El fideicomiso surgió como una idea loable, con el fin de juntar fondos y de esa manera ayudar al club para afrontar la misión de contratar los refuerzos. Hasta ahí una iniciativa para aplaudir que surgió en los primeros días de abril. Es cierto que a partir de ese momento se produjeron diversas reuniones con el fin de acordar los pasos a dar hasta que hubo consenso de las partes, tanto de la oposición como del oficialismo y del guiño de la Justicia (claro, en ese momento la apuesta era Heinze). Pero nada fue simple para su conformación, más aún teniendo en cuenta que la entidad está bajo el control del órgano fiduciario. Quizás un obstáculo difícil de sortear, aunque también necesario para darle legalidad a la cuestión y que todo intente ser lo más cristalino posible. Uno de los pedidos fue garantizar que "el dinero sea legal y se pueda justificar", algo que no debería ser aclarado. Pero... estamos en Argentina.


































