Ovación

Tras la copa vuelve a la realidad de la Superliga

El torneo local es la meta principal de Newell's y debe enfocarse luego de la goleada en Curitiba.

Sábado 14 de Abril de 2018

El torneo local es la meta principal de Newell's y debe enfocarse luego de la goleada en Curitiba

Las cosas por su nombre. La prioridad de Newell's es la Superliga. Es la competencia en la que tiene que enfocarse para "sumar" puntos, objetivo repetido por Omar De Felippe, incluso minutos después de la golpiza futbolística y de goles que le propinó Atlético Paranaense del jueves por la noche. La Copa Sudamericana apareció en el medio de un ciclo que busca consolidar una idea, por el momento con más dudas que certezas. En medio de tal proceso, esta copa fue un salto al plano internacional demasiado alto. La caída en Curitiba reflejó de manera impiadosa cuál es el presente rojinegro.

La expectativa de todo comienzo, incrementada a partir del hecho de competir en una copa de tamaña envergadura, se dio de bruces contra la realidad. Newell's no dio la medida para el debut internacional.

Complicado encima por las lesiones que se sucedieron en las últimas semanas y que lo dejaron diezmado. Faltaron Hernán Bernardello, Bruno Bianchi, Brian Sarmiento y Luis Leal, esperado hasta último momento para definir si jugaba en suelo brasileño.

La ausencia del portugués fue una baja sensible. Es la cuota goleadora del equipo, sin un reemplazante que sea capaz de disimular un poco su ausencia. Daniel Opazo, sustituto de Leal en Curitiba, jugó poco en primera y recién volvió a tener algunos minutos ante Atlético Tucumán, luego de varios meses afuera. El jueves no la tocó. El equipo tampoco lo ayudó.

La situación de Leal y sus probables sustitutos, entre los que se incluye a Alexis Rodríguez, es un caso testigo. Es complejo definir en qué puesto Newell's tiene futbolistas relegados que hagan méritos para ser considerados titulares. En su defecto, si justifican estar es por bajo rendimiento de los que aparecen en la habitual formación principal rojinegra.

No contar con los futbolistas de mayor trayectoria por razones físicas fue un problema, considerando que el temperamento es un valor indispensable para jugar de visitante, aún más en otro país. Pero tampoco es que ellos hubiesen sido una solución a los desaciertos cometidos en el estadio Arena da Baixada. Exceptuado Leal, ninguno de los otros alcanzó el nivel de imprescindible como para pensar que la historia hubiese sido otra con ellos en la cancha.

Figueroa, Sills, San Román, Evangelista, Fontanini y Pocrnjic eran los responsables de poner la cara y convertirse en el respaldo de los más jóvenes. Quedaron en deuda y, en algunos casos, anduvieron tan mal que cuesta imaginar que vayan a elevar mucho más el rendimiento, porque no es novedad la floja tarea que cumplieron. Lo único positivo, por decirlo de algún modo, es que en el torneo local a menudo no se encuentran con futbolistas de Paranaense, de una calidad superior y capaces de establecer una diferencia notoria en el juego.

El nivel bajo de los mencionados es equiparable al de los juveniles. Los altibajos de Varela, Rivero, Fértoli y Torres son una costumbre. Semejante irregularidad se profundizó en un partido que les quedó grande. Se rescata al menos a Torres y algo de su atrevimiento.

Newell's, con sus limitaciones y contratiempos, fue dominado a voluntad por Atlético Paranaense. El equipo del Parque nunca fue capaz de quitarle la pelota. En consecuencia, el rival hizo uso de la misma a voluntad, con toques y circulación. El 3 a 0 fue exiguo. El desarrollo del partido marcó una distancia de categoría notoria.

Fue un baño de realidad, no para De Felippe y los que están involucrados en el mundo de Newell's. El entrenador no renegó de la Sudamericana, pero siempre dejó traslucir que la preocupación es la Superliga. Otros, sin hacerlo público, sostienen exactamente lo mismo.

El equipo que alcanzó la clasificación a la Sudamericana no tiene nada de parecido con el actual. Contaba con futbolistas de jerarquía y otros, rendidores. El plantel actual no cuenta ni con una cosa ni con la otra. Convertirse en un conjunto eficiente es la tarea para concluir de la mejor manera esta pobre campaña en la Superliga y encarar la temporada venidera con otro optimismo y que no se convierta en un sufrimiento.

Demasiado sufrió en Curitiba por el hecho de sentirse inferior. El partido de vuelta de la Sudamericana será en todo caso una buena prueba para demostrarse si mejoró algo en el lapso que va desde acá hasta el 10 de mayo, día del partido en el Coloso. Después, será una hazaña si elimina a Paranaense.

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