“Parece un hecho calcado a los asesinatos de barrio Parque”, aseguró un agente de la
Sección Homicidios apenas salió de la vivienda que ocupaba León Eduardo Leibovich, de 72 años, en
Ecuador 1074, en el corazón de barrio Belgrano. El hombre había sido estrangulado con un cinto en
el baño de la vivienda y cada uno de los rincones del lugar había sido revuelto por los
delincuentes que entraron en busca de dinero y otros objetos de valor. Sin embargo, hasta anoche
nadie había podido precisar qué cosas y cuánto dinero le habían robado a la víctima que vivía sola
desde que, pocos años atrás, su mujer falleciera en esa misma propiedad.
Cuando en la ciudad aún no se termina de digerir la información acerca
de la saga de asesinatos de personas mayores en ocasión de robos, hechos por los cuales permanecen
detenidos tres hermanos verduleros y otros tres hombres vinculados a una presunta banda, ayer a la
noche la muerte se ensañó de nuevo con un jubilado. Don León, según confiaron en voz baja algunos
pesquisas que llegaron hasta la vivienda cercana a las Cuatro Plazas de la zona oeste, tenía un
pasar económico sin sobresaltos a partir de una jubilación y algunas propiedades en alquiler.






























