Quien jugó el clásico quedó en la historia para siempre. Los recuerdos y los papeles lo sostendrán. Aunque pasen varios años, siempre estará el futbolero que traiga a la actualidad algún partido. Los que tuvieron el privilegio de lucir las camisetas de Central o Newell's tienen mucho por contar. Cómo no va a ser así si Juan Carlos Ghielmetti jugó como lateral canalla 18 cotejos, un número impensado para un jugador de hoy, y entre sus recuerdos está su gol en la primera semifinal del Nacional 1980, en el que luego se consagraría campeón el canalla. Rubén Darío Ciraolo fue el diez leproso en 5 encuentros y en su memoria están los dos goles con los que Newell's empató 3-3 sobre la hora en 1983 y el partido se suspendió por la caída del alambrado en la popular que acupaban los auriazules.
Hoy están lejos del clásico, pero siempre con la pasión viva de hinchas pese a no ir a la cancha. El Tuna Ghielmetti porque elige ver los partidos por TV y de tanto en tanto acompaña a sus hijos al Gigante. El Pela Ciraolo porque se radicó en España, precisamente en Valencia, donde se radicó tras jugar en el equipo "ché", llevado por Alfredo Di Stéfano y tan adaptado que hace años oficia de comentarista radial y televisivo siguiendo la campaña del equipo en el que llegó a jugar Kempes..
"Apenas habré hecho cuatro o cinco goles en mi carrera, y el primero fue en el clásico. Ellos fallaron en un ataque y los agarramos de contra, el Loro Gaitán la metió larga y yo corrí con todo para alcanzarla antes de llegar al área grande, y como vi que me salía el Cabezón Civarelli y me había quedado picando justa, le di por arriba, picó y se coló junto al travesaño sin que la pudieran sacar Simón y otro defensor que no recuerdo quién era", rememoró Ghielmetti el tanto de apertura a los 32' en el 3-0 del 7 de diciembre del 80.
"El primero fue de cabeza, pese a que no soy alto siempre tuve un buen timming para atacar el balón y así lo hice cuando Dezotti tiró el centro atrás. Y el del 3-3 fue una pared con Ramitos (Víctor Rogelio Ramos, el máximo goleador leproso en la historia) en el área, me salió Ruiz (Francisco, el arquero) y se la tiré por arriba. Fue una locura, dos goles en dos minutos, quedaban diez, enseguida hubo dos expulsiones, otra más en Central y cuando estábamos cerca de hacer el cuarto gol, cayó el alambrado y el árbitro (Ricardo Calabria) suspendió el partido aunque nosotros quisimos seguir jugando", recordó Ciraolo con una tonada española que delata su presente europeo.
El representante auriazul de esta historia de la década del 80 también repasó con Ovación su carrera, que empezó "a los 10 años y de las inferiores llegamos a primera con el Negro Palma y el Chiquilín García. Jugué los últimos tres partidos del 78 con el Viejo Griguol de técnico, ya en el cancha nueva después del Mundial, y en el 79 asumió Don Angel y formó esos grandes equipos como la sinfónica del 79 y el campeón del 80. Zof nos daba libertad para atacar, siempre decía que si nos hacían dos goles nosotros haríamos tres".
Y en el detalle de su llegada al círculo privilegiado destacó que "siempre me preparé para cuando surgiera la chance de jugar y tuve suerte de aprovecharla, así como no la tuvieron otros compañeros. Por ejemplo yo llegué cuando se fue el Negro González y a los que venían atrás mío les costó porque yo estuve casi diez años". Es decir, Ghielmetti fue el lateral derecho que hoy sería Paulo Ferrari, quien es el referente del puesto en los últimos años.
"A mí me buscó Newell's después que le hice dos goles con Renato Cesarini en el Nacional del 83, y debuté en el clásico que perdimos 2-1 en cancha de Central, el único que perdí (empató los otros 4), justo el día que dejó el fútbol Cucurucho Santamaría (máximo goleador leproso en los clásicos) porque erró dos o tres goles y en el entretiempo tomó la decisión y se lo dijo al técnico, Canción Montes", empezó a contar su historia en la redacción del diario horas antes de cumplir el viernes 56 años.
"Enseguida agarré la onda en el equipo, anduve muy bien pero contra San Lorenzo el papá del Pipita Higuaín me descascaró el hueso de la tibia y estuve casi tres meses parado. Volví justo contra Central en el 3-3 porque Montes me probó en la semana contra la tercera, le dije «usted métame» y por suerte jugué", resumió para contar luego que "ese era un gran plantel que después agarró el Indio Solari y jugaba muy bien, formamos un gran mediocampo con Llop y Martino, al punto que se dijo que era el mejor del país y hasta salimos en El Gráfico y la Superfútbol".
En aquellos partidos "también jugábamos con todo buscando la victoria y afuera de la cancha no digo que éramos amigos con los jugadores de Newell's pero sí teníamos una muy buena relación, como debe ser", explicó el ex lateral derecho auriazul. Lo mismo que reconoció Ciraolo al ampliar que "en la cancha lo jugás a muerte, pero afuera por ejemplo tenía relación con Lancellotti (hoy presidente de Central Córdoba), que íbamos juntos a atendernos cuando estábamos lesionados, con Carnevali compartíamos porque estábamos en Agremiados, y cuando salís y en la vida siempre tenés amigos de Central y se puede convivir sin problemas".
Esto dio paso a que el 10 rojinegro al que un relator apodó "Cira-ole", desde su visión por vivir en España, dijera que "no entiendo por qué no pueden convivir hinchas locales y visitantes en la cancha. Allá es impensado. Por ejemplo, en el último Barcelona-Real Madrid se vio a los hinchas intercalados y hasta quizás con más gente del Madrid de visitante. Aspiro a que el día de mañana pueda volver a darse eso acá en la Argentina sin violencia".
"Claro que es distinto con las dos hinchadas en la cancha, de adentro se siente la pasión. Como así también sería bueno que se jugara más seguido, como hacíamos nosotros, ya que como mínimo estaban los dos del Metropolitano y los dos del Nacional", apuntó el 4 auriazul.
En cuanto al partido de hoy, Ghielmetti confía en que "lo veo bien a Central, un poquito mejor que a Newell's, no con una gran diferencia pero sí algo mejor. Después influirá cómo se da el juego de arranque. Sí espero que sea una fiesta y que ganemos nosotros".
"A Newell's lo vi contra Racing, con un muy buen primer tiempo, pero en el segundo le faltó un poquito más de elaboración y tranquilidad para buscar la victoria. Pero confío en que va a encontrar la regularidad del primer tiempo y vamos a ganar, así vuelvo contento a España para seguir al equipo por el ordenador (computadora) porque nací y moriré de Ñuls como me dejaron mis padres como legado".