Cappa estuvo a punto de las trompadas al final del partido Vélez-River
El entrenador de River Plate, Angel Cappa, fue maltratado esta noche en Liniers, a tal punto que
estuvo cerca de tomarse a golpes de puños en la antesala del pasillo que comunica con los
vestuarios cuando ya se había consumado la caída de su equipo por 2-1 ante Vélez Sarsfield.
6 de septiembre 2010 · 08:47hs
El entrenador de River Plate, Angel Cappa, fue maltratado esta noche en Liniers, a tal punto que
estuvo cerca de tomarse a golpes de puños en la antesala del pasillo que comunica con los
vestuarios cuando ya se había consumado la caída de su equipo por 2-1 ante Vélez Sarsfield.
El director técnico de River tuvo que soportar durante toda la noche situaciones desagradables,
algunas escudadas en el folclore del fútbol, pero al final lo insultaron casi en la puerta del
recinto donde se cambian los futbolistas visitantes y poco faltó para escenas de pugilato.
Al principio los simpatizantes Fortineros se habían tomado el trabajito de imprimir prolijos
cartelitos con la leyenda “bienvenido subcampeón”, en alusión a lo ocurrido en la
última fecha del torneo Clausura 2009, cuando el equipo de Ricardo Gareca se coronó ante el Huracán
que conducía Cappa.
Las quejas durante meses del director técnico de los bigotes infaltables por la infracción no
sancionada del delantero Joaquín Larrivey sobre el arquero Gastón Monzón en una escena que fue
clave para ese desenlace sirvieron como cultivo para la actual rivalidad y por esos hubo bromas y
hasta insultos para el cultor del Tiki Tiki.
Cappa se limitó a ocupar su lugar en el banco de suplentes de los millonarios, como indiferente
a cualquier burla o agravio, aunque cuando su equipo logró el empate provisorio lo gritó con
intensidad y hasta se dio vuelta para mirar hacia la zona desde donde lo hostigaban.
Pero el episodio más desagradable se vio poco después de que el árbitro Héctor Baldassi diera
por terminado el encuentro. En los pasillos que conducen al vestuario, en una zona en la que debe
imperar máxima seguridad y privacidad, Cappa fue insultado y cuando quiso reaccionar acompañado por
su amigo y ayudante de campo Francisco Fatiga Russo hubo gente que intervino para separar y evitar
situaciones todavía más lamentables.
“Cuando terminó el partido había cuatro o cinco personas que no sé de dónde serán, que no
sé si serán directivos o allegados y me extraña. Quieren insultar o pegar y la verdad es que
siempre pasa lo mismo en esta cancha y nadie nunca toma medidas”, se quejó un Cappa
indignado. (DYN)