El capitán del seleccionado argentino, Lionel Messi, se muestra cada más parecido a Diego Maradona, a quien ya superó desde los logros futbolísticos, pero ahora también le anexa cada vez más el costado del compromiso social, algo que siempre tuvo, pero en este presente además le pone voz.
Messi, tras la histórica victoria ante los ingleses por 2 a 1 en Atlanta para llegar a la final del Mundial, que será el domingo ante España en Nueva York, no se olvidó del pueblo argentino, que a la distancia desató un festejo inconmensurable en cada ciudad, por supuesto en la suya también, ya que Rosario explotó de alegría.
Incluso en sus inicios en la selección le reclamaban que no cantaba el himno y ahora, mucho más ante Inglaterra, gritó cada estrofa de la canción nacional a viva voz.
Messi, con su nueva frontalidad, no esquivó la realidad económica y social de la Argentina. Al ser consultado por TyC Sports sobre la enorme movilización popular que genera el equipo, el capitán se tomó unos segundos para reflexionar sobre el día a día de sus compatriotas.
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Messi: "Estamos orgullosos y felices"
"Estamos orgullosos y felices de poder regalarle esta alegría a la gente. Sabemos que los mundiales para nosotros son especiales y nos olvidamos de todo lo mal que nos toca pasar. Hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando", sentenció el capitán de la Scaloneta.
En ese sentido, Leo describió que este escenario complejo: "Es la vida nuestra, lo que nos tocó siempre". Por eso, destacó que el gran motor del plantel en cada partido es poder retribuir ese esfuerzo diario con felicidad en la cancha.
"Poder regalarle todo este tipo de alegría a ellos, poder estar en una final del mundo una vez más y meter dos finales seguidas... hoy conseguimos algo impresionante", dijo emocionado.
El centro de todas las miradas
Así Lionel además de ser el mejor jugador del mundo y de estar en el centro de la atención en este Mundial, potenció su rol solidario y de empatía con la sociedad argentina, algo que viene incrementado desde hace años, pero que ahora en este presente de ensueño resuena mucho más.
Y por eso las banderas con su rostro en cada cancha y la curiosidad de que el 99 por ciento de las camisetas de los hinchas en los estadios tengan dos números: la diez que usa ahora y la 19 que usó cuando debutó. Todo es Messi.