En el preciso momento en que un corte programado de luz dejó a oscuras ayer a
los Tribunales Federales de Oroño 940, dos camioneros correntinos escucharon la condena a 6 años de
prisión por contrabandear 275 kilos de marihuana. La droga fue incautada en agosto de 2007 en un
depósito fiscal del aeropuerto de Rosario y, en el fallo, el Tribunal Federal Oral Nº 2 recomendó a
las autoridades de la Aduana que extremen los controles en ese lugar ya que durante el juicio
fueron detectadas serias falencias en ese aspecto.
Aunque guardaron silencio durante el juicio oral y público que se inició el
lunes pasado, José Francisco Etcheberry, de 39 años, y su medio hermano Orlando Cruz Gutiérrez, de
29, ayer proclamaron su inocencia ante el tribunal presidido por Jorge Venegas Echagüe e integrado
por los jueces Beatriz Caballero de Barabani y Omar Digerónimo.
A las 13, en sintonía con el apagón de luz, el presidente del tribunal leyó el
veredicto: 6 años de prisión para ambos como coautores de tentativa de contrabando agravado de
estupefacientes que "inequívocamente" iban a ser comercializados en el país.
Además les impusieron inhabilitaciones: por cinco años para ejercer el comercio,
por 12 años para trabajar como empleados públicos y perpetua para desempeñarse como empleados
aduaneros o proveedores de transporte internacional de cargas. Los fundamentos del fallo, que será
apelado por la defensa, se conocerán el 30 de diciembre.
Asimismo, los jueces les hicieron saber a las autoridades aduaneras que extremen
recaudos "para un efectivo control en el aeropuerto de Rosario, habida cuenta de las falencias
advertidas durante la audiencia de debate".
Es que en el juicio se advirtió que el día del procedimiento, el 30 de agosto de
2007, el empleado aduanero que detectó el bulto sospechoso en el que se escondía la marihuana
arriba del camión conducido por los ahora condenados tuvo que alejarse del lugar para informar del
hecho a un superior y la oportunidad fue aprovechada por uno de los choferes imputados para
intentar fugarse del lugar.
Empaquetada. Los 275 kilos de marihuana fueron incautados en un depósito fiscal
ubicado en el aeropuerto. La droga estaba distribuida en 262 ladrillos repartidos en ocho bolsas de
arpillera y envueltos en una lona dentro de un camión Volvo 410 blanco con semirremolque, que quedó
a disposición de la Aduana.
El vehículo había transportado motocompresores para refrigeración desde la
ciudad brasileña de Uruguayana. Lo conducía Etcheberry, quien vivía con su familia y cinco hijos en
una zona de quintas de la ciudad correntina de Paso de los Libres, acompañado por su hermanastro,
con domicilio en la misma ciudad fronteriza.
El camión llegó al aeropuerto rosarino el 30 de agosto de 2007. El depósito
fiscal es privado pero recibe mercadería de importación, por lo que todas las cargas deben ser
revisadas por inspectores de la Aduana. Los bultos quedan allí hasta que el importador la recoge en
otro vehículo.
A las 12.50 de ese día, cuando un empleado aduanero bajaba la mercadería con un
montacargas, advirtió el bulto pegado a la cabina del chofer. "Papi, te falta descargar ese bulto
que quedó en el semi", advirtió. Las respuestas evasivas del chofer le parecieron sospechosas y por
eso se retiró del lugar para convocar a sus superiores. Entonces, el camionero hizo una maniobra
para retirarse pero fue retenido y su acompañante corrió hasta una zona cercada donde lo apresaron
efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria destacada en Fisherton.
Comunicados.Además de su presencia en el lugar, Etcheberry y Gutiérrez quedaron
comprometidos porque del análisis de sus celulares se detectaron conversaciones reveladoras durante
el trayecto. Esto evidenció la connivencia en el delito con otras personas, aunque no hubo otros
acusados y la investigación no detectó el origen ni el destino de la marihuana. Lo que sí pudo
probarse a partir del rastreo satelital de los celulares es que esos contactos estaban en la zona
de Funes cuando se produjo el procedimiento.
Los cómplices "se venían trasladando en un vehículo a la par del camión", indicó
uno de los abogados querellantes, Hugo Acevedo, quien junto a las letradas Rosa Warlet y Marina
Bonifasi habían solicitado 10 años de prisión para los acusados, en representación de la
Aduana.
La fiscal subrogante Adriana Saccone, en tanto, había pedido 9 años de cárcel.
Por su parte, las defensoras oficiales Roxana Gambacorta y Mariana Grasso solicitaron la absolución
de los camioneros y una serie de nulidades que fueron rechazadas por el tribunal. "Ellos dicen que
venían manejando y que no tienen nada que ver. Ahora vamos a apelar para ver si les pueden reducir
la pena", dijo al cierre del juicio Lucio Yrigoyen, tío de los sentenciados, que están detenidos en
la cárcel de Ezeiza.