Policiales

Altas penas para los tres acusados de matar a comerciante en un asalto en 2014

Recibieron entre 24 y 18 años de prisión por el crimen de Edgardo Giménez. El tribunal no unificó condenas anteriores a dos de ellos

Martes 13 de Marzo de 2018

La Justicia condenó ayer a penas de entre 24 y 18 años de prisión a los tres hombres acusados de asesinar al comerciante Edgardo Giménez en un asalto a su negocio de Granadero Baigorria ocurrido el 30 de octubre de 2014.

Si bien el fallo unánime finalmente impuso penas menores a las que habían sido solicitadas al comienzo del juicio por los fiscales, que pretendían que se unificaran condenas con otras anteriores a dos de los imputados, los familiares de la víctima se mostraron conformes con la resolución. No obstante, remarcaron que insistirán ante la Cámara de Apelaciones con el pedido de unificación.

De ese modo, Néstor Fabián "Cumbia" Robledo, de 47 años, resultó condenado a 24 años de prisión como coautor del delito de homicidio en ocasión de robo agravado por el uso de arma de fuego, tenencia y portación de arma de guerra, dos hechos de encubrimiento agravado por el ánimo de lucro y dos hechos de alteración y supresión del número de un objeto registrable.

En tanto, por esos mismo delitos, Carlos Andrés D'Angelo, de 32, recibió una condena a 23 años de cárcel, mientras que su hermano Fernando Daniel, de 28, fue sentenciado a 18 años.

La lectura del fallo estaba prevista para las 13, pero desde las 8 los familiares de Giménez ya estaban instalados en la puerta de los Tribunales provinciales. Con pancartas, carteles y remeras, y como ya lo habían hecho anteriormente en marchas, volvieron a exigir que el de ayer fuera un fallo ejemplar.

A la hora pautada el tribunal presidido por la jueza Hebe Marcogliese e integrado por sus pares Gonzalo López Quintana y Rodolfo Zvala dio lectura a la parte resolutiva de un fallo de 141 fojas en el que los jueces, en forma unánime, impusieron altas penas a los tres acusados. Tras la lectura de la sentencia en la sala se escuchó el llanto contenido de los padres, la hermana y la viuda de Giménez.

Consuelo

"Por un lado fue muy emocionante escuchar que van a pagar, que van a quedar presos y que les dieron muchos años. Nada nos devuelve la vida de Edgar, pero esto es el cierre de una lucha, de todo un esfuerzo por obtener justicia. Y que realmente sea efectiva, que paguen y que tengan que estar adentro, para nosotros es un consuelo", dijo Gabriela, la hermana de la víctima.

"Ahora —agregó— hay que ir por la unificación de las penas anteriores, apelar en la Cámara para conseguir que de esa manera les suban las penas. Creemos que si cometieron otros delitos y estaban prófugos (cuando asesinaron a Giménez) es lógico que las penas se unifiquen".

Es que al inicio del juicio, los fiscales Georgina Pairola y —el actual juez— Pablo Pinto habían solicitado que las condenas de Robledo y de Carlos D'Angelo se unificaran con sentencias anteriores, pero los jueces rechazaron ese pedido. Sobre Robledo, triplemente reincidente, pesaba una condena de 2013 a siete años y medio de prisión. Sobre D'Angelo, doblemente reincidente, una a dos años y diez meses de cárcel, también de 2013.

Atraco fatal

El asesinato por el cual los tres acusados fueron condenados ocurrió pasadas las 11.30 del 30 de octubre de 2014. Giménez estaba solo en "El palacio de la porcelana", el comercio familiar que funciona desde hace más de 30 años en la esquina de San Lorenzo y Alvear, en Baigorria, cuando cinco hombres armados llegaron en dos autos robados e ingresaron al local.

Sustrajeron cerca de 5 mil pesos, pero la víctima quiso resistirse al atraco y se enfrentó a los tiros con los ladrones. De éstos uno, Sebastián Alba, resultó herido y finalmente murió. Carlos D'Angelo efectuó al menos seis disparos con una pistola calibre 9 milímetros de los cuales dos alcanzaron en la espalda a Giménez. En el lugar la policía recogió unas 30 vainas servidas.

Prófugo "por error"

Por el homicidio fueron acusados los tres hombres que ayer recibieron condena, mientras que dos agentes penitenciarios —Germán Walter O. y Daniel Eugenio P.— fueron acusados de encubrimiento y llegaron a un acuerdo abreviado por la fuga del cuarto sospechoso por el crimen: Joaquín Pérez.

En una audiencia imputativa celebrada en diciembre de 2014, Pérez (también vinculado al robo de la planta de Metalbo SRL de Ovidio Lagos al 6800 del 21 de agosto de 2012 e íntimamente ligado a la barra brava de Rosario Central) quedó imputado del delito de homicidio críminis causa (para ocultar otro delito), robo calificado por el uso de arma de fuego con aptitud para el disparo, portación de arma de guerra, encubrimiento agravado y aplicación indebida de marcas o señas.

Sin embargo, en lo que se atribuyó a "un error", el Servicio Penitenciario lo dejó en libertad en junio de 2017 cuando estaba a la espera de este juicio que se inició en noviembre. Fue recién cuando quisieron notificarlo del inicio de las audiencias que la Justicia notó que Pérez ya no estaba detenido. Y a la fecha permanece prófugo.

"Nada nos devuelve la vida de Edgar, pero que vayan presos para nosotros es un consuelo", dijo Gabriela Giménez

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