Central

Que el marco no altere el cuadro

En medio de un gran arranque, los hinchas irán el domingo con una ilusión que el equipo deberá saber absorber dentro de la cancha.

Jueves 23 de Agosto de 2018

Central goza del mejor presente. La condición de único líder en las prematuras dos fechas de la Superliga lo pone en un lugar de tranquilidad y con lazos realmente estrechos con la confianza. Y el equipo del Patón Bauza está ante una chance inmejorable el próximo fin de semana de afianzar ese presente. Es que volver a pisar fuerte hará que su protagonismo se mantenga, inexorablemente, un par de fechas más. Pero la inteligencia y la sapiencia para manejar la situación será uno de los grandes desafíos el domingo en el Gigante. Porque, se sabe, cuando los resultados acompañan la ilusión se potencia. Es por eso que los hinchas, que acompañarán como siempre, querrán que todo se mantenga como hasta ahora. De allí que el marco no debiera alterar el cuadro.

Pensar que Central se las va a llevar de arriba ante el recién ascendido San Martín de Tucumán sería un error grosero. De hecho, el canalla demostró en estas dos primeras fechas que sabe con el material que cuenta y la forma que tiene de encarar los partidos. Obnubilarse y dejarse llevar por el entusiasmo que habrá del otro lado de la línea de cal no sería lo más aconsejable.

De la misma forma, desconocer el extenso rodaje como técnico y de su capacidad para leer no sólo un partido, sino el contexto por parte del Patón no es lo más adecuado. Si hay algo que siempre caracterizó al DT canalla es manejarse con el perfil lo más bajo posible y no dejarse encandilar con el encendido de las primeras luces.

Difícilmente Central cambie su forma de juego. Es cierto que jugando de local, ante su gente, las obligaciones serán mayores del lado de Arroyito que de los tucumanos, pero no hay indicios que hagan pensar que el canalla el domingo será un equipo desorejado, que se codee con el suicidio frente a la pretensión de hacer pesar la localía. Seguramente será todo en su justa medida.

Está el antecedente de lo que fue el partido ante Banfield, donde Central siempre intentó ser protagonista, pero desde el primer minuto hasta el último mantuvo una línea de conducta, acorde a lo trabajado durante la pretemporada.

Claro que ahora la situación no es la misma. Aquella vez estaba el debut en el medio, con todas las incógnitas lógicas que presenta un primer partido de competencia, y ahora, transcurridas las dos primeras fechas y con sendos triunfos sobre el lomo, lo que hay es una necesidad similar, aunque con una mayor cuota de responsabilidad. Y eso es lo que los hinchas seguramente harán sentir de principio a fin.

Desde el temple será una prueba de fuego para el equipo de Bauza. ¿Y desde lo futbolístico? Más aún. Y eso es lo que está en juego, el hecho de no caer en la tentación de cambiar el libreto y apostar por algo distinto a lo realizado hasta ahora, a menos que el Patón considere condición sine qua non alterar algunas forma o aferrarse a algún otro libreto.

Bauza sabe mejor que nadie que la obligación que impone Central está por encima de cualquier circunstancia. Pero seguramente también tiene muy en claro que en momentos de ebullición (en este caso para bien) la ansiedad se potencia. Los hinchas colaborarán con el marco desde afuera, desde adentro el cuadro será lo que exprese el equipo en medio de lo que, al menos hoy, es un buen arranque.

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