Central

Dirigentes visitaron a Leo Fernández en una reunión que dio qué hablar

Un importante número de dirigentes se hizo presente ayer en Arroyo Seco para charlar con el técnico Leo Fernández y sus colaboradores. Preocupación por el presente futbolístico del equipo.

Miércoles 18 de Abril de 2018

Si alguien pensó que la derrota frente a River fue una más, se equivocó. La desazón fue pronunciada en el plantel, por supuesto en el cuerpo técnico y, sobre todo, en la dirigencia. Para muestra alcanza lo sucedido en el entrenamiento de ayer en Arroyo Seco, donde la plana mayor de la comisión directiva se hizo presente para mantener una reunión con Leo Fernández y sus colaboradores. Antes que nada es necesaria la aclaración de que no pasó nada raro y que se trató simplemente de una charla, pero el sólo hecho de que existiera ya es un indicador enorme. En el cónclave, que arrancó apenas terminó la práctica y que prosiguió tras el almuerzo, los dirigentes hicieron una serie de planteos con la intención de evacuar algunas dudas que tenían. Las voces oficiales escasearon, pero con la simple presencia dirigencial y la posterior reunión lo que quedó claro es, o al menos tomó más fuerza, la idea de que el cuerpo técnico se juega muchísimo en los cinco partidos que le restan en el semestre (cuatro por la Superliga y el restante por la Copa Sudamericana).

El presidente Raúl Broglia fue el primer directivo en llegar a Arroyo Seco. Lo hizo acompañado de algunos de los integrantes del departamento de prensa. Hasta ahí nada fuera de lo común, ya que es normal la presencia de dirigentes en los entrenamientos. Pero mientras los jugadores trabajaban en una de las canchas auxiliares comenzó a llegar el resto, aunque la mayoría lo hizo sobre el final del trabajo. También dieron el presente los vicepresidentes Luciano Cefaratti y Ricardo Carloni, el secretario Rodolfo Di Pollina, los vocales Eduardo Bossio y Esteban Ferreyra y sobre el final llegó el protesorero Juan Cruz Rodríguez. Todos ellos se reunieron con el cuerpo técnico (además de Leo Fernández estuvieron Cristian Daniele, Germán Rivarola y el preparador físico Horacio Rogolino).

Lo que querían los dirigentes era sacarse algunas dudas que se potenciaron después de lo que fueron los partidos contra Patronato y River. De lo poco que hicieron trascender se conoció que el juego del equipo y la forma en la que se desenvuelve en el campo es algo que en las últimas semanas generó cierta incertidumbre. Hay quienes consideran que el grupo cuenta con jugadores de cierta calidad como para que la postura futbolística sea más osada.

A los pocos minutos de finalizado el partido en el Monumental hubo varios dirigentes que expresaron su descontento. Por supuesto algunos lo hicieron de una manera más vehemente que otros, aunque esto tuvo que ver con el carácter de cada uno. El común denominador fue la mala sensación que les dejó la postura futbolística del equipo. Consideran que no se condice con lo que este grupo está capacitado para hacer.

En ese análisis adjuntaron las sensaciones que habían quedado en Paraná, donde también la postura del equipo dejó mucho que desear. El razonamiento que muchos directivos hacen es que en los dos últimos partidos de visitante, Central pateó sólo un par de veces al arco y que recibió cinco goles. Reconocen la diferencia que hay cuando el equipo hace las veces de local y ese contrapunto fue otras de las consultas que se tiraron sobre la mesa.

A partir de esta reunión hay una lectura clara que puede hacerse. Tiene que ver con el margen de error que tiene el entrenador de aquí en adelante. Es que Central persigue dos objetivos muy claros: clasificar a la Sudamericana 2019 y pasar la fase de San Pablo. Ninguno de los dos será sencillo. Es más, el segundo asoma un poquito más factible, precisamente por tratarse de sólo 90 minutos en los que el canalla puede sacar algún tipo de ventaja convirtiendo un gol de visitante. Pero hoy todo parece ser un combo en Arroyito. Y le pese a quien le pese, de la concreción de esos objetivos puede llegar a depender la continuidad del entrenador.

Es tan sencilla la lectura que se puede hacer sobre lo ocurrido ayer que hasta cabe el fino razonamiento de que el semestre que viene la política se meterá de lleno en la vida del club y todos los integrantes de la comisión directiva saben que como oficialismo no le será lo mismo transitar la previa de los comicios con un equipo dentro de una copa internacional que no teniendo nada en las manos más que el próximo torneo local y la Copa Argentina.

Por supuesto el tema de las lesiones también fue abordado, más después de lo que sucedió el pasado domingo con Oscar Cabezas. En ese rubro los dirigentes consideran que fueron muchos los casos que se dieron. Es más, aquella conferencia de prensa que brindó el cuerpo técnico hace un par de semanas hablando del tema fue por sugerencia de la comisión directiva. Pero en lo que hace a Cabezas, varios quedaron conformes con la explicación recibida, que el colombiano es uno de los cuatro futbolistas (los otros tres son Tobio, Parot y Zampedri) que en 11 días jugó cuatro partidos. "Desde ese lado es entendible", indicaron.

La reunión tuvo su primer capítulo dentro del vestuario y tras el almuerzo las partes se quedaron charlando en el comedor del hotel del predio. Más allá de las dudas que tenía la dirigencia, las partes coincidieron en que las reuniones deben darse más seguido (probablemente una por semana). Frases como "confianza a muerte", "el técnico debe estar tranquilo", "lo que hay que hacer es seguir trabajando" parecieron más de decoro que otra cosa.
   Fue simplemente una charla entre dirigentes y cuerpo técnico, amén de que no sea algo habitual en un entrenamiento. La lectura que pueda hacerse de la misma queda a gusto del lector.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario