El comisario general Juan Carlos Paggi, titular de la Policía Bonaerense, confirmó esta
mañana la detención de un sospechoso vinculado a las investigaciones por el asesinato
del joven de Tigre, Santiago Urbani, y la separación del servicio de dos policías que a la
ahora de cometido el hecho tenían a su cargo el patrullaje de la zona.
El intendente de Tigre, Sergio Massa, denunció ayer que estaba comprobado por satélite que
el móvil policial asignado a la cuadrícula donde se encuentra la casa de la familia de la
víctima, “estaba parado” a la hora del asesinato del joven Urbani, con sus
ocupantes “durmiendo”.
El comisario Paggi confirmó esta mañana por Radio Continental la separación de dos
policías, e indicó que “fueron desafectados del servicio momentáneamente y se les
retiró el arma reglamentaria, mientras se les instruyen los sumarios administrativo
interno” para deslindar responsabilidades.
El jefe policial aclaró que la Dirección de Asuntos Internos investiga el accionar de la
comisaría de Garín, en el partido de Escobar, que -según lo informado ayer- no le habría
tomado a un vecino una denuncia de robo de su auto que fue usado por los ladrones para
llegar hasta la casa del joven Urbani.
Paggi también destacó el accionar de los investigadores que en menos de 24 horas
identificaron a los ladrones y ponderó la importancia de las cámaras de seguridad instaladas
en distintas calles de la municipalidad de Tigre por la comuna, como también las de un
Shopping próximo a la casa de la víctima que permitieron ver el desplazamiento de los
ladrones.
El comisario general en declaraciones periodísticas de ayer sostuvo que “los dos
oficiales separados de la fuerza tendrán que dar explicaciones de cuál era la función que
estaban cumpliendo, vamos a ser extremadamente duros, ya que ante el llamado al 911 el
móvil que acudió en primera instancia fue uno de una cuadrícula lindera”.
El asesinato de Santiago Urbani, estudiante universitario de 18 años, ocurrió el sábado a
las 4, cuando volvía de una cena con amigos a su casa de Liniers 1988, en Tigre, en su
auto.
Cuatro asaltantes lo interceptaron cuando ingresaba a su casa y lo obligaron a llevarlos
al interior de la vivienda donde dormían su madre y su hermana, de 19 años.
Los ladrones, después de robar varias pertenencias de la casa, mataron a Santiago de dos
balazos y huyeron llevándose su auto.
El Ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, por su parte se comprometió a
imponerles a los policías que no acudieron al llamado del 911 “las sanciones que
correspondan”.
Tras la dura denuncia de Massa, se conoció que el Gobierno de Daniel Scioli dispuso la
desafectación -una virtual suspensión- de los policías implicados y se les abrió una
investigación para determinar qué responsabilidad tuvieron en el hecho.
Por otra parte se supo que en el Ministerio de Seguridad también se abrió un sumario para
investigar a los policías de la comisaría de la localidad de Garín, partido de Escobar,
porque no habrían tomado la denuncia del robo de un auto Renault 18 con el que los
delincuentes llegaron hasta la casa de Santiago.
“En toda esta investigación vamos a ir a fondo y aplicar todo el rigor
necesario”, sostuvo Paggi.
Sobre la investigación policial, el jefe de la Departamental Conurbano Norte, comisario
Jorge Nasrala, confirmó que hay tres personas identificadas de entre 25 y 30 años que tienen
antecedentes penales, dos de las cuales continuaban esta mañana prófugas.
El propio Massa identificó a dos de los prófugos como hermanos que se apellidarían Ruiz
Díaz y tendrían causas por robo: uno en un corralón en Ingeniero Maschwitz y otro en el
country “La Arena”, de Pilar.
La causa judicial la tramita el juez de Garantías de San Isidro Rafael Sal Lari.
En tanto, esta noche vecinos de Tigre se reunieron con autoridades del municipio y con el
comisario Nasrala.
La madre de Santiago aseguró que vivió una “pesadilla” el tiempo que los
delincuentes estuvieron en su casa y reiteró que su hijo se murió en sus brazos.
“Me queda mi única hija y me quiero ir del país”, dijo Julia, quien recordó
que su esposo había muerto después de un episodio delictivo. El hombre habría fallecido de un
infarto tras sufrir un asalto.
La mujer -que dijo que es agente del Estado bonaerense- describió que dos de los
delincuentes que la mantuvieron en la parte de atrás de la casa “eran violentos”
y que les dio entre dos y tres mil pesos y una bolsa con joyas de oro. También señaló que
los delincuentes que mataron a su hijo estuvieron más tiempo en la habitación de la
víctima.(DyN)