Ganó Newell's un día antes y se quedó esperando que Boca resigne ayer puntos para acortar distancias. Pero no pudo ser. El conjunto de Guillermo Barros Schelotto superó a Vélez y el rojinegro continúa a cinco unidades del único líder del torneo.

Sebastián Suárez Meccia
Ganó Newell's un día antes y se quedó esperando que Boca resigne ayer puntos para acortar distancias. Pero no pudo ser. El conjunto de Guillermo Barros Schelotto superó a Vélez y el rojinegro continúa a cinco unidades del único líder del torneo.
Desde que se jugó la 17ª fecha, Newell's se encuentra a cinco unidades de Boca. El equipo de Diego Osella derrotó luego a Atlético Rafaela por 1 a 0 y el fin de semana a Arsenal por el mismo marcador. Pero el xeneize tampoco dejó puntos en el camino en esas dos jornadas. Le ganó a Defensa y Justicia por 1 a 0 y a Vélez por 3 a 1.
El mérito de Newell's es que en todo el torneo siempre estuvo en los puestos de arriba. Desde la fecha pasada ocupa en soledad la segunda posición, con Estudiantes y San Lorenzo un punto abajo y con River a tres unidades.
El conjunto del Parque está cumpliendo una gran campaña, ya se olvidó del objetivo primario, que era no correr riesgo con el descenso, y da pelea. Por el momento consigue una de las plazas a la Copa Libertadores 2018.
El fin de semana tendrá un encuentro con otro que es animador del torneo: Estudiantes. Todavía falta una definición sobre el día del partido.
La AFA lo programó para el sábado, pero el mismo día está organizado un show musical de "Soy Luna", con una doble función en el hipódromo municipal, y no es posible organizar la seguridad para dos acontecimientos semejantes. Por lo tanto, el encuentro entre el rojinegro y el pincha debe realizarse otro día.
Los mismos puntos del campeón
Una campaña de números excelentes es la que lleva Newell's: 38 puntos en 19 partidos. Casi de campeón. Y ese "casi" es porque si este fuera un torneo corto hubiese sido subcampeón de Boca. Igual, la campaña marca una paridad con el equipo que dio la vuelta olímpica con el Tata Martino en el Final 2013. La diferencia, más allá del título (que no es poca cosa, obvio), es de un partido más ganado entonces (12 contra 11), de dos perdidos menos (3 en lugar de aquellos 5) y tres empates más ahora (5 y 2).


