Newell’s: Alberto E. Carrasco; Andrés Rebottaro, José L. Pavoni, Américo Gallego y Jorge Ortiz; Ricardo Giusti, José Orlando Berta y Juan Ramón Rocha; Héctor E. Montes, Horacio Moyano (53’ Arsenio Ribeca) y Juan José Irigoyen. Sup: Omar Bargas, Dardo Jara, Carlos Picerni y Hugo P. Sánchez: DT: José Yudica.
El árbitro fue Jorge Romero y se vendieron 5.280 entradas (1.787.800 pesos). No era el fútbol de hoy. Tampoco el Newell’s de estos tiempos. Se puede presumir hasta que el público era casi el doble y no llegarían a diez mil espectadores. Entonces, pocos podrán decir “yo estuve en la cancha el día que Diego debutó de titular”.
Dentro del comentario del partido en las páginas de La Capital, el periodista Carlos Allende solo rescató en un pasaje a Diego, aunque haciendo referencia en la posición de Américo Rubén Gallego como segundo marcador central: “Recién cuando Maradona le robó una pelota en el mediocampo y exigió a Carrasco, comprendió (Gallego) la necesidad de jugar algunos metros más retrasado. Hasta ese momento, la movilidad del extremo izquierdo (sin nombrarlo, puesto que en la síntesis figuró con la camiseta número 11 y en esa posición en el campo de juego) impidió la salida del mediocampo local”.
En cuanto a la progresión del resultado, tras el primer tiempo los rojinegros se fueron al descanso ganando 2-0, con goles de Moyano (34’) y Rocha (41’, de penal).
A los 72’ hubo penal para el equipo de La Paternal. Y lo pateó... Ovelar.
Claro, no le iban a dar la pelota al nene, a Diego. Es más, tuvo que esperar más de un año, hasta el 23 de noviembre de 1977 (1-3 ante Unión) para empezar a colocar de zurda la pelota en el arco rival desde los 12 pasos. Es que, encima, Argentinos tenía al goleador Carlos Alvarez como habitual ejecutante.
Y Ovelar descontó. Sin embargo, a los 80’ Irigoyen puso el 3-1. Y cuatro minutos después la visita volvió a marcar. Esta vez lo hizo... también Ovelar, que achicó a 2-3.
Sin embargo, a los 85’ el tercer penal de la tarde fue para Newell’s y otra vez el correntino Rocha (el 10, quien fue la gran figura del partido) lo convirtió para el 4-2 final.
Perlitas del debut de titular
Quedaron muchas “perlitas” de aquel partido. Entre ellas, que Maradona compartió equipo con Fren, con quien hizo dupla técnica en su debut como DT en Mandiyú de Corrientes (el primer partido fue el 10 de octubre de 1994, con un 1-2 ante Rosario Central, y fueron solo dos meses y 12 cotejos) y en Racing (desde el 14 de enero de 1995, apenas dirigieron 11 partidos). También en el centro del campo jugó Roux Larrosa, un uruguayo que después actuó en Newell’s. Mientras que el arquero Munutti había atajado en el Central campeón del Nacional 1973.
En tanto, no vino a Rosario el jugador al que Maradona reemplazó en su debut oficial, el que el mundo recuerda y está registrado a nivel mundial (el miércoles 20, en la derrota por 1-0 ante Talleres de Córdoba, en La Paternal): Rubén Giacobetti (el 5). A la vez que Ovelar, quien en 1979 jugó 5 partidos en Newell’s, había sido titular y en este partido ingresó doce minutos antes de marcar su primer gol.
Del lado rojinegro jugaron los campeones del 74: Carrasco, Rebottaro, Pavoni, Berta y Rocha. De volante Ricardo Giusti, con quien Maradona fue campeón del Mundial de México 86. Y, extrañamente como número 6, sí de marcador central, jugó Américo Gallego, quien fue muy amigo de Diego en la selección argentina y compartió el Mundial de España 82.
