Policiales

Dos policías presos por ejecutar a una pareja tras un supuesto robo

Ocurrió la noche del martes en el Parque Irigoyen. La víctima del atraco no aparece ni hizo la denuncia. Las víctimas fallecieron por múltiples disparos

Jueves 23 de Mayo de 2019

Una pareja murió ejecutada a tiros por dos policías en el Parque Irigoyen la noche del martes en lo que, oficialmente, se dijo que fue el desenlace de un supuesto robo a una mujer que pasaba por el lugar. Lo cierto es que al cierre de esta edición la víctima del atraco no había aparecido así como tampoco testigos que dieran fe de lo ocurrido. Sólo un domo municipal y una cámara de vigilancia que se encuentran en la esquina de Buenos Aires y 27 de Febrero habrían registrado el paso a paso del hecho, por ahora muy turbio, y el peritaje de las filmaciones echaría algo de luz sobre el tema. Mientras tanto, los dos agentes que participaron de la balacera fueron detenidos, se les retiró el arma reglamentaria y su placa, y serán imputados mañana en el Centro de Justicia Penal por el fiscal Miguel Moreno.

Todo ocurrió pasadas las 22 del martes tal cual lo anunciara este diario como noticia de último momento en su edición de ayer. Desde el Ministerio de Seguridad se informó que “un móvil del Comando Radioeléctrico que patrullaba la zona de 27 de Febrero y Buenos Aires observó a un hombre de mediana edad que le robaba algo a una mujer en la explanada sudoeste del Parque Irigoyen por lo que le dieron la voz de alto. Ante eso el presunto ladrón los vio y respondió disparando al menos una vez sobre el móvil mientras corría hacia una moto Honda Wave detenida sobre calle Buenos Aires y con una mujer esperándolo”.

Respuesta uniformada

Siempre según esa versión, los policías “clavaron el auto en la vereda del parque y uno de los uniformados bajó y forcejeó con el sospechoso en la misma explanada. En tanto la motó cayó al piso y —según dijo el comisario Natalio Marciani, de la División Judiciales de la Unidad Regional II—, se produjo un enfrentamiento cuando el sospechoso sacó un arma y el otro policía bajó del móvil y comenzaron a los tiros”.

Del lugar se levantaron al menos diez vainas servidas y se secuetró un viejo y oxidado revólver calibre 38 de los supuestos ladrones y con su numeración limada.

Como consecuencia del cruce de disparos resultaron malheridos Maximiliano Adrián Rosasco, de 21 años, y su prima Jimena Gramajo, de 23, quien estaba al mando de la moto. Ambos fueron trasladados al Hospital de Emergencias (Heca) y fallecieron durante la madrugada por los balazos recibidos.

En la esquina de Buenos Aires y 27 de Febrero, debajo del semáforo, hay instalado un domo municipal que abarca un registro de imagen de 360º y a su lado una cámara direccional. En esos registros estaría grabada toda la escena y será el material principal que el fiscal Moreno analizará para determinar la imputación a los dos efectivos, identificados como los suboficiales Maximiliano N. y Facundo L.

Aparentemente, el hecho inicial fue el robo a una mujer que caminaba por el parque. Pero esa víctima desapareció del lugar, quizás por el miedo o porque no existió. Ninguno de los policías que llegaron al lugar, en pocos minutos había una decena de patrullas, nadie la interceptó. Y tampoco se registró denuncia alguna sobre ese robo. “Nadie la vio, nadie puede asegurar si se produjo el hecho, no se sabe si iba en bicicleta o caminando. Es claro que todo debería estar registrada en el domo municipal”, dijo un pesquisa.

Las víctimas

Jimena Gramajo, oriunda de barrio Tablada y sin antecedentes penales, fue la primera en llegar al Heca a bordo de la ambulancia y le diagnosticaron “múltiples heridas de arma de fuego con fractura expuesta de huesos y órganos vitales comprometidos”. La paciente falleció pasada la 1 de la mañana por una descompensación hemodinámica.

Detrás de esa ambulancia llegó la que transportó a Rosasco, diagnosticado con “múltiples heridas de bala en el tórax, el abdomen y las piernas”. El hombre, domiciliado en Villa Gobernador Gálvez, tenía 21 años y según datos oficiales había sido detenido por una tentativa de robo en abril de 2017. Poco después de las 5 de la mañana de ayer también se confirmó su deceso.

