El único detenido por el violento asalto a un corralón de materiales fue
indagado como uno de los autores del golpe, en el que un portavalores murió al quedar en medio del
fuego cruzado entre los ladrones y un custodio. Se trata de Héctor Alberto L. de 23 años, quien
había sido detenido un mes atrás tras sufrir un accidente de tránsito que lo forzó a internarse en
un hospital con una identidad falsa. Si bien el empleado murió por una bala disparada por el
vigilador, el supuesto asaltante también fue acusado de provocar esa muerte aunque no haya sido
autor del tiro letal.
El imputado por el robo a Laminex no había podido ser indagado hasta ahora
porque se reponía de la triple fractura sufrida en un accidente de moto del 11 de septiembre
pasado, por la que debió ser operado en el Heca. Finalmente el juez Juan Andrés Donnola, un
defensor oficial y la fiscal Lucía Aráoz se presentaron el miércoles en la enfermería de la Unidad
III y allí le tomaron declaración. El preso se abstuvo de hablar.
Fue acusado no sólo de haber participado del asalto a la empresa Laminex sino
también de haber provocado, con su accionar, una serie de disparos que culminaron con la muerte del
empleado Gastón Luszczak. Esa imputación implica que, además del robo, deberá responder por el
homicidio aunque no haya sido el autor material. Podría ser considerado responsable a título de
dolo eventual. Eso significa que habría originado la balacera pese a prever el trágico
resultado.
El golpe fue el 5 de agosto en el corralón de Junín al 6100. Una banda de
hampones con armas largas y pistolas interceptó a un empleado cuando bajaba de un Corsa blanco
frente a la empresa. Llegaba de retirar dinero de la mutual Cameciar. y le robaron el maletín. Se
desató un tiroteo con el vigilador que lo acompañaba y una bala alcanzó en la espalda al empleado,
de 32 años. Los ladrones escaparon con 120 a 150 mil pesos.
El custodio.El disparo letal partió del arma del vigilador Oscar J., de 43 años,
quien fue indagado por el homicidio pero no se le reprocha intención de matar a su compañero sino
negligencia.
Héctor Alberto L. se convirtió en sospechoso esa tarde, cuando la policía allanó
una pieza de pensión que, con un apellido falso, alquilaba en Grandoli al 2700. Se halló en ese
lugar una pistola 12.70 usada en el hecho, balas y el maletín arrebatado a Luszczak, sin el
dinero.
La policía detectó que el nombre del inquilino coincidía con el de un evadido de
la Unidad 3. Cuando les mostraron a los vecinos la foto de su prontuario, lo reconocieron como el
habitante de la pensión. Además firma del contrato de alquiler coincidía con el trazo del convicto.
Finalmente L. cayó herido al Heca, con un apellido falso, pero lo descubrieron. Al obtener el alta
volvió a la Unidad 3, donde cumple 8 años de prisión por dos robos.