Policiales

En un pabellón de la cárcel de Piñero murieron dos internos en cuatro días

Uno falleció el viernes al recibir una herida de arma blanca en supuesta pelea de presos, el otro murió ayer como consecuencia de graves quemaduras

Miércoles 01 de Noviembre de 2017

En sólo cuatro días, en la Unidad Penitenciaria Nº11 de Piñero se produjeron dos muertes violentas. Mientras el viernes un interno murió por las heridas de arma blanca que recibió tras participar de una supuesta riña con otros reclusos, ayer otro detenido falleció en el mismo pabellón como consecuencia de graves quemaduras que le afectaron el 50 por ciento del cuerpo luego de prender fuego a un colchón de su celda en señal de protesta por motivos que no trascendieron.

El lunes a la tarde Rubén Esteban Pérez, de 23 años, fue trasladado de urgencia y con custodia policial desde la cárcel de Piñero hasta el Hospital de Emergencia Clemente Alvarez de Rosario donde ingresó con quemaduras de segundo grado en el 50 por ciento del cuerpo que le afectaron el rostro, el torso, los brazos y las piernas, por lo que quedo en la unidad de terapia intensiva y en estado reservado.

A pesar de los cuidados brindados, ayer a las 9 de la mañana desde el Heca se informó oficialmente que Pérez había falleció debido a la gravedad de las quemaduras sufridas y la inhalación de monóxido de carbono. Según informó el Ministerio Público de la Acusación (MPA), Pérez había prendido fuego al colchón de su celda a modo de protesta por lo ocurrido el fin de semana cuando, en el mismo pabellón, se originó una riña donde fue apuñalado en el tórax y luego murió José Luis Núñez, otro de los presos alojados en ese sector.

Una vez que se tomó conocimiento del hecho, en la investigación intervino el fiscal de la Unidad de Homicidios Culposos Walter Jurado, quien ordenó medidas al Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) y del médico forense para establecer las posibles mecánica del hecho y la causa de muerte de Pérez.

Según los primeros informes, el interno prendió fuego al colchón de su celda a modo de protesta pero se desconoce cuál era el reclamo puntual o las exigencias que tenía, aunque se estima que no pudo controlar la expansión del incendio que finalmente le provocó las graves heridas que ocasionaron su muerte.

Fuentes extraoficiales aportaron a este diario que el conflicto que derivó en esos dos hechos está relacionado a exigencias de uno de los detenidos denominados de "alto perfil", que pretende estar acompañado por personas de su confianza, y que hasta pediría una suerte de peaje para que otros compartan el espacio.

Apuñalado

La otra muerte en el módulo A del pabellón 3 de Piñero ocurrió el sábado y la víctima fue identificada como José Luis Núñez, apodado "Chipo" y de 22 años, quien estaba acusado de balear a un policía en julio de este año en barrio Ludueña.

La víctima habría protagonizado una pelea con otros internos que también resultaron con lesiones. El hecho no aparecía del todo claro en un primer momento. Sin embargo, de los primeros datos colectados por el fiscal de Homicidios Ademar Bianchini se desprende que la hipótesis más firme era que recibió un puntazo en el tórax en medio de una reyerta con otros reclusos del pabellón 3.

Chipo fue derivado a esa unidad penitenciaria el 14 de julio pasado y estaba imputado de robo calificado, portación de arma de fuego y tentativa de homicidio contra un empleado policial que trató de detenerlo tras intentar robar una camioneta.

Unas pocas palabras

Como ocurrió con el fallecimiento de Núñez, desde el Servicio Penitenciario Provincial no se brindó información oficial o un reporte de lo ocurrido en la cárcel de Piñero en las últimas 72. Sólo se manifestó que "debido a que las causas están bajo investigación judicial, el Servicio Penitenciario no emitirá opinión".

Sólo atinaron a confirmar que "hay un sumario administrativo en proceso, se tomaron declaraciones a carceleros y detenidos, y se realizaron constataciones en el lugar". Asimismo, aseguran que "hasta el momento no hay elementos para atribuir responsabilidad al personal penitenciario" y "se están poniendo todos los elementos al alcance, como filmaciones y libros de guardia, a disposicion de los fiscales".

En tanto, desde la Coordinadora de Trabajo Carcelario también se optó por el silencio aunque en su muro de Facebook la ONG expuso sobre la muerte de "Chipo" que "fueron los mismos presos quienes tuvieron que acercarlo a la puerta del pabellón porque la guardia armada llegó después del asesinato y lo hizo en medio de balazos de goma y gas pimienta, lo que obligó a los internos a cubrirse con frazadas a modo de protección y pedir a gritos que se atendiera a su compañero que agonizaba bañado en sangre".

Finalmente, la CTC expresa que "las cárceles son espacios bajo directo control del Estado y las muertes que en ellas suceden, siete en lo que va del año, suponen la vigencia de facto de la pena de muerte por parte de ese Estado".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario