Newell's

"Cuando debuté cumplí el sueño de mi abuelo"

Panchito González es el extremo habilidoso que irrumpió en primera en la última presentación rojinegra, pese a que alguna vez pensó en largar el fútbol. La historia de un pibe que recién cumplió 18 años.

Martes 07 de Mayo de 2019

Tiene la clásica tonada cordobesa. Es medido con las palabras, pero sólo al principio. Después se suelta, como lo hace en la cancha, siendo encarador y atrevido. Francisco Panchito González tiene vivencias parecidas a la de tantos que juegan en inferiores y ambicionan llegar a primera. Con 18 años apenas cumplidos, el 6 de abril, tuvo una oportunidad que muchos esperan y que a pocos se les da: jugar en primera. Fue titular en la derrota contra Gimnasia por la Copa Superliga en el Coloso. Detrás de una de las promesas rojinegras hay una historia de sueños, aprendizaje y dudas. El fallecimiento de su abuelo lo llevó a pensar en dejar el club. Pero siguió. "Cuando debuté cumplí el sueño de mi abuelo", cuenta el futbolista nacido en Ordóñez, un pueblo cordobés que se encuentra a 45 kilómetros de Bell Ville.

Panchito González jugó con la reserva de Newell's los octavos de la Copa Superliga. Si bien el equipo quedó eliminado, y es posible que él sea considerado para el futuro plantel de primera, prefiere no descansar. "Para no perder ritmo pedí quedarme a jugar con mi categoría (2001) a partir del fin de semana que viene. Así estoy 10 puntos", explica el futbolista definido por el DT Héctor Bidoglio como "rápido, habilidoso, que tira buenos centros".

¿Cómo fueron tus inicios?

A los 4 años empecé a jugar en Sportivo Unión de Ordóñez. El club está a una cuadra de mi casa y fui solo. Mi pueblo es tranquilo. Jugaba de enganche, libre, como los de antes, en mi categoría, la 2001. En la 2000 era enganche o extremo. Estuve hasta los 12 años.

¿Tu familia es futbolera?

Sí. Mi viejo Ariel es entrenador. Fue técnico mío y lo hacía renegar mucho. No le hacía caso (risas).

¿Cómo llegaste a Newell's?

Vinieron del club a hacer una prueba a Ordóñez. Hernán Llano (ex coordinador general de captación, hoy en Talleres) me vio jugar y habló con mi viejo. A las tres semanas me ficharon. Hasta los 12 viajaba para jugar con Newell's distintos torneos. Cuando la categoría 99 empezó a jugar la 9ª de AFA, me fui a Rosario a vivir a la pensión del club. No fue algo que costó. Apenas me ficharon quería ir porque estaba ilusionado. Me gusta mucho jugar al fútbol.

¿Cuesta pasar el rato en la pensión cuando no entrenás o no jugás?

Se hace largo. Pero la pensión es muy cómoda. Tenemos todo servido. Hasta el año que viene voy a estar ahí. Después tendré que buscar departamento. De los que están en la pensión, uno que es muy amigo es Enzo Barrenechea, que es de Villa María. En la liga que jugábamos de chicos éramos rivales. El jugaba para Sarmiento de Villa María.

¿Te fuiste adaptando sin problemas de una categoría a otra?

Me hizo muy bien estar jugando torneos con la 99 y 2000, porque cuando empecé a hacerlo con mi categoría, la 2001, me sentía muy cómodo y sabía cuál era el estilo con el que jugaba Newell's, tratando de ser protagonista.

Sos de encarar y gambetear, ¿deben buscarte seguido para tratar de frenarte por la fuerza?

Recibo a veces pataditas (risas).

¿Cómo recordás el título con la 9ª de AFA?

Fue algo muy lindo. Nuestro primer año en AFA con la 2001. Trabajamos muchísimo y terminamos más alto de lo imaginado. Lo tuvimos a Juan Pablo Vojvoda, un fenómeno, y después llegó Héctor Bidoglio, otro gran técnico con el que aprendimos muchas cosas. Hicimos historia en el club, siendo campeones invictos.

Previo a tu debut, Bidoglio le dijo a Ovación que sabés replegarte y ayudar en la marca.

Me gusta colaborar con mis compañeros, defender. Soy solidario.

Sos el 18º goleador histórico de las inferiores de Newell's, con 52 goles en 97 partidos. ¿Tenés algún secreto para la definición?

Depende cómo es la jugada. Si busco colocarla, miro antes el movimiento del arquero. Y si no, le doy con todo.

En la reserva llevás algo más de 30 partidos y convertiste un solo gol, ¿por qué te cuesta más convertir?

El tema es la intensidad y cómo se viven los partidos en reserva. Es otro ritmo y un poco me costó.