En ese marco de muerte y confusión, ayer a la mañana el jefe de la División Judiciales de la Unidad Regional II, Natalio Marciani, se refirió al hecho y como un dato llamativo aseguró que “hasta el momento la policía no pudo tomar contacto con la víctima del asalto que desató la balacera, hecho que luego de las consecuencias sería sólo una certificación del delito precedente”.

“Quería aprovechar la presencia de los medios de comunicación porque la víctima se asustó y se fue del lugar. Pero hay testimonios que estamos recabando y que aseveran que el hecho existió y que la víctima estaba golpeada. Sería esencial que si esta chica lee u observa esta nota se acerque a la División Judiciales de la Unidad Regional II para declarar”, afirmó Marciani.

El funcionario policial expuso los indicios que hay hasta el momento: “Al llegar a calle Buenos Aires y 27 de Febrero el personal observó que una chica que paseaba por la zona era abordada por un hombre con intenciones de robo y que ese hombre la golpeaba. Entonces le dio la voz de alto. El delincuente se dio a la fuga y se subió a una moto en la que había una cómplice. Se le dio la voz de alto nuevamente, pero el delincuente no la acató, extrajo un arma de fuego y efectuó detonaciones hacia el personal, que en forma instintiva se arrojó al piso para cubrirse y uno de ellos repelió la agresión de este delincuente”.

El funcionario remarcó que la moto de los supuestos ladrones “estaba detenida y con su chapa sucia de barro”, además de confirmar que está a nombre de Juan Carlos E.

Siguiendo su relato, Marciani aseguró que el sospechoso “bajó a agredir a la chica con intenciones de robo” y que la versión del enfrentamiento tras un asalto “es la única que se maneja”. Además confirmó que los policías que intervinieron en el hecho están detenidos en la sede de la División Judiciales.

Marciani dijo que desconoce una versión que circuló durante el día en el sentido de que los presuntos delincuentes habrían sido rematados en el piso. “Desconozco esa versión. Todo es materia de investigación. Estamos trabajando en este hecho. Tenemos una declaración testimonial en la que se habla de un intento de robo”, añadió reafirmando la hipótesis del enfrentamiento armado.

Testigo y pedido

Ese testimonio sería el de un ocasional testigo que ayudó a la mujer que fue víctima del supuesto robo y que le aconsejó que se quedará en el lugar. Pero la mujer se fue y sólo quedó el testimonio de este hombre.

Por otra parte, desde la oficina de prensa del Ministerio Público de la Acusación pidieron “la colaboración de la población para que la persona que haya sido víctima del hecho de robo se presente a fines de prestar declaración en la Unidad de Homicidios Dolosos de la Fiscalía, sita en Sarmiento 2850”. Y se aclara que “contará con las reservas del caso”.

De esta manera la evidencia descansa en la cámara de vigilancia y el domo municipal cuyo análisis será fundamental para la imputación. Al respecto, pesquisas dijeron que “en los registros de la cámara se aprecia cómo el sospechoso sube a la moto, se percibe al menos un fogonazo que podría ser del revólver 38 y luego se ve a los dos agentes que comienzan a disparar mientras el sospechoso está en el piso. Lo que no es claro es si para ese momento el sospechoso ya estaba desarmado o aún podía apuntar con su revólver, lo que será evaluado con la grabación”.

En el barrio las versiones son diferentes: “Es raro que alguien paseé por la noche por el parque. Es peligroso”, dijo un antiguo vecino. Otro sostuvo que “viene mucha gente a correr, puede ser que le hayan robado”. Y una comerciante que tenía el negocio abierto el martes a la noche aseguró que escuchó “un grito y después siete tiros. Los conté. Y al segundo un montón de sirenas. Por acá pasa mucha policía y la Gendarmería, es bastante seguro”.

La verdad judicial, lo comprobable, se sabrá tal vez mañana, cuando los dos suboficiales sean llevados a la audiencia imputativa y ya estén las pruebas balísticas y las imágenes fílmicas. Tal vez también aparezca la víctima del robo para dar su versión de los hechos y el caso tome otras vías.

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