Central y Peñarol hace tiempo empezaron a jugar la revancha de la Copa Libertadores, pero en este caso por el tema entradas para los canallas. La dirigencia auriazul pide que haya reciprocidad, pero los carboneros no están dispuestos a cumplir con esa exigencia. Tan es así que la entidad uruguaya hizo una presentación con un detallado informe ante la Conmebol para justificar la medida de no vender tickets a los visitantes. "La decisión fue tomada por unanimidad por el consejo. Priorizamos preservar la seguridad y que no haya incidentes", declaró Eduardo Zaidensztat, vicepresidente del mirasol. Al mismo tiempo, la dirigencia canalla exigió que en el Campeón del Siglo haya un espacio para la visita. Ahora, todo quedó en manos de la confederación.
El dirigente de Peñarol se mantuvo firme en la postura de no ceder entradas para Central el martes 28, en lo que será el partido decisivo en busca de la clasificación a octavos de la Libertadores. "Las declaraciones de varios jugadores de Central de que vendrán a una guerra, las vallas que nos tiraron en Rosario. Puede haber riesgos, incluso de vidas humanas (sic)", sostuvo Zaidensztat este lunes en declaraciones a Sport 890.
A lo que hace referencia el directivo es a lo declarado por Carlos Quintana, quien opinó: "Sabemos que el partido en Uruguay va a ser una guerra, pero nosotros vamos a ir a pelearla. Necesitamos ganar". Por supuesto que las palabras del defensor fueron lanzadas con un tinte futbolístico y no debería ser tomado de manera literal.
Peñarol hizo los deberes para recibir el aval de la confederación a la decisión de no entregar entradas a los visitantes. No sólo fue una decisión de la entidad, sino que recibieron el apoyo de las autoridades policiales e incluso del Ministerio de Seguridad de Uruguay. Todas las partes acompañaron un informe presentado ante la Conmebol, que en caso de multar al club estarían dispuestos a afrontar esa sanción económica.
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¿Qué dice Central? La CD canalla exige reciprocidad y pretende que se otorgue la misma cantidad que en el encuentro del ida disputado en el Gigante de Arroyito, es decir 2.600. Además, le indicaron a Ovación que en esta instancia de fase de grupos el número mínimo establecida es de 2.000 y en caso de que Peñarol ceda una cifra menor deberán hacer frente a una multa, algo a lo que están dispuestos los uruguayos. "De ninguna manera no se puede no dar entradas. Por reglamento deben hacerlo", afirmó una fuente auriazul.
La idea concreta de Peñarol es no darle lugar a Central, es lo que le informaron a la Conmebol y en caso de que viajen hinchas "podrán entrar a Uruguay, pero no se les venderán boletos", aclaró Zaidensztat, quien adelantó que habrá una inversión importante en la seguridad porque lo único que pretende es que el estadio se complete con simpatizantes carboneros.
Central, por su lado, también hizo un informe y exigió que los canallas tengan su espacio reservado en Montevideo. Ante esta situación de desacuerdos dirigenciales la resolución quedó en manos de la Conmebol.