Emiliano Papa transita el final de su préstamo en Rosario Central.
Probablemente, dentro de cuatro fechas tenga que retornar a Vélez, el club dueño de su pase. El
polifuncional jugador atraviesa su mejor momento futbolístico en esta etapa. Fue figura en los
últimos partidos y después de mucho bregar forjó su etapa de cosecha en Arroyito. Llegó el tiempo
de aplausos y reconocimiento para un incansable batallador, justo antes de su partida. "El
reconocimiento me pone muy contento. No me fue fácil. Yo siempre trato de dar lo mejor. A veces se
da, a veces no. Es bueno que la gente reconozca el esfuerzo de uno y del equipo", señaló ayer el
lateral canalla.
—¿A qué razones atribuís tu buen momento?
—Estoy bien, muy tranquilo. Siempre me siento bien
cuando el equipo anda bien. Quizás nunca me sentí un jugador que pueda desequilibrar con una
maniobra individual. Me siento bien cuando el equipo juega rápido y en conjunto. En cambio, no me
siento bien en los equipos en los que sobresalen las individualidades. También influyen los
compañeros que tengo ahora. Ellos me hacen jugar mejor. Creo que mi crecimiento se dio a la par del
equipo.
—Fuiste resistido mucho tiempo, ¿qué te generan los aplausos de
ahora cuando falta tan poco para definir tu futuro?
—Para mí era un desafío muy importante por todo lo
que nos jugábamos en este torneo. El reconocimiento de la gente se siente, me pone muy contento y
me confirma que debo seguir luchando de esta manera.
—¿El reconocimiento te llegó tarde? ¿Creés que los hinchas
fueron justos con vos?
—Lo importante es que llegó. Tampoco trabajo pensando
en eso, sólo quiero brindar lo mejor en el campo de juego. Lo de la gente es muy gratificante y
estoy agradecido por eso. Pero también sé perfectamente que cuando no ande bien, me pueden caer
reproches.
—Si volvés a Vélez también vas a tener que remarla porque la
gente no te trató bien en Liniers.
—Sí, en el fútbol de hoy, en todos los equipos se
vive una presión muy alta, desgastante. Si se analiza cada fecha del torneo, en todas las canchas
se ve más gente que insulta o que reprocha a su equipo, que la que se va contenta por lo que brinda
el mismo. Hoy se instaló eso y no me parece que la haga bien al fútbol.
—¿En ese sentido valen doble los aplausos que conseguiste en los
últimos partidos?
—Puede ser. Como en mi caso, veo muchos jugadores o equipos que hacen las
cosas bien, ganan tres partidos y al primero que pierden ya le están reprochando cosas. Pero hay
que serenarse. Sabemos que en esto hay uno solo que va a salir campeón, uno solo que va a salir
último y otros en la mitad de tabla. Es muy difícil que todos lleguen arriba.