Concentraste por primera vez para el partido con River en el Monumental que se jugó en marzo. ¿Pensabas que podían citarte?

Eran mis primeras semanas con el plantel profesional y no lo esperaba. Fue algo inolvidable. Apenas me dijeron lo llamé a mi viejo. Después no fui al banco, pero estaba tranquilo porque fue un paso muy grande para mí.

Es habitual que el debut en primera sea siendo suplente y jugando algunos minutos. En tu caso, directamente fuiste titular.

Sí. En el momento que me dijeron que jugaba me puse muy contento. Cuando me subí al colectivo para ir a la cancha estaba muy nervioso. Trataba de tranquilizarme pero no podía.

¿Los nervios se fueron cuando comenzó el partido?

Entré un poco nervioso pero antes de que empiece ya estaba tranquilo gracias a Maxi (Rodríguez) y el Gato (Formica). En la entrada en calor me dijeron que esté tranquilo, que juegue como sé, que vaya para adelante y que disfrute ese momento. Me desearon lo mejor. Fue algo muy lindo. Lástima que no se dio el resultado.

¿Pudiste aislarte del grito de los hinchas?

Se sentía muchísimo. Para mí que estaba acostumbrado a ver el partido desde la tribuna, un poco me desconcentraba. Pero era un segundo nada más que miraba para afuera todo lo lindo que estaba viviendo. A mi viejo le tocaba dirigir y no pudo ir a la cancha. Terminó de dirigir y se fue a un bar a ver el partido.

¿Cuáles son las principales diferencias del fútbol de primera de lo que conocías?

Es muy distinto. Intenso, dinámico. Los pases son firmes y se hacen rápido. Por ser el primero, creo que hice un buen partido.

A los jóvenes como vos que vienen surgiendo, ¿les afecta también este momento del equipo de primera?

Somos un grupo muy unido y si las cosas salen mal nos afecta y estamos mal todos.

¿Qué es lo que esperás después de haber debutado?

Ahora llega lo más difícil, que es tratar de mantenerse en el plantel profesional. Ojalá pueda estar entre los titulares, pero si no es así aunque sea entre los 18. Ese es mi objetivo para el torneo que viene. Voy a seguir trabajando y mejorando día a día con humildad y sacrificio, porque todo llega de a poco.

¿Cuál es tu principal virtud?

Me gusta encarar mucho, el mano a mano, o si me tengo que sacar dos o tres rivales de encima. Soy rápido y eso me beneficia mucho.

Bidoglio destacó que sabés tirar centros.

Sí, también. Me gusta jugar con pierna cambiada, por derecha, entonces estoy tratando de mejorar mucho más los centros. Es que siendo zurdo y jugando por esa banda tengo que pegarle mejor de derecha.

Hablaste de que siempre tuviste la decisión de jugar al fútbol, ¿pero hubo algún momento que pensaste en dejar Newell's?

Cuando falleció mi abuelo Chunchula González. Yo jugaba en 8ª. Era muy cercano a él. Me crió de chico junto a mi viejo. Fue un mal momento y estuve a punto de dejar todo. Pero pensé que eso no era lo que quería mi abuelo. Quería que hiciera lo que más me gusta. Cuando debuté cumplí el sueño que tanto quería mi abuelo. Sé que en ese momento él me miraba desde algún lugar y estaba muy contento. La carrera que estoy haciendo también es en parte gracias a mi viejo. Siempre hizo de todo para que yo tenga botines, un plato para comer. Nunca me dejó solo. En ese momento que falleció mi abuelo, me trató de levantar. Me decía que si largaba no era lo que quería mi abuelo. Le cumplí el sueño y voy a ir por más.

La tribuna con su nombre

No es un hecho común. Pancho González no había jugado aún en primera y se inauguró una tribuna de una cancha de baby con su nombre. Es la del club Malvinas Argentinas de la localidad cordobesa de Villa Nueva, ubicada a unos 70 kilómetros de su Ordóñez natal.

“Me hicieron la tribuna en 2017. Los domingos viajaba desde Ordóñez a Villa Nueva para jugar el baby en Malvinas Argentinas. Y los sábados lo hacía en Sportivo Unión”, cuenta. “Los dos son parte de mi corazón”, dice.

“Para ir a la inauguración de la tribuna pedí permiso a Newell’s. Malvinas Argentinas y Sportivo Unión me formaron como jugador y como persona. Les estoy agradecido a los dos, a sus hinchas y a mi familia que siempre me bancó”, dice.

"Nunca imaginé lo que me pasó. Soy un afortunado de formar parte de un plantel profesional, de vestir los colores de Newell’s y de poder jugar al lado de un jugador como Maxi Rodríguez”, confió Panchito.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario