón” y por ello los lugareños aseguran que es el estadio más bullicioso del mundo porque hace las veces de caja de resonancia.
Un estadio a la medida de los simpatizantes albicelestes
Tal vez el martes la hinchada argentina lo haga más bochinchero aún, por la pasión que despierta el equipo campeón del mundo, en lo que será su primer partido en la defensa del título.
El estadio ahora está literalmente blindado, con cientos de obreros trabajando para dejarlo a punto para la presentación argentina. Estará colmado y en la reventa se habla de hasta 2 mil dólares. Una locura, donde alguno seguro estará dispuesto a perder la cabeza.
La calma de Kansas está alterada. No fue por una tormenta, un tornado ni ningún fenómeno meteorológico. Desde la ciencia nadie le encuentra explicación. Es el síndrome del Mundial y la pasión argentina. Y la historia recién empieza.