Central debe levantarse rápido. Viene de tropezar con dos piedras seguidas. La derrota ante Godoy Cruz representó un golpe al orgullo porque el Tomba hizo saltar la banca en el Gigante de Arroyito. Este jueves será momento de enfrentar una nueva fecha de la Copa de la Liga. El fixture marca que Central Córdoba esperará al equipo canalla en Santiago del Estero con la tranquilidad de que está mejor posicionado. No obstante, para el Kily González no será un encuentro más. Un nuevo cachetazo podría empujarlo un poco más al borde del vacío. Es por eso que el entrenador auriazul se tomará la practica de este martes para evaluar y exigir a fondo a cada uno de los soldados que tiene en el golpeado plantel, ya sea en la parte anímica como deportiva y clínica. Si bien uno de los puntos a tratar estará puesto en la línea defensiva, también Marco Ruben arrastra un fuerte dolor en el hombro que lo condiciona en la previa a moverse normal, aunque el artillero hará todo para estar presente ante el Ferroviario.
El fondo es la cuestión
Uno de los problemas que continúa profundizándose en Central es el sistema defensivo. No deja de ser vulnerable, más allá del veranito que tuvo ante Vélez. Llegaron varios apellidos para integrar la retaguardia, pero hasta el momento sigue evidenciando notables falencias. Sobre todo de sincronización. Ahí los jugadores están exentos de pagar la culpa.
Se percibe que en este aspecto el equipo no pudo evolucionar. Acarrea viejos vicios desde que el Kily González tomó las riendas del plantel por fuerza mayor. El entrenador, en este aspecto, no logró amalgamar las piezas, independientemente de los apellidos que fue plasmando en cancha.
Caerle a Facundo Amada y a Cristian Báez sería tan sencillo como barrer y esconder la basura debajo de la alfombra. El técnico debe asumir la responsabilidad y potenciar la zaga central esencialmente. Tiempo para pulir detalles tuvo. Pero cuando el rival de ocasión ataca a Central, la línea defensiva parece estar librada al azar.
El nombre de Juan Cruz Komar suena y retumba en la actualidad por todo Arroyito para hacer su primera presentación oficial contra Central Córdoba. Algún día deberá jugar, por lo cual cae de maduro que si no es ante el Ferroviario será contra Barracas Central. El entrenador lo pidió para que sea titular, no para que mire los partidos sentado desde el banco de relevos.
La realidad marca además que el exTalleres hace mucho tiempo que no juega formalmente. No es lo mismo mezclarse en los picados o entrenamientos que disputar una pelota por los porotos. Quizá le llegue el momento pasado mañana. Sobre todo porque la retaguardia necesita un parche seguro ahora. Luego se verá si Komar es o no la solución.
Mientras que el resto de los integrantes de la defensa tendrán que rendir cuenta en la práctica para lograr ser ratificados. Aunque los laterales Damián Martínez y Lautaro Blanco tienen casi asegurada la banca, claro está. Por lo tanto, quienes realmente tienen la cabeza en la guillotina popular son Almada y Báez. Uno de los dos volará del equipo si el Kily González se deja llevar por lo que tiene en su mente.
¿Repite el medio?
Walter Montoya es irreemplazable para esta estructura táctica. Por más que el Chaqueño venga fundiendo biela en los segundos tiempos, el entrenador canalla trata de dejarlo el mayor tiempo posible en cancha. Por lo tanto, y como no acusa molestias ni dolencias, el carril derecho del medio seguirá estando bajo su poder.
Otro que tiene la foto del inicio asegurada es Gino Infantino. El juvenil tiene altibajos, aunque no tiene reemplazo que lo desestabilice realmente. Salvo una lesión, costará sacarlo del equipo.
Mientras que Emmanuel Ojeda también cuenta con la confianza del entrenador, quien en su momento pegó el grito en el cielo y dejó sentado ante la dirigencia y el representante del correntino que no debía venderse al fútbol chileno. La directiva tomó nota y no realizó la transferencia al exterior bajo el argumento de que la oferta era insuficiente cuando realmente el club necesitaba como agua ese dinero para alivianar la tesorería.
Por su parte, Emiliano Vecchio hizo este lunes una rutina diferente junto al grueso de los que pusieron la mejilla contra Godoy Cruz en el Gigante, porque así lo indica el protocolo pospartidos. El capitán, según confiaron desde el propio cuerpo técnico, acusaba un leve cansancio típico del trajín aunque la lógica indica que no debería tener inconvenientes para estar a pleno en la sesión con pelota que encabezará hoy Cristian González.
Esperan a Ruben
Los ojos canallas estarán puestos en Marco Ruben. El goleador, quien hasta la fecha marcó un solo gol (Arsenal), acusa un fuerte traumatismo en el hombro y eso podría condicionarlo a la hora de hacer fútbol en este martes de carnaval. También tiene una leve molestia en el pie derecho.
El atacante dejó sentado este lunes ante el cuerpo técnico que padecía dolor y por eso también se dedicó a hacer un plan de trabajo diferenciado. Aunque el Kily González hará todo lo posible para tenerlo a mano en Santiago del Estero.
De hecho, si hoy aparece nuevamente con síntomas tampoco habrá que descartarlo porque el experimentado delantero hará todo lo que esté a su alcance para jugar contra Central Córdoba.
Resta saber si Lucas Gamba seguirá siendo su socio en el ataque o bien el entrenador canalla le da luz verde al juvenil Luca Martínez Dupuy, quien cada que entró unos minutos ratificó estar mejor preparado desde lo físico y futbolístico que Milton Caraglio.
Sin dudas, el Kily González tiene tarea por resolver hasta enfrentar el jueves a los santiagueños. No solo se jugará los tres puntos ante el Ferroviario sino también parte de su crédito como entrenador de Central.