Ni regalo de cumpleaños
Dos jugados, dos perdidos. Con 15 años jugando en primera. Pero ya se venían los 16 de Diego. Los cumplió el sábado 30 y el domingo 31 lo festejó otra vez adentro de una cancha de fútbol, su lugar en el mundo. Pero, el resultado no le regaló una alegría: 0-3 contra Ferro, en Caballito (el hat trick, aunque aún no lo llamaban así, fue de Carlos Vidal). Encima, tras los primeros 45’ le dejó su lugar a Alvarez.
¿Y qué pasó tras la derrota? Cambió el técnico: chau a “Canción” Montes, el descubridor.
Siguiente partido, jueves 11 de noviembre. Al banco. Frente a Huracán de Comodoro Rivadavia. El nuevo DT, Jorge Enrico (de las inferiores), igual confió en él y lo hizo ingresar por Ovelar al iniciarse el segundo tiempo. El partido estaba 0 a 0 y tras esos 45’ Argentinos Juniors y Maradona festejaron al fin la victoria, la primera de Diego en primera. Algo faltó. Los goles fueron del artillero Carlos Alvarez (en 1981 vino a jugar a Newell’s y lo hizo en 5 partidos).
Dos gritos muy esperados
El domingo 14 de noviembre arrancó su romance con el gol. No uno: dos. En el 5-2 a San Lorenzo, pero el de Mar del Plata. En La Feliz. Qué mejor para ver feliz a Diego.
Era la 12ª fecha del Torneo Nacional. En un partido en el que también arrancó en el banco. Pero el 1-1 parcial lo hizo salir a jugar en el inicio del segundo tiempo, en lugar de Giordano.
A los 70’ el Bicho ganaba 3-2, con tres gritos de Alvarez, en un estadio General San Martín (no estaba ni en los planes el Mundialista marplatense) en el que habían pagado entrada apenas 1.355 espectadores. ¿Alguno habrá estado y recordará qué pasó?
En las páginas de La Capital se escribió: “Luego de ponerse 3-2 la visita fue mucho más contundente. Maradona, elegido por Menotti entre los intransferibles de nuestro fútbol (para la selección argentina que se preparaba para el Mundial 78, al que no lo convocó), logró los dos tantos finales de la tarde a los 42 y 45 minutos”.
Sí, el arquero Rubén Lucangioli la tuvo que ir a buscar dos veces al fondo del arco por acciones del pibe Maradona, que convirtió sus primeros goles. A lo grande.
Aquel 1976 finalizó con otros 6 partidos y sin goles de Diego.
Un triunfo: 3-0 de local ante Central Norte (Salta): entró tras los primeros 45’ por Hallar. Una goleada en contra: 1-4 en cancha de All Boys, ingresó otra vez por Hallar. Un empate sin tantos en la visita a Colón: fue titular, pero con la 9 en lugar de Alvarez. Otra igualdad pero 1-1 de local ante San Lorenzo, el de Boedo: titular y con la 10. Y dos derrotas: un durísimo 0-5 en Córdoba ante Talleres (jugó de 9) y la última contra Newell’s.
Cerró el año en La Paternal
Esta vez, el 12 de diciembre se jugó en La Paternal y el resultado fue un 1-2 ante la Lepra, en el que Diego no influyó en el gol de su Argentinos Juniors (47’ igualó Méndez). Antes, a los 33’ Héctor Eleuterio Montes abrió la cuenta y a los 66’ Horacio Abel Moyano le dio la victoria al conjunto rojinegro.
El comentario de La Capital marcó: “Berta y Gallego debieron multiplicarse en las marcas de Fren y Maradona”. Y en otro párrafo se escribió: “La reiteración de los avances locales, gestados en su mayoría por Maradona, de incansable trajín, crearon momentos de incertidumbre para el arco de Newell’s”.
Llegaba el descanso de fin de año. Sin dudas que conforme por el debut ingresando ante Talleres, por ser titular en su segundo juego al venir a Rosario contra Newell’s, por sus primeros dos goles oficiales y en un solo partido jugado en Mar del Plata. Para empezar no estaba mal. Y su juego, su calidad, presagiaba más, mucho más.
Claro, fueron menos de dos meses en primera división. Los primeros del eterno ídolo mundial en el fútbol argentino. Cosas que pocos conocen o recuerdan. Pero claro, Diego Armando Maradona es demasiado gigante para una sola nota de recuerdo. Necesita que, al menos, sean 10.