Central

El colombiano va sentando Cabezas en el equipo

Como ante Belgrano, el colombiano fue le punto más alto del equipo, lo que evidenció las flaquezas futbolísticas.

Viernes 13 de Abril de 2018

Otra vez Oscar Cabezas fue de lo mejor de Central. Había ocurrido ya algo similar el pasado fin de semana en la victoria frente a Belgrano por la Superliga y anoche, cuando las grandes luces del Gigante debían iluminar a quienes merodean el tres cuarto de cancha o directamente la ofensiva, el colombiano metió el grado de regularidad que a muchos les faltó.

Sin estridencias, sin movimientos ampulosos. Sin nada de esas cosas que generalmente hacen levantar a los hinchas. Las ovaciones que se llevó fue por los cortes certeros que tuvo en más de una ocasión, y la mayoría de las veces cuando las papas quemaban, lo que habla un poco a las claras de algunos padecimientos que tuvo el equipo de Leo Fernández en el retroceso. Es que no pocas veces el moreno tuvo que jugársela todo por el todo en el mano a mano con los delanteros paulistas, especialmente con Nené.
De arriba prácticamente no perdió nunca, pero sin dudas lo mejor que hizo fue imponerse cada vez que la situación lo llamó. Primero fue sobre su sector, minutos más tarde a espaldas de Tobio, quien había quedado a mitad de camino luego de querer despejar y fallar en el intento.

Y cada intervención fue acompañada de un fuerte respaldo por parte de los hinchas, quienes rápidamente entendieron que cada aparición suya era más efectiva que efectista.
Bastante lejos en el tiempo parecen haber quedado aquellas imágenes de la torpeza expuesta en su debut cuando, entre otras cosas, le fracturó un par de costillas a Lucas Gamba, delantero de Unión.

Por cuestiones de fuerza mayor, Leo Fernández le tuvo que ir haciendo lugar de manera seguida en el equipo. Y su afianzamiento fue paulatino. Hace unos pocos días, cuando marcó su primer gol con la camiseta canalla, agrandó su nombre. Lo de anoche no fue brillante ni mucho menos, pero sí efectivo. Su notoriedad en el juego habla también de las flaquezas de un Central que debió haber mostrado puntos altos en otro sector del campo de juego y no en Cabezas.

Carrizo, entre muchas amarillas

Primero le entró duro a Pretos al comienzo del complemento. Y luego esperó a Militao para darle un topetazo. Las dos amarillas a Federico Carrizo fueron correctas y por eso la expulsión a los 81' equilibró para los últimos minutos del partido el número de jugadores en cancha. Pero además, a Central le mostraron varias amarillas contra una sola de San Pablo, además de la roja a Caio. Una muestra de cierta impotencia para volcar el resultado a su favor.

Es que Central jugó casi 50 minutos con uno más tras el codazo de Caio a Marco Ruben y cuando parecía que en el segundo tiempo, tras hablar bien las cosas en el vestuario, podía volcar el trámite a su favor, lo cierto es que el equipo de Leo Fernández nunca lo hizo.

Además de las dos amonestaciones al Pachi, Central sumó sus otras cuatro tarjetas en el complemento. Primero fue Ruben, luego Maxi González y en los últimos minutos las dos seguidas de Parot y Zampedri.
Mientras que San Pablo fue inteligente en el complemento para no seguir en la tónica del primero, donde fue amonestado Regis Souza primero y luego echado Caio. Los paulistas se adaptaron a jugar con 10 y Central no, al punto de perderse con tantas amarillas.

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