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Cristián González y Aldo Duscher: "No hay más motivación que un clásico"

Los reconocidos técnicos de las reservas de Central y Newell's celebraron que vuelva a jugarse.

Miércoles 11 de Septiembre de 2019

Toda la atención del domingo por la tarde estará depositada en el gran clásico rosarino que se jugará en el Gigante. Y esta vez el partido más importante de la ciudad como es el de primera división (comienza a las 15.30) volverá a tener un aperitivo de lujo luego de nueve años, que es el cotejo de reserva como preliminar y con público. Ese duelo con mayoría de juveniles que se juega con espíritu amateur, hasta se podría decir que conserva el gen autóctono del encuentro que pone en vilo a los rosarinos. La cita protagonizada por los valores de la cantera comenzará a las 12.45 en Arroyito, pero ayer comenzaron a palpitarlo el DT de Central, Cristian González, y el de Newell’s, Aldo Duscher, ambos ex jugadores de los clubes que dirigen y que fueron compañeros en la selección argentina en la gestión de José Pekerman. Los formadores del último tramo de la etapa de inferiores, además de dar un ejemplo de convivencia, remarcaron que "no hay partido más motivante que enfrentar al clásico rival” y que "ojalá se haga habitual esta modalidad de que se juegue antes del partido de primera”.

   El Kily González (45 años) y Aldo Duscher (40 años) dirigen a los pibes de la cantera canalla y leprosa, respectivamente, y accedieron a compartir una charla a puro fútbol con Ovación en la antesala del derby rosarino. Tendrán el privilegio de ser los entrenadores de la reaparición del clásico de reserva como preliminar, con público, algo que no ocurre desde el 18 de abril de 2010, cuando en el Gigante de Arroyito, Newell’s se impuso 3 a 1. Además de acentuar la pasión y el compromiso con que viven este duelo, reconocieron que las inferiores de los dos clubes tienen muchas cosas para corregir, ya que no es casualidad que los actuales equipos de primera estén conformados mayoritariamente por jugadores que no tienen formación en las principales entidades rosarinas.

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¿Es mejor que el clásico de reserva se juegue como preliminar en el estadio, tanto para ustedes como técnicos como para los juveniles?

Es un incentivo muy lindo, más que nada para los chicos, tanto para los de Newell’s como para los de Central. Y en cuanto al contexto adverso que tendrán nuestros jugadores por ser visitantes se tienen que acostumbrar, de esto van a vivir ellos. Sirve para que se formen como jugadores y vayan viviendo estas experiencias fuertes que les harán muy bien para el futuro. (Duscher)

Para nosotros es el efecto contrario porque somos locales y tendremos el respaldo de los hinchas. Seguro que es una emoción entrar a un estadio repleto para los dos equipos de reserva. Son situaciones que el día de mañana van a vivir. Jugar con gente a favor o en contra te hace entender situaciones a nivel de personalidad en cuanto a los jugadores, tanto para Aldo como para mí. Nosotros lo vivimos porque jugamos este partido y nos sirvió en nuestra carrera. Está bueno que se haga un hábito que las reservas jueguen de preliminar. (González)

Ustedes son formadores y uno imagina que esta semana se trabaja mucho en lo mental además de lo táctico.

Uno trabaja desde lo táctico y en el orden que le quiere dar al equipo. Además está claro que pueden bajar chicos que están entrenando con la primera, que uno no tiene la posibilidad de entrenarlos todos los días, algo lógico porque el partido principal es el de la primera división y hay que adaptarse a lo que necesita la primera. Esto es así. Y con los chicos trabajamos fundamentalmente en la cabeza, a ver cómo responden. En tu estadio, en tu casa, donde uno sueña triunfar, a ver cómo están preparados delante de muchísima gente. Y ante tu eterno rival, más motivación que un clásico no hay. (González)

Uno prepara el partido para que se vea la idea futbolística que pretende. Se trabaja para ello. Y jugar un clásico ya te toca lo emocional, es una motivación extra que ya tenés y llevás adentro. Es algo especial y los juveniles deben ir acostumbrándose a jugar este tipo de partidos. Principalmente como técnico quiero que se vea mi trabajo, más allá de los jugadores que puedan bajar de primera. No sé cuántos serán. Pero quiero ver el trabajo que uno pregona, tanto dentro de la cancha como en lo mental. No soy de comerle la cabeza a los jugadores toda la semana, busco tocar la tecla justa en el momento indicado. Tampoco quiero que jueguen el partido antes y sí que lleguen con toda la energía posible. (Duscher)

¿Los condiciona que no tengan a todos los jugadores disponibles en la semana para armar el equipo?

