Policiales

Confirman la responsabilidad penal de un menor de edad por un crimen

El hecho ocurrió cuando el acusado, hoy de 19 años, tenía 17. La Cámara ratificó la autoría y ahora habrá que evaluar si se le aplica o no una pena

Lunes 06 de Noviembre de 2017

Hace poco más de dos años Alberto "Cotorra" Acosta recibía un letal fierrazo en la cabeza que acabaría con su vida, un hecho ocurrido en el marco de una pelea vecinal que se desató una noche de septiembre de 2015 en la zona más empobrecida de Empalme Graneros, en el noroeste de Rosario. El principal sospechoso del homicidio del muchacho de 25 años fue un adolescente de 17, vecino de la víctima, que en diciembre del año pasado fue declarado autor responsable del hecho por una jueza de Menores. Esa resolución fue apelada por la defensa pero que ahora dejó firme un tribunal de segunda instancia por lo que el próximo paso será evaluar si es necesaria o no la aplicación de una pena.

En el quiosco

Darío Ernesto G. hoy tiene 19 años y está a resguardo, institucionalizado y cumpliendo una medida cautelar acusado de un hecho grave que parece más circunscripto a flagelos típicos de la pobreza extrema en la periferia de la ciudad que a cuestiones ligadas a la problemática de la criminalidad en términos estrictos.

El fatal incidente por el cual quedó en esa situación procesal se remonta a la medianoche del sábado 12 de septiembre de 2015. Aquel día, junto a un grupo de vecinos, Darío había comenzado a beber alcohol desde temprano en el quiosco de su madre, ubicado a sólo dos casillas de distancia de donde vivía Acosta, en Cullen al 1600 bis, en un contexto de extrema pobreza y marginalidad.

Según la versión de la suegra de la víctima, el hombre escuchaba música a alto volumen cuando desde el negocio le arrojaron un piedrazo al techo de chapa de zinc. La esposa de Cotorra salió entonces a pedir explicaciones y se trenzó en una pelea con la madre del adolescente. A esa secuencia le siguió otra donde los protagonistas fueron sólo hombres.

Ese habría sido el origen del conflicto que iba a terminar en tragedia, aunque otra versión indicó que las cosas se pusieron ásperas cuando un familiar de Acosta, identificado como "Monito", pidió que lo acompañaran a un baile. Como nadie lo hizo, ya en estado de ebriedad, se enojó y se autoinfligió cortes con una botella. Eso causó la reacción de la mujer de la víctima que le recriminó a Darío haberlo herido.

Agresiones y versiones

Lo concreto es que con un trozo de hierro en la mano Cotorra salió de la casa detrás de su mujer para intervenir en la discusión. La hipótesis oficial de la Fiscalía sostuvo que primero hubo una agresión mutua entre la víctima y un tío de Darío. Entonces el joven decidió arrebatarle la varilla de metal a Acosta y le pegó en la cabeza. Luego huyó mientras el hombre golpeado moría camino al hospital.

Tras la intervención judicial, el 27 de diciembre de 2016 la entonces jueza de Menores Carolina Hernández (ahora jueza penal de segunda instancia) emitió una resolución a través de la cual declaró al acusado autor material penal del homicidio simple de Acosta.

Esa decisión fue apelada por la defensa del acusado. Ante los jueces del Tribunal de Alzada compuesto por Georgina Depetris, Carina Luratti y Alfredo Ivaldi Artacho, la abogada Antonela Travesaro cuestionó la investigación y puso en duda la declaración de los testigos.

La abogada expuso que cuando el tío del acusado trató de separar a las mujeres que peleaban, Acosta salió con el hierro en la mano y le pegó en la cabeza. Y que al ver esa situación, el padre de Darío lo metió adentro de la casa y ya no salió más. La defensa, en definitiva, trató de sacar de la escena del delito al imputado.

Según la defensa, esa versión es corroborada por la madre y el padre, quienes declaran en el mismo sentido lo que hizo su hijo, con idénticas circunstancias de tiempo modo y lugar, contexto avalado por otro joven vecino. También ataca la supuesta contradicción y discordancia en la declaración de los allegados a la víctima ya que se contradicen entre sí. En tanto, el fiscal de Cámaras Guillermo Corbella solicitó la confirmación de la declaración de autoría. Al describir la secuencia del hecho, recordó que en la primera pelea aparecen las mujeres y en la segunda intervienen Acosta, Darío y su tío, circunstancia en la que el acusado golpea con el hierro a la víctima.

Asimismo, dice que la declaración del imputado queda desvirtuada con los informes médicos forenses respecto de que primero Acosta golpeó a su tío. Ya que los testigos vieron a Darío en el lugar del hecho y empuñando el objeto utilizado para cometer el homicidio.

Revisión

Para los jueces de segunda instancia la declaración de autoría se afirma "acertadamente" en versiones "veraces" de los testigos sin que se adviertan elementos que indiquen "animadversión" contra el acusado.

Coinciden en que a pesar de que dicen no haber visto el momento del golpe contra Acosta, su mujer manifestó que éste fue al patio mientras era seguido por el acusado y luego ingresa en la escena su tío, quien le recrimina: "¿Qué hiciste, qué hiciste?", lo cual puso en evidencia la conducta homicida del menor.

También Monito declaró en ese sentido y escuchó palabras entre el acusado y su tío, quien se sorprende y le dice: "No... lo mataste". Y ya con la víctima en agonizante su sobrino responde: "¿Vos también lo vas de defender?". Para los jueces, esos testimonios "tienen fuerza cargosa" por la directa cercanía y relación con el hecho.

"La inevitable ligazón que vincula a los testigos no transforma en mendaces sus declaraciones, cuando ellas aparecen creíbles y respaldadas razonablemente con evidencia suplementaria", grafican los magistrados. Además, remarcan que "fueron varias las personas que vieron al acusado con el hierro en sus manos, testimonios que fueron analizados por el fallo" en sintonía con otras pericias complementarias.

Homicidio simple

El tribunal también rechazó el planteo de la defensa de que se recalifique el caso como un homicidio en riña. Depetris y Luratti adhirieron al primer voto fundado del juez Ivaldi Artacho y así, por unanimidad, decidieron confirmar la resolución que declara a Darío G. autor responsable del delito de homicidio simple.

El joven permanece bajo un régimen de tránsito institucional mientras se decide si es necesario imponerle una pena.

empalme graneros. El crimen de "Cotorra" Acosta ocurrió en Cullen al 1600 bis, en el noroeste rosarino, en un contexto de extrema pobreza.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario