Tras ser aprobado por el Congreso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó el paquete fiscal de u$s 2,2 billones destinado a aliviar la crisis económica de ese país y enfrentar el coronavirus. La iniciativa triplica el rescate presupuestario que dispuso Barack Obama para hacer frente a la crisis de 2009. Es que, según alertó ayer la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, el mundo "entró en una recesión peor" que la experimentada de hace una década.
La puesta en marcha del rescate estadounidense no impidió que Wall Street cayera más del 3 por ciento, durante una mala jornada para los mercados financieros internacionales. De todos modos, la artillería desplegada por los Estados y organismos multilaterales ayudó a que el balance semanal fuera positivo para la mayoría de las plazas financieras.
El gobierno estadounidense y la Reserva Federal de ese país venían liberando recursos para hacer frente a la crisis, pero el monto del paquete aprobado ayer equivale al 10 por ciento del PBI de ese país.
El plan es tres veces más oneroso que el aprobado hace más de una década para afrontar la crisis financiera. Incluye una partida de u$s 250.000 millones para distribuir cheques individuales de 1.200 dólares a personas o familias que registren un ingreso menor a u$s 75.000 anuales, más u$s 500 por cada menor de 17 años a cargo.
Otros u$s 350.000 millones se destinarán a préstamos para pequeñas empresas y u$s 250.000 millones para ampliar los beneficios del seguro de desempleo. También autorizaron u$s 150.000 millones para apoyar a la gestión de los gobiernos locales y estatales, y u$s 130.000 millones para reforzar el sistema de salud. Un fondo de u$s 500.000 millones será utilizado para otorgar préstamos a los sectores productivos o comerciales más golpeados, como las aerolíneas.
El paquete se suma al u$s 1,5 billón que puso la Reserva Federal para recomprar bonos de deuda y disponer créditos a bancos, empresas y familias, con el objetivo de sostener la cadena de pagos.
La mayoría de los países del mundo instrumentaron estímulos monetarios y fiscales, y transferencias directas a los ciudadanos, para mitigar la crisis. La Unión Europea, entre otras cosas, , dispuso un fondo de ayuda de 750 mil millones de euros y flexibilizó la regla fiscal del bloque.╠
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, alertó ayer que "el mundo entró en una recesión" con consecuencias que pueden resultar peores que las del 2009. Y aseguró que para enfrentarla se necesitarán desembolsos de asistencia por montos sin precedentes.
El Fondo estimó que se necesitan al menos u$s 2,5 billones para cubrir las necesidades financieras de los mercados emergentes. Su titular precisó que en la actualidad hay 81 países que requirieron asistencia al organismo. De ellos, 50 son de bajos ingresos y s 31 emergentes. De ese mundo, se fugaron en estas últimas semanas u$s 83.000 millones.
Georgieva pidió duplicar la capacidad de financiamiento de emergencia inicial específica para frenar la pandemia, que se había acordado en u$s 50.000 millones. "No deberíamos ir con pequeñas medidas ahora, cuando sabemos que es una crisis gigantesca", dijo.
Más allá de sus servicios tradicionales de préstamos, el FMI comunicó que "explorará opciones adicionales para ayudar a los miembros que experimentan escasez de divisas". Estos temas, serán discutidos por la Junta Ejecutiva, con miras a aportar un sólido paquete de medidas para su consideración en las reuniones de la primavera boreal.
Las previsiones de Goergieva matizaron el entusiasmo de los inversores especulativos por el paquete de rescate en Estados Unidos. Por eso, las acciones en Wall Street cayeron más de 3 por ciento. Igual, la semana terminó con un balance positivo.
En el ámbito local, el índice bursátil S&P Merval cayó 5,6 por ciento. No ayudó la previsión de la casa de inversión Goldman Sachs, respecto de que América latina sufrirá este año su recesión más profunda desde la Segunda Guerra Mundial. El PBI de Argentina, dijeron, se reducirá un 5,4 por ciento.