Es difícil. Pero es normal que se reciban órdenes de arriba. Por ahí algunos jugadores bajan de la primera y es lógico que esto ocurra. Es un aprendizaje muy bueno como técnico. Se sabe que es así. Porque lo más importante es la primera división y nosotros estamos para ayudar al máximo a Darío Kudelka y aportarle la mayor cantidad de jugadores potenciados para que le puedan rendir. A veces tenemos dos días para terminar de armar el equipo y es difícil, pero son las reglas de juego y uno se adapta. (Duscher)

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Coincido con Aldo. Vivimos la misma situación, pero uno está acá porque decide estar y acepta las reglas como son. Nosotros trabajamos en función de la primera y nos tenemos que adaptar a Diego Cocca. Yo sueño con seguir formándome como entrenador, en ir mejorando y darle la impronta futbolística que uno tiene a los chicos que dirige para que lleguen preparados a la primera. Que entiendan lo que significa la camiseta y la historia que tiene el club. El pibe tiene que saber todo esto. Más allá de que somos formadores, es obvio que todos queremos ganar y además este fin de semana coinciden todos los clásicos de inferiores de AFA. (González)

¿Qué es lo especial del clásico rosarino?

Es que es el partido de la ciudad en la que naciste. El del sentido de pertenencia. Más allá de todos los lugares en que me tocó jugar y donde siempre defendí la camiseta con respeto y cariño, acá está el tema del amor al lugar en el que naciste. Y desde que tengo uso de razón mi viejo me llevaba a la cancha. Esto no se compara con nada. Cuando lográs el sentido de pertenencia es la camiseta más importante que te vas a poner en toda tu carrera. Porque es diferente a la del resto. Porque naciste en el club. Y jugar este partido siendo hincha, que te puede jugar a favor o en contra, es algo único. Y al pibe hay que hacerle entender que es un partido de fútbol, que es un deporte y que están los tres resultados y nada más. Por algo lamentablemente no podemos jugar clásicos más seguidos ni partidos amistosos. Porque a los mensajes de convivencia como esta charla hay que refrendarlos en la cancha, es como si nosotros el domingo nos insultamos durante el partido, esto no sirve de nada. Más allá de que los dos técnicos queremos ganar. Somos entrenadores y formadores y les enseñamos a los pibes por qué este clásico es diferente al resto de los que puedan jugar en el país o en el mundo. (González)

Para mí es un clásico muy apasionado. Viví diferentes clásicos y el de Rosario es muy extremo. Es un juego en el que hay que respetar al rival, ya que tanto los chicos de Newell’s como de Central quieren llegar a trabajar de esto. Como nos tocó a nosotros en su momento. Y queda ahí. Se llega a un extremo en el que hay que saber controlar la emoción. Yo hice todas las inferiores en Newell’s, fui alcanzapelotas, estuve en la hinchada, por eso a Newell’s le tengo mucho cariño y me dio la posibilidad de mostrarme en el mundo. Trabajo con gusto en la institución. (Duscher)

Cuando ustedes jugaban los clásicos la mayoría eran jugadores del club y ahora es al revés. ¿Cómo lo viven para transmitirles a los chicos que si hacen las cosas bien pueden ganarse un lugar en la primera?

En la estructura de las divisiones inferiores nos tenemos que replantear por qué pasa esto. Si hace muchos años que en los planteles hay tantos jugadores de "afuera” también hay que mirar para adentro y preguntarse cómo estamos trabajando. Plantearse que no puede ser que no saquemos jugadores de inferiores. Hay que copiar o ver cómo se trabaja en distintos clubes que hacen las cosas bien. Como Vélez, Lanús y Argentinos, por ejemplo. Hay que reconocer qué hacemos nosotros y lo digo porque tuvimos una charla muy profunda en relación a este tema. Cada entrenador de inferiores, incluidos nosotros, debe saber que estamos formando jugadores y no equipos. Han salido campeones reservas u otras categorías y no han llegado jugadores a primera. Hay que reconocer que hay algo que hicimos mal, hay que mirar para adelante y hacer hincapié en la corrección para que los chicos estén más preparados para llegar a primera. Y lo digo con todo respeto hacia los jugadores que llegan al club como refuerzos. (González)

Estoy totalmente de acuerdo. Son clubes que siempre se caracterizaron por sacar jugadores. El caso de Newell’s, Argentinos y Central también. En Newell’s por suerte llegó Enrique Borrelli y está tratando de reacomodar todo. Han pasado muchos coordinadores que dejaron muchos mensajes y esto no es bueno para el jugador. Por algo no salen jugadores. Hay que respetar un proyecto y bancarlo. Nosotros en la carrera tuvimos formadores como Jorge Griffa y José Pekerman que te forman primero como persona y después como jugador. Vos podés tener buena técnica, pero si no tenés cabeza se te hace muy difícil llegar a primera. La inteligencia táctica te lleva a ser mejor. Por eso el último paso con los jugadores lo tenemos que dar nosotros y ahí tenemos que afinar. Hay que tener tiempo para eso, además del acompañamiento del técnico de primera. A los chicos hay que exigirlos y formarlos. (Duscher)

¿Y ustedes Kily, cómo están?

También estamos muy bien. Hugo (Galloni) está al frente de la coordinación y se viene haciendo un gran trabajo entre todas las áreas. Central tiene todo hoy en día. Cuenta con una gran infraestructura. Sobre todo si la comparamos con nuestra época. Por eso, hay que mirar más hacia adentro y ver bien a qué o hacia dónde apuntamos. Tenemos que tener en claro cuál es nuestra línea. Por eso hay que tener una comunicación fluida entre todos los técnicos y los responsables de las inferiores.

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