Protagonizó una nueva película de acción. Encabezó una saga histórica en materia de influencia. Lionel Messi lo hizo de nuevo. Como en Barcelona, PSG o la selección argentina. El rosarino pisó fuerte desde que puso un pie en Estados Unidos. Este sábado por la noche sufrió pero destiló magia en el estado de Carolina del Norte. Guió y llevó a Inter Miami a tocar el cielo con las manos por primera vez. El 10 fue determinante. Hizo un golazo en los 90’ y las garzas dirigidas por Gerardo Martino terminaron venciendo a Nashville 10 a 9 por penales, tras el 1 a 1 en tiempo reglamentario, y conquistando el título de la Copa de Ligas, en un duelo jugado en el Geodis Park. El plus es que llegó al récord de 44 coronas que lo ratifica como el único rey del fútbol.
Todo fue una fiesta. Messi sigue haciendo historia al andar. Obtuvo su primer título en Norteamérica con los colores de Inter en siete partidos jugados. El pibe surgido de Abanderado Grandoli clavó 10 goles desde que se puso la camiseta que es furor en el mundo. Y luego de una larga definición desde los doce pasos. Hubo 22 remates, gritó campeón.
Por algo es el gran capitán de América. Juegue donde juegue es atracción. Al mejor estilo Universo Marvel. Cuando está en cancha es como estar en un parque temático de Disney. Todo se detiene. La adrenalina es total. La alegría fluye de manera espontánea. Destila emoción. Como lo hizo en esta ocasión en la final de la Copa de Ligas. Por algo el estadio Geodis Park de Nashville, Tennessee, estuvo abarrotado. El público quedó eclipsado cuando el rosarino más famoso pisó el césped. Ni hablar cuando marcó un golazo en el primer tiempo para el 1 a 0.
Messi no llegó al equipo del sur de Florida para hacer playa o shopping. Lo hizo para seguir alimentando el apetito voraz que tiene por naturaleza. Para “seguir obteniendo resultados”. Para continuar agigantando su figura.
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La final encontró dos corrientes futboleras disímiles. Al menos eso marca el presente en la Major League Soccer. El equipo de Tennessee se encuentra en la cuarta posición de la Conferencia Este. Tiene 38 puntos en 24 desafíos jugados hasta el momento del intervalo obligado por la disputa de la Leagues Cup. Está a 20 puntos por encima de las garzas, que marchan en la última posición y están a doce unidades de los puestos para los playoffs. Pero en esta final todo fue diferente. Es otro torneo.
A la hora de arrancar la final, toda la atención se centró en el rosarino más famoso de la modernidad. Es que los equipos no solo compitieron por el título. También lo hicieron para quedarse con una importante suma monetaria. El flamante campeón se llevó a su tesorería dos millones de dólares, mientras que el segundo se quedó con un millón de la moneda estadounidense.
El encuentro fue de ida y vuelta al inicio hasta que apareció como un flash el mejor de todos. Transcurrían 23 minutos cuando frotó su botín zurdo desde afuera del área y clavó la pelota virtualmente en el ángulo superior derecho. Golazo y a celebrar. El 1 a 0 de Inter comandado por el Tata Martino se festejó en parte del estadio. También en el estado de Florida como en muchos rincones del mundo que se prendieron a la transmisión para ver al crack. Rosario no fue la excepción.
La parte final generó suspenso cuando a 57’ empató Fabrice-Jean Picaul en complicidad del arquero Callender. Leo casi desnivela a los 70’, pero la pelota pegó en el palo izquierdo. A los 92’ el palo derecho privó a Leonardo Campana de sellar el partido para las garzas. Tras cartón de vino la definición por penales para definir quién se llevaba la copa.
Y ahí la espera fue extensa. Hubo mucho suspenso. Porque se lanzaron 22 penales. Ganó Inter 10 a 9. El arquero de las garzas Callender fue figura. Para los locales marcaron Mukhtar, Godoy, Zimmerman, Surridge, Moore, Lovitz, MacNaughton, Davis y Shaffelburg. Fallaron Leal y Panicco.
Para los vencedores marcaron Messi, Busquets, Campana, Miller, Krivtsov, Alba, Gómez, Ruiz, Yedlin y el arquero Callender. Leo levantó títulos en 15 países diferentes. Este es el primero en Estados Unidos. Acumula 44 campeonatos: 35 en Barcelona, 5 con los colores de la selección argentina, 3 con PSG y uno con Inter. Es supremo. Es Leo. El mismo que llegó a los 44 títulos y se convirtió en el futbolista con más galardones de la historia. Es el mágico Universo de Messi.