La punta estaba al alcance. Dependía de un triunfo frente a Unión y a esperar otros resultados que lo favorecieran para quedar al frente de las posiciones de la zona A. Un salto en la tabla que requería, como mínimo, mantener el rendimiento y mostrar las aptitudes que lo habían llevado a un invicto de cinco partidos y a meterse en el lote de clasificación. Pero nada de eso sucedió. Apenas el coraje para no rendirse hasta el final fue el atributo que sacó a relucir en el estadio 15 de Abril. Resultó insuficiente y regresó de Santa Fe con una derrota por 1 a 0 que, para peor, lo dejó afuera del selecto grupo de los cuatro mejores.
La imprecisión en los pases, la falta de generación y las escasísimas llegadas fueron las principales razones para entender la tercera caída de Newell’s en el torneo. Unión lo derrotó casi sin proponérselo, inquietando muy poco. Y Javier Sanguinetti ratificó esa sensación acerca de lo sucedido en la tarde del sábado, al manifestar que “ninguno hizo los méritos para ganar”.
Pero si el resultado fue negativo para la lepra, en un desarrollo parejo producto de desaciertos compartidos, la tarea del entrenador rojinegro será precisamente corregir todos los aspectos del juego que faltaron, para que un mínimo detalle no lo deje con las manos vacías, como sucedió en Santa Fe.
Es que la paridad en la cancha del tate, donde pasaba muy poco, se resquebrajó con el penal de Julián Fernández a Gastón González que la misma víctima de la falta se encargó de patear para anotar el único gol del partido. Y ni siquiera tienen sentido las excusas. La falta del mediocampista visitante existió, aunque el árbitro Fernando Rapallini no se haya percatado de la misma en el momento y recién lo hizo con la ayuda del VAR.
Antes y después de ese gol, la carencia de fútbol de Newell’s resultó una constante. En definitiva, es una falencia repetida en el torneo, pero acentuada en el último partido. Y justamente cuando más necesitaba dar un salto de calidad en ese aspecto, ante un rival compacto que juega con intensidad, si bien venía de presentarse entresemana por la Copa Sudamericana y había sufrido un desgaste físico.
Pero Pablo Pérez defeccionó en la gestación. Irresoluto al momento de desprenderse de la pelota, en ocasiones terminó rodeado de rivales y forzado a cederla sin dirección. No le alcanzó con la voluntad para iniciar las jugadas desde su propio campo y buscar el espacio para convertirse en el receptor. Su declive físico llevó a que sea reemplazado al cuarto de hora del segundo tiempo por Juan Sforza, que con otras características, tampoco fue una solución.
El último toque y la habilitación punzante fueron cuestiones que se esperaron en vano de Nicolás Castro. El mediocampista faltó a la cita y entonces Newell’s no tuvo inventiva. Fueron llamativas sus entregas erróneas, Y si el diez no aparece, en un equipo donde no abundan los dotados, la lepra lo sufre.
Es que tampoco inquietó por los costados. Juan Garro perseveró en mayor medida que Francisco González para llegar hasta el fondo, pero ni uno ni otro pudieron desbordar. Armando Méndez no fue una opción con sus trepadas. Juan Manuel García chocó una y otra vez con Franco Calderón. Y siempre perdió. El ingreso de Ramiro Sordo y Justo Giani en la segunda etapa tampoco le dieron mayor potencia ofensiva a la lepra.
Distinta fue la aparición de Djorkaeff Reasco en el segundo tiempo. La pidió, la entregó bien y puso un pase de gol en el adicional que el ingresado Nazareno Funez estrelló en el palo. Ante la falta de fútbol, el ecuatoriano puso el toque distintivo que tanto se necesitaba, aunque no resultó suficiente para modificar el resultado.
Es cierto que en anteriores presentaciones Newell’s tampoco construía demasiado juego, pero sí el suficiente para llegar al gol, siendo efectivo frente al arco rival.
Nada hizo de lo que debía en el aspecto ofensivo y en consecuencia no convirtió en Santa Fe, como sí lo había conseguido en los anteriores cinco partidos. La caída contra Unión tiene explicación. Y es materia a corregir. Para que no le ganen con tan poco.
Bajó a la quinta posición
Newell’s comenzó la 9ª fecha en la 3ª posición, con la misma cantidad de puntos que River pero peor diferencia de gol, y quedó en el 5º puesto de la zona A al cierre de la jornada. Está afuera del grupo de cuatro mejores que clasifican a los play-off.
El conjunto rojinegro tendrá cinco partidos por delante para tratar de conseguir el objetivo planteado, que es la clasificación a los cuartos de final. La presentación inmediata será contra Patronato en el Coloso, el viernes 15 de abril, a las 21.30. Y luego, el miércoles 20 del mismo mes, a las 14, recibirá a Banfield.