Un hombre fue imputado por dos extorsiones cometidas desde agosto. En uno de los casos las maniobras fueron exitosas y la víctima le transfirió plata, pero en la otra el apretador terminó detenido cuando pasó a retirar un dinero cuya entrega había pactado, sin saber, con policías que habían recibido la denuncia y montaron un operativo para arrestarlo.
El acusado, Juan José C., fue imputado el martes por el fiscal Federico Rébola y la jueza María Trinidad Chiabrera le dictó la prisión preventiva por el plazo de ley de hasta dos años. En tanto, se presume que hay otras personas implicadas en las maniobras que hasta ahora no fueron identificadas.
Deudas ajenas
Juan José C. está acusado de haber participado de una maniobra intimidatoria desplegada el pasado jueves 19 de este mes. Sobre las 20.30 de ese día el hombre fue hasta la casa de una persona y preguntó si allí vivía una persona llamada Florencia. Quien lo atendió le dijo que no había nadie con ese nombre en esa casa y entonces Juan C. le dijo que necesitaba contactarla y, a pesar de que la víctima le decía que no conocía a ninguna Florencia, el hombre le dejó su número telefónico para que la supuesta Florencia lo llamara al regresar. Luego se retiró a bordo de la moto negra de 110 centímetros cúbicos en la que había llegado.
Un par de horas después, sobre las 22.30, se hicieron presentes en la misma casa dos hombres hasta hoy no individualizados. Estos volvieron a preguntar por la tal Florencia pero en este caso demostraron directamente sus intereses y le pidieron la entrega de 400 mil pesos. La víctima respondió que no tenía ese dinero y que no conocía a Florencia.
Ante ese panorama uno de los recién llegados comenzó a hablar por teléfono y se lo pasó a una de las víctimas. El hombre le dijo que tenían que pagar la suma que les exigían, que no les importaba si hacían alguna denuncia. La víctima insistió en que no conocía a Florencia y por ende no pensaba pagar una deuda que no era suya. Acto seguido cortó la comunicación. Fue entonces que uno de los extorsionadores la amenazó con balearla y sacarle la casa. Luego sacó de un bolsillo un cartón que tenía escrito a mano con un número de teléfono y le dijo: “Comunicate con mi jefe para que arreglen”.
Víctimas simuladas
Cuando los apretadores se fueron las víctimas denunciaron lo sucedido y así comenzó una pesquisa de la Brigada Especial de Balaceras, Extorsiones y Amenazas de la Policía de Investigaciones (PDI). Entonces efectivos de la brigada simularon ser las víctimas y al día siguiente se contactaron por WhatsApp con el número de teléfono que habían dejado los extorsionadores. Así, pactaron para el día siguiente la entrega de 225 mil pesos a retirar en el domicilio de la víctima.
En ese contexto, pasadas las 13 del sábado 21 Juan José C. se hizo presente en esa vivienda a buscar la plata pero quedó detenido.
Y en la audiencia imputativa del martes le achacaron otra maniobra similar desplegada entre el 26 de agosto y el 6 de septiembre de este año. Según detallaron fuentes de la Fiscalía Regional 2, sobre las 7 de la mañana del 26 de agosto una mujer llamó desde un número privado a una persona a la que le exigió dinero bajo amenazas.
La víctima volvió a ser amedrentada el 2 de septiembre cuando recibió un audio de WhatsApp mediante el cual un hombre lo amenazaba con incendiarle la casa si no le entregaba dinero.
Ese mismo día se presentó Juan José C. en la casa de la víctima a seguir exigiendo dinero bajo amenazas. En ese caso la maniobra resultó exitosa porque la persona amenazada realizó en tres días distintos tres transferencias de dinero a billeteras digitales del acusado.