La lleva como puede, como casi toda la sociedad en realidad. Sebastián Ribas transita la cuarentena atrincherado junto a su novia y flanqueado por sus dos perros. El uruguayo mostró una nueva versión racional a la hora de entablar un diálogo. En este caso brindó un amplio panorama de cómo transita los días sin actividad oficial debido a la pandemia del coronavirus, que alteró el normal desenvolvimiento de las personas en casi todos los rincones del planeta. “Ya habrá tiempo para volver a jugar”, graficó con marcada presión el goleador de Central. También dejó una breve frase a modo de mensaje. “Hoy por hoy lo más importante es cuidarnos”, afirmó.
¿Cómo llevás la cuarentena?
En realidad es un momento sumamente difícil para todos. Hablo a nivel mundial porque es un tema que tiene en vilo a toda la humanidad. En estos instantes se dejan de lado la impaciencia o ese firme y hermoso deseo de poder jugar al fútbol, que es lo que uno hace con amor, pasión y profesionalidad. Hay que comprender que se está muriendo mucha gente y estamos en medio de algo muy grave de verdad. Es duro escuchar o ver cómo se van perdiendo vidas en el día a día. Por eso, cuando la salud está de por medio, lo que hay que acatar son las líneas que se bajan desde el sistema sanitario. En esta tenemos que ser solidarios y colaborar al máximo. Si bien se hace complejo la espera, también es cierto que ya habrá tiempo para volver a jugar o que los torneos se reinicien.
¿Te podés extraer de la realidad cuando hacés la rutina que te dio el club o este tema te lleva a estar pendiente en todo momento?
Trato de enfocarme en cada cosa o actividad que hago. El club y cuerpo técnico están permanentemente detrás nuestro, y eso es para resaltarlo también. Tenemos materiales de todo tipo para ver y realizar. Al menos cuando lo ejecuto tengo la mente muy ocupada en eso.
¿Sólo les dieron un itinerario físico para realizar en la cuarentena?
No, es muy amplia y variada la rutina. Lo del entrenamiento físico es solo una parte. Tenemos material digital para ver resúmenes de nuestros partidos, jugadas individuales y colectivas. También artículos de lectura de determinados deportistas. Y a eso le sumo que uno puede además aprovechar para estudiar algún idioma o desarrollar otra actividad. Lo que uno intenta es armarse una rutina para mantener cierto orden en estos momentos.
¿Cómo la piloteás en el momento de ocio?
Bien, estoy en casa con mi novia y los dos perros que tenemos. Venimos bien pese a que hay instantes en que nos ponemos insoportables porque no tenemos esa adrenalina diaria que genera una práctica o partidos. Nos falta esa dinámica diaria. Pero lo más importante es la salud y que como sociedad podamos ser solidarios, sea respetando la cuarentena como otros temas. Hay que confiar en los profesionales y tener fe en que pronto encontrarán la vacuna o algún antídoto para combatir este virus. Mientras tanto, hay que cuidarse y quedarse en casa. Es una cuestión de actitud.
Tenés la familia por diversos lugares, ¿te preocupa o te obliga a estar más encima de ellos?
Sí, es un poco estresante porque tengo parientes por todos lados en estos momentos. Mi hermana con su esposo, mis abuelas y los familiares de mi pareja están en Montevideo. Mis padres en Gibraltar, que a su vez es un lugar que tiene países vecinos con mucha gente infectada. Es duro. Por suerte están todos bien.
¿Tus padres te habían adelantado que este virus estaba haciendo estragos?
Sí, desde hace unos meses me decían que la gente se estaba contagiando cada vez más. Uno a la distancia no lo veía tan duro, pero siempre me remarcaban que esto venía para mal.
¿Qué te dicen ahora desde Uruguay?
Allá la gente se cuida, pero no hace la cuarentena como acá porque el gobierno considera que por ahora no es necesario. Tomaron medidas de prevención, sobre todo porque tenemos un alto índice de adultos mayores. Ellos son, en teoría, quienes más expuestos están y se los trata de mantener en sus casas por precaución. Hay que apelar a la consciencia en estos momentos. No hay que olvidarse que Uruguay es un país chico y cuenta con una sociedad con muchos mayores. A eso le agrego que a nivel sanitario no es lo mismo nuestra capacidad que la de otras naciones. No estamos tan preparados pese a que los uruguayos le ponen toda la energía para ofrecer la mejor atención y dedicación.
¿Cambiaste los hábitos por la cuarentena?
No, trato de seguir una rutina para no alterar nada. La idea es mantener el plan alimentario, laboral y hogareño en lo posible. También fue uno de los consejos que nos dieron en el club. La idea es que la cuarentena no me afecte en casa pese a que hay cosas que cambiaron. Pero lo más importante ahora es cumplir con lo que nos piden, quedarse en casa. Hay que trabajar la mente. Cuando pase todo, si estamos bien de la cabeza estaremos mejor todos.