Policiales

El extraño caso del celular de un narco que desapareció de su celda allanada

Era el de Walter Daniel Jure. Los investigadores supieron por escuchas directas que había estado hablando antes de que lograran requisarlo

Martes 14 de Noviembre de 2017

Los cuatro efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que llegaron a allanar la cárcel de Coronda el viernes a las 7.30 de la mañana necesitaban irrumpir sin demoras en la celda que tenían como destino. Una investigación de más de un año revelaba que Walter Daniel Jure, un narco con historia que será juzgado como miembro de la banda de Los Monos, seguía manejando su organización desde el penal. Pero además sabían, mediante escuchas en directo, que Jure tenía un teléfono en la celda desde el cual empezó a comunicarse con su familia, que estaba en el barrio Hostal del Sol de Rosario, donde otra brigada estaba llegando a allanarlos.

Los uniformados exhibieron en la guardia la orden de allanamiento del juez federal Marcelo Bailaque y esperaron una hora hasta que la entrada fue autorizada. En el medio, según reveló la escucha directa, Jure se comunicó con otros objetivos a ser requisados usando la misma línea interceptada por los investigadores. Finalmente al revisar el calabozo de Jure, cerca de las 9, los aeroportuarios no hallaron el celular ni otro elemento de interés para la causa.

¿Qué pasó en esa hora y media? Los investigadores de la fiscalía federal a cargo de Marcelo Digiovanni y de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) suponen que alguien pudo haber avisado a Jure de la presencia de la PSA. Personal penitenciario de Coronda informó a los policías que por cuestiones de seguridad se debía organizar con efectivos carcelarios la entrada al pabellón evangélico donde estaba Jure. La demora implicó que, por una razón sospechada pero no establecida, el preso se deshiciera de su celular, elemento de prueba fundamental para la pesquisa.

Esto sucedió en la misma cárcel donde hace dos meses Ariel "Guille" Cantero, líder de Los Monos, organizó un secuestro que se concretó con el blanco equivocado. El teléfono que usaba, según fuentes de la pesquisa, era el fijo de la cárcel. Guille ya había sido procesado en 2015 por liderar un grupo narco desde el penal de Piñero (causa "Los Patrones").

Desde adentro

Desde la Procunar revelan que este problema se afianza. "Narco que metemos preso trabaja mejor desde adentro de la cárcel. Actúan de manera más prolija, sin distracciones y con todos los elementos disponibles. Muchas veces los imputados lo admiten informalmente, dicen que afuera hay mujeres, autos, amigos, diversión y adentro se dispone de todo el día para pensar. Además, por lo visto, los teléfonos no faltan", indicó un investigador.

El problema no es privativo de Santa Fe. Fuentes de la PSA revelaron que cuando fueron a allanar a la cárcel porteña de Devoto la celda de Javier Insaurralde, otro rosarino procesado hace 10 días por comerciar con droga desde prisión, la demora en el ingreso impidió hallar los teléfonos que la investigación del fiscal Mario Gambacorta reveló que disponía.

Dos juicios

Jure fue condenado por primera vez por narcotráfico en 2003 tras ser detectado con una carga de marihuana en Malabrigo. Tiene 38 años y espera dos juicios: uno acusado de ser estrecho colaborador de Ramón "Monchi Cantero" Machuca en la causa de Los Monos. El otro como organizador del tráfico de 100 kilos de cocaína interceptados en San Genaro en octubre de 2015.

Una pesquisa iniciada hace más de un año por el fiscal Di Giovanni junto a la Procunar lo sitúa como organizador de una banda de múltiples miembros que motivó el viernes pasado 29 allanamientos; la mayoría en Rosario aunque también se requisaron dos casas en la ciudad de Corrientes, una en Río Cuarto y celdas de las cárceles de Coronda y Piñero.

El operativo incluyó requisas en las comisarías 12ª de Ludueña y la 20ª de Empalme Graneros por sospechas de connivencia con la banda. En la 12ª, según fuentes de la causa, se detectó por escuchas una negociación con policía para colocar un búnker frente a la comisaría.

Pese a que habían investigado a una organización voluminosa la orden del juez Bailaque, según fuentes judiciales, fue que se concretaran detenciones sólo donde se encontraran estupefacientes. El fiscal que ayer indagó a los cinco detenidos pidió las detenciones de todas las personas localizadas en sitios allanados, unas diez más, por considerar que —como proveedores, vendedores, logísticos— son parte indudable de la banda, según lo revelan las escuchas y las tareas de campo de la PSA. La actividad parecía ser muy redituable: en una caja de documentación secuestrada en casa de una allegada a Daniel Jure y a su familia se encontraron boletos de compraventa de 123 bienes, la mayoría vehículos.

Por este mismo caso quedaron presos el padre de Jure (Juan Antonio, apodado "Tarta" y con varias condenas por narcotráfico), su madre, María, y su hermana, Gisela.

Otra detenida es Andrea R., como logística del grupo, y Jonatan V, supuesto dueño de un bunker. Los roles atribuidos a los cinco detenidos abarcan desde recibir a los encargados de trasladar la droga desde el norte del país hasta tareas vinculadas con la compra, estiramiento y distribución de estupefacientes.

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