Victoria.— La noche del viernes Irma Palavicini se había arreglado y vestido
muy bien a la espera de que un pariente la pasara a buscar por su casa cercana al centro de la
ciudad. El hombre la iba a trasladar a otro domicilio, lugar en el cual la iban a agasajar por su
cumpleaños número 76. Y por eso ella estaba contenta, dijeron sus vecinos. Pero lo que iba a ser
una fiesta familiar terminó siendo una noche de horror que conmocionó a toda la población,
acostumbrada aún a vivir en un clima de tranquilidad. Es que cuando ese hombre llegó a la vivienda
de Irma, poco antes de las 21, se topó con la puerta abierta. Pensando en lo peor, ingresó y buscó
a la mujer por todos los rincones. Finalmente la halló degollada sobre el piso de la cocina y en
medio de un charco de sangre. Los malhechores ya habían escapado y se habían llevado algunas joyas
de poco valor y algo de dinero. Pocas horas más tarde la policía apresó a los presuntos autores del
fatal atraco. Son dos menores de edad, de 15 y 16 años, y uno de ellos es pariente de la
víctima.
Según lo que pudo reconstruir la policía sobre la base de testimonios de
allegados y vecinos a Irma, los chicos anduvieron merodeando la casa de la víctima, en 1º de Mayo
124, pasadas las 8 de la noche. Hasta que en un momento golpearon a la puerta y la mujer los hizo
pasar sin sobresaltos, ya que el menor de los adolescentes es familiar indirecto suyo. Así las
cosas, los tres se sentaron en la cocina de la vivienda e Irma, sin saber que estaba en la antesala
de su muerte, les ofreció a los visitantes algo de agua y galletitas con queso.
Fue cuando la mujer se dio vuelta para prepararles algo para comer que el más
chico de los adolescentes, sin motivo aparente, extrajo de entre sus ropas un facón y le propinó a
Irma un corte profundo en el cuello que por poco no la decapita. Ante ese panorama, el otro joven
habría entrado en pánico y huyó del lugar, aunque no pudo evitar manchar su ropa con sangre, lo
cual lo incriminó al ser capturado por la policía horas después.
En tanto, el homicida se tomó unos minutos para revolver algunos rincones de la
casa en busca de objetos de valor y escapó llevándose 700 pesos en efectivo que Irma había cobrado
como jubilación ese mismo día y algunas joyas con más valor sentimental que económico.
En el bingo. Palavicini era jubilada, soltera y vivía en concubinato, pero su
compañero al parecer se hallaba de viaje desde días atrás. "Sabemos por testimonios de vecinos que
era una mujer desconfiada, que no le abría la puerta a cualquiera y al no hallar indicios de
desorden o violencia en el interior de la casa, sospechamos inmediatamente que el autor del hecho
sería alguien conocido de la víctima", explicó el comisario Sergio Rufiner, titular de la policía
de Victoria a cargo de la investigación.
En ese sentido, el diálogo de los investigadores con familiares, vecinos y
allegados de la mujer les permitió "casi inmediatamente establecer la identidad de uno de los
posibles autores, el de 16 años, quien fue localizado en la casa de su novia". El menor se entregó
sin resistencia y la chica que lo acompañaba contó algunos detalles que permitieron avanzar en la
pesquisa.
Así las cosas, el otro menor, de 15 años y con una relación de parentesco
indirecto con la víctima, fue localizado horas más tarde en la sala de juegos de un club. Este
chico vivía desde noviembre pasado en la provincia de Buenos Aires y hacía unos días que se hallaba
de vacaciones en Victoria. Puestos a buscarlo, los policías lo localizaron en el club
Newell’s Old Boys de esta ciudad, donde estaba jugando al bingo con el dinero robado.
Pruebas en contra.Con los chicos en la comisaría, alrededor de las 4 del sábado
los agentes realizaron un allanamiento en el domicilio de los padres del imputado del crimen, en
calle San Miguel y María Oberti de Basualdo. Allí se secuestraron un puñal de 43 centímetros de
hoja que sería el utilizado para matar a Irma, las joyas robadas a la víctima y una mochila que
estaba escondida debajo de una cama y en la que había prendas ensangrentadas y las zapatillas que
el menor usó al momento del hecho, cuyas huellas quedaron en la escena del crimen ya que había
pisado sangre de la víctima.
"Los padres del menor no lo podían creer. Es una familia bien constituida que
vive en una morada digna, limpia", observó el jefe de policía victoriense.
El funcionario policial mostró su asombro por "la agresividad, la saña con que
se actuó y que demuestra un total desprecio por la vida". Es que según trascendió de los exámenes
realizados por el forense y el equipo de Criminalística, el ataque fue tal que el corte en el
cuello de Palavicini casi provocó el desprendimiento de la cabeza.
Asimismo, al comisario Rufiner le llamó la atención que al momento de ser
apresados ninguno de los jóvenes "evidenciaban haber consumido alcohol ni sustancias de ningún
tipo, por lo que estaban totalmente sobrios".
"El supuesto homicida —que es inimputable ante la ley por tener 15 años de
edad— no tiene antecedentes penales y el otro menor registra algunos delitos menores como
hurto. Ninguno ofreció resistencia al momento de la detención", señaló el funcionario policial que
estuvo en el lugar del homicidio junto al fiscal Eduardo Guaita, la delegada judicial Maricela
Faccendini y el defensor de pobres y menores, Marcelo Balbi.