Newell’s está en una etapa de refundación futbolística. Porque llegaron varios refuerzos de experiencia, pero lo principal es que se están observando los primeros trazos del plan Kudelka para sacar a flote el promedio leproso. Y lo mejor que le puede pasar a un equipo es que las victorias tengan sustento en el trámite favorable de los partidos. Y está clarísimo, con errores incluidos, que ayer los rojinegros ratificaron en el triunfo categórico 2 a 0 ante Unión los indicios positivos que habían evidenciado en el estreno ante los santiagueños. Newell’s no sale a jugar los partidos esperando lo que le acerque la marea, sino que busca surfear las olas con osadía para atacar y coordinación táctica para asfixiar al rival en la salida. Y por ahora lo está logrando, es cierto que en apenas dos ocasiones y siendo local, pero los seis puntos que tiene en el bolsillo adquieren desde lo anímico y la confianza un valor revitalizante, inversamente proporcional al “caos” que sería no tenerlos.

































