Al prototipo futbolístico de Bauza aún le falta bastante por rodar. No sólo en cuanto a cantidad de ensayos, sino en lo que tiene que ver con la coordinación de los movimientos. Hasta aquí se hizo demasiado hincapié en el orden defensivo con un único y claro objetivo: bajar los 41 goles que sufrió el equipo en la pasada Superliga. De lograrse, ese orden servirá como base para el crecimiento, pero habrá otros desafíos que se presentarán y que transitarán de las manos de las ambiciones. El primordial tendrá que ver con las variantes que ofrezca en la ofensiva. Para eso también resta tiempo de trabajo pero por la forma en la que está armado el equipo, la agresividad por las bandas será fundamental. ¿Quiénes son hoy los encargados de buscar el desnivel cerca de las líneas? Carrizo y Camacho, por derecha e izquierda respectivamente. ¿Extraño? En absoluto. ¿Cómodos? Allí quizá sí puedan abrirse algunos interrogantes, sobre todo del lado del Pachi, a quien siempre le resultó mucho más sencillo moverse por la izquierda.

































