El detenido Marío Segovia, apodado “El rey de la efedrina”, celebró hoy desde el penal de Ezeiza, donde está recluido, la suspensión del juez de la causa en la que está imputado, Federico Faggionato Márquez, a quien además tildó de “maffionato”.

El detenido Marío Segovia, apodado “El rey de la efedrina”, celebró hoy desde el penal de Ezeiza, donde está recluido, la suspensión del juez de la causa en la que está imputado, Federico Faggionato Márquez, a quien además tildó de “maffionato”.
También volvió a insistir con su inocencia y aseguró que su fortuna “es producto del trabajo de los últimos años”. En declaraciones a radio Dos de Rosario, Segovia manifestó que “se está haciendo justicia”, ya que el magistrado “todavía no pudo probar el tráfico de efedrina de la primera causa” que supuestamente el juez el “armó”.
“Hizo 27 allanamientos; me han robado cosas, han amenazado a mi familia y a mis hijos. No entiendo por qué lo hace. No sé quién está detrás de Maffionato”, dijo Segovia. Recordó que “el 5 de mayo (Faggionato Márquez) me dijo que mi situación podía mejorar si involucraba a (el entonces candidato a diputado Francisco) De Narváez al tráfico de efedrina. Yo le dije que no me pidiera que mienta, porque no lo conozco, y me dijo que lo pensara bien porque mi cuñado estaba prófugo. Hablé esto con mi abogado y decidimos hacerlo público”.
Finalmente, al ser consultado cómo hizo su fortuna que ostentaba cuando se encontraba libre, que incluye una lujosa vivienda en el tradicional barrio Fisherton y vehículos costosos, como por ejemplo un Rolls Roys, el denominado “rey de la efedrina” expresó que “lo que tengo es fruto del esfuerzo y el trabajo de los últimos años, pero ahora estoy quebrado. No soy rico, como algunos piensan”.


Por Matías Petisce

