Ovación

En el límite del mapa, va a la final o es el final

Central se juega todo esta noche ante Atlético Tucumán, en Formosa, por la semifinal de la Copa Argentina. Busca instalarse en la cuarta definición al hilo del certamen y sostener la gestión de Montero. La victoria podría depositarlo en la Libertadores 2018

Viernes 10 de Noviembre de 2017

Formosa es una ciudad cautivante, pintoresca y muy calurosa, que está en el límite norte del país. En su costanera serpentea el caudaloso río Paraguay y a simple vista, del otro lado del curso de agua, se divisa la geografía del vecino país guaraní. Hasta este recoveco del mapa llegó Central para disputar esta noche la semifinal de la Copa Argentina, ante Atlético Tucumán, donde miles de canallas que estarán en las tribunas harán fuerza para que el grito de la clasificación a la final tenga el epicentro en el estadio Antonio Romero y se escuche como un estruendo en cada barrio rosarino. Justamente en esta ciudad limítrofe se juega un partido límite. Un encuentro emocionante por donde se lo mire, que tendrá siempre la adrenalina a flor de piel, con el DT auriazul Paolo Montero otra vez en un punto definitorio para la continuidad de su ciclo y con el premio extra de que un triunfo puede devolver al Canalla al plano internacional, nada menos que con la participación en la próxima Copa Libertadores. Será una noche a todo o nada, a suerte y verdad. Están todos los condimentos arriba de la mesa. A jugar.
En lo que va del 2017 Central tiene dos caras opuestas e irreconciliables en su fisonomía futbolística. Porque viene imparable en esta edición la Copa Argentina, con victorias ante Cañuelas, Deportivo Riestra, Boca y Godoy Cruz, que le valieron instalarse en la semifinal de hoy ante los tucumanos. Pero, simultáneamente, el equipo de Paolo Montero arrastra un lado oscuro, que es el que pone al DT en el ojo de la tormenta de su continuidad. Y es la racha fatídica de 13 partidos sin ganar en el torneo argentino. Incluso en las ocho fechas jugadas de la flamante Superliga logró apenas cuatro empates.
Este contexto de rendimiento bipolar genera que hoy el resultado del partido frente al aplicado Decano de Ricardo Zielinski no tenga término medio para Central. Un victoria aportará oxígeno y esperanza, pero una derrota apagará definitivamente la luz de la era Montero. Así de sencillo, sin vueltas, excusas, ni derecho a réplica.
De esta manera Central está a un paso de todo, de meterse por cuarta vez consecutiva en la final de la Copa Argentina y, también, a apenas un escalón del precipicio. Lo saben muy bien Montero y sus muchachos. Justamente son los jugadores los que otra vez deberán dar la cara por el club de Arroyito y por el entrenador uruguayo. Y aquí el mayor aporte de fútbol y carácter lo deben dar los más experimentados, como el gladiador de mil batallas Marco Ruben, el Loncho Ferrari, Diego Rodríguez, Federico Carrizo y el Chaqueño Herrera. Ellos deben marcarle la senda al resto.
Central demostró que en esta competencia federal supo tumbar al poderoso Boca y a Godoy Cruz. Por eso hoy está en condiciones de pegar el zarpazo ante los tucumanos. Claro que no será fácil porque enfrente tendrá a un equipo astuto e inteligente como el Decano, que sabe capitalizar cada error del adversario para mandarlo a la lona.
Serán 90 minutos a cara de perro y si hay empate directo a los penales. Sin concesiones. Como le ocurre a un cazador que debe diferenciar en el preciso momento de apretar el gatillo si es pato o gallareta.
Así, Montero se juega su pellejo en Arroyito, los jugadores el orgullo de meter al club en la cuarta final al hilo de la Copa Argentina y todo el pueblo auriazul se aferra al sueño de jugar la próxima Copa Libertadores (ver aparte). En esta ruleta rusa habrá que ver en qué casillero cae la bola. Si el canalla resulta vencedor o vencido.

Otra vez el DT contra las cuerdas


No hay dudas de que Paolo Montero sabe convivir con la presión de tener que dar permanentes muestras de coraje para sostenerse en el cargo de entrenador de Central. Porque ya caminó un par de veces por el alambre del precipicio y sin red abajo que ofrezca garantías. Hoy buscará salir otra vez airoso de una situación límite como será el duelo ante Atlético Tucumán, por la semi de la Copa Argentina.
Incluso fue el propio Paolo, que tanto en la previa ante Boca como Godoy Cruz también por este certamen, manifestó a los cuatro vientos que si el canalla era eliminado su ciclo quedaba trunco de inmediato y sin rodeos. Y hasta el momento logró mantenerse al mando del barco. Fue un intrépido piloto de tormenta, a pesar de la magra campaña en la Superliga.
Esta noche estará otra vez en el mismo escenario que puede ser la última función al frente del equipo. Igual, como uruguayo de ley, hará todo lo que esté a su alcance para que Central obtenga el pasaporte a la final del certamen.
Montero siempre dijo que "los resultados mandan" y nadie tiene que explicarle que su futuro en Central hoy va de la mano de la Copa Argentina. Por eso el cuerpo técnico tendrá un partido decisivo, hoy sin margen para analizar nada, sólo tendrá la última palabra la rigurosidad del resultado. Así de duro, así de simple.

Puede quedarahí de la Libertadores

El partido de esta noche puede determinar para Central un paso clave: la clasificación a la próxima edición de la Copa Libertadores. Claro que es imposible que esto se concrete esta noche, ya que habrá que esperar lo que suceda con el encuentro del domingo entre River y Deportivo Morón (juegan la otra semifinal en Mendoza).
Eso sí, sólo una victoria ante el Decano lo mantendrá en carrera. Es que si se clasifica a la final, si River elimina a Morón automáticamente el canalla se ganará un lugar en la Copa, ya que el millonario ya está clasificado. Si el Gallito da la sorpresa, a Central sólo le quedará ganar la Copa Argentina para lograr el objetivo.

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