Newell's arrancó la nueva Superliga sobre rieles. Cumplió con el objetivo del estreno y sacó el primer aprobado de la nueva temporada. No es poca cosa para un torneo en que el margen de error es acotado. Los rojinegros armaron el justificado triunfo de menor a mayor, con esfuerzo, dedicación, sacrificio, esmero, disciplina táctica y eficacia en el área de enfrente. Así el bautismo de Frank Darío Kudelka en el banco del Parque sacó un aprobado y la misma calificación la consiguieron los cinco jugadores que ayer debutaron con la camiseta leprosa (ver página 3), en especial el volante Julián Fernández, que en menos de una semana se ganó un lugar y fue la figura de la tarde, y también se destacó la presentación goleadora del delantero Lucas Albertengo, que con un buen gesto técnico al final le puso el moño al 2 a 0 con el que la Lepra derrotó al ascendido Central Córdoba de Santiago del Estero. La primera perla la había señalado con una corta volea el amigo de la red Alexis Rodríguez. Fue un paso al frente en todo sentido para empezar a remontar la cuesta del promedio.
La tarde dependía más de lo que podía hacer Newell's desde el juego y la concentración, que de las virtudes de un rival que llegaba de una categoría inferior y está en pleno proceso de ensamblado de piezas. Esa era la ecuación que debía resolver el rojinegro, tanto en el plano futbolístico, como a la hora de evitar que la ansiedad de los hinchas lo saque de foco y le impida estar lúcido para torcer la balanza a su favor. Y, precisamente, la paciencia y perseverancia leprosa fueron dos atributos para no soltar nunca la brújula del partido.
Porque aunque al inicio tuvo varios pasajes de imprecisiones, de errores no forzados en las entregas y delanteros que no siempre coordinaron los movimientos, en el balance general el premio leproso llegó por el orden de las piezas, la insistencia de apostar al buen manejo de Formica y Maxi y a la supremacía en el despliegue físico que terminó dejando de rodillas al digno visitante santiagueño. Así, los rojinegros se alzaron con una recompensa que excede ampliamente el valor de los tres puntos ganados, ya que la confianza de arrancar con el pie derecho es fundamental para que el sol vaya asomando paulatinamente en el horizonte. Para Newell's despejar cuanto antes los nubarrones del promedio sería el mejor aliado para que la idea de Frank Kudelka vaya tomando forma y gane consistencia.
Tal vez ayer se vio apenas un aperitivo del Newell's de manejo de pelota atildado en campo de enfrente que pretende el DT, pero por ser el debut alcanzó para salir con la frente alta y los tres puntos en el bolsillo.
Lo que hay que resaltar también es que no siempre los refuerzos que llegaron al Parque se acoplaron rápido a las necesidades del club. Y ayer hay que decir que fue convincente el trabajo de Cristian Lema y Santiago Gentiletti en la cueva, que siempre fue la rueda de auxilio Julián Fernández como cinco tapón, que el ingresado Lucas Albertengo clavó un gol y que además le tocó el turno de debutar a Angelo Gabrielli, que si bien había llegado en el receso pasado aún no había sumado minutos. Sin dudas todas cuestiones positivas en el estreno leproso.
El camino de la oxigenación en el promedio recién empieza, pero la bocanada de aire que ayer sumó Newell's no es poca cosa. Porque para caminar un largo trecho primero hay que dar el primer paso y ayer la Lepra lo dio. Por eso los hinchas se fueron con un gesto de tranquilidad de haber visto a un equipo que está en pleno proceso de formación, pero que tiene argumentos para ser competitivo y crecer en todo sentido. La era Kudelka arrancó bien. Fue un debut sobre rieles ante el ferroviario santiagueño.
Gritos desde la pelota quieta
En el final del primer tiempo el Gato Formica ejecutó un córner desde la izquierda, la bajó hacia adentro Julián Fernández en el segundo palo y desde el corazón del área sacó una volea letal Alexis Rodríguez. Mientras que en el complemento movió rápido un tiro libre Cacciabue hacia la derecha, sacó el centro Gabrielli y conectó al gol, de primera, Lucas Albertengo.