En este inicio de ciclo, bajo el mando de Mauricio Larriera, las prioridades en Newell’s están pasando por definir las altas, decidir las bajas, y solucionar algunos focos de conflictos puntuales de carácter económico. En ese último grupo se ubica el caso del paraguayo Gustavo Velázquez, quien manifestó públicamente ante medios guaraníes cuando estuvo en su país que había problemas de deudas que complicaban su regreso al club del Parque. Eso encendió luces de alerta en la dirigencia rojinegra que se puso a trabajar en el tema y en estas horas todo indica que se acerca un punto de acuerdo que dejaría tranquilo al jugador y al nuevo cuerpo técnico.
Lo cierto es que el marcador central se presentó en el inicio de los trabajos de pretemporada. Por inconvenientes con los vuelos no arribó el lunes, pero un día después ya se sumó al resto de sus compañeros, junto a Jorge Recalde. Ese gesto ya exponía de manera evidente, hacia afuera al menos, una intención de llegar a una posibilidad de arreglo.
Ya en Rosario, Velázquez nunca apeló a declaraciones del mismo tono de las realizadas en Paraguay. Y se ubicó en una plataforma de buena predisposición para tratar de componer su situación.
De esa manera fueron avanzando las jornadas de pretemporada y de tratativas. Siempre en sentido positivo, las negociaciones permitieron acercarse a una estación que despeja nubarrones y enfoca todos los esfuerzos con el mismo objetivo.
Más allá de que le costó mucho ganarse la confianza y el guiño de aprobación del entrenador anterior, Gabriel Heinze, el defensor guaraní nunca bajó los brazos y merced a buenas producciones logró terminar el año dentro de la zaga titular leprosa.
Es más, el nuevo cuerpo técnico, marcó su continuidad en el club como un elemento importante para la próxima temporada. Apuntándolo como el compañero de zaga ideal para potenciar la irrupción del joven Ian Glavinovich en la primera división rojinegra.
Velázquez ya conoce el club, aporta ubicación, anticipo y cabezazo en las dos áreas, y en varias ocasiones llegó a anotar goles de cabeza, su especialidad. Por eso, Larriera lo considera entre las cuestiones más relevantes de definir en este tiempo de pretemporada.
Este principio de acuerdo además dejará que el futbolista solo piense en Newell’s y en lo que le puede deparar dentro de este club, donde es querido por los hinchas.
En disconformidad
Unos 10 días atrás, todo se ponía en duda en relación a Velázquez, quien llegó a decir: “Es complicado que siga en Newell’s”, y desde Paraguay algunos ligaban su futuro a Cerro Porteño. El zaguero había dejado la puerta abierta para una posible salida de la entidad rojinegra y en Rosario muchos se comenzaron a agarrar la cabeza.
El defensor había realizado declaraciones en el programa Deportes Uno de la AM 650 de su país y planteó esa chance. “Es medio complicado que siga si no arreglan conmigo”, había expresado. “Si no se resuelve mi situación, creo que sería momento de volver a Cerro Porteño”, llegó a añadir.
Inmediatamente, desde el club del Parque, propietario del 70 por ciento de su pase, descartaron esa chance y recordaron que el futbolista tiene contrato hasta diciembre de 2025. Pero esas palabras del jugador exhibían síntomas de incomodidad que había que atender.
En ese momento llegó a trascender en Paraguay que no se trataba de una deuda, tal como planteó el futbolista, sino de cuestiones relacionadas al dólar.
En estas horas, sin trascender precisiones, el marco de acuerdo llevó a todos en Newell’s a cambiar de semblante, ya que Velázquez fue uno de los valores más regulares en la última temporada, junto a Armando Méndez.