No puede negarse que no haya avisado. Leonel Pernía fue el primero en criticar el nuevo reglamento del Turismo Nacional, que para esta temporada impuso que los ganadores no solo cargarían lastre sino que no los descargarían nunca. En la Clase 3, 30 kilos por la primera victoria, 45 por la segunda. Por esas opiniones el Tanito hasta fue llamado a declarar por el tribunal de disciplina. Cuando ganó en la segunda fecha de Paraná parecía calmar las aguas. Pero no fue así. En Termas de Río Hondo llegó el primer escándalo que lo involucró y este domingo, en la carrera especial de los 200 pilotos en la catedral del automovilismo de Buenos Aires, vino el segundo, de características tragicómicas para él y todo su equipo. Le dejaron el triunfo servido al principal oponente al título del TN, Carlos Javier Merlo, y ahora todo se definirá el 27 de noviembre en el Juan Manuel Fangio de Rosario. Sí, será para alquilar balcones.
































