Opinión

Intrigas en las escuchas del ministro

Nicolás Falkenberg fue el juez que a pedido de una fiscal aceptó intervenir el teléfono de Pullaro, quien luce más débil en el plano político que en el jurídico.

Miércoles 08 de Noviembre de 2017

La divulgación de una secuencia de escuchas que involucran al ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, desató una conmoción política que sacude al gobierno y al Ministerio Público de la Acusación (MPA). Los funcionarios del Poder Ejecutivo dejaron ver abruptas variaciones anímicas a lo largo del día. Una total incertidumbre inicial sobre la continuidad del funcionario dejó paso a una cerrada adhesión a su permanencia basada en el entendimiento de que Pullaro fue objeto de una intervención telefónica sin motivos orquestada por el mismo fiscal que, según dicen en el gobierno y en la cúpula del MPA, está filtrando los audios a la prensa por motivaciones políticas.

El panorama luce confuso e inquietante. Pullaro aparece hace un mes reaccionando con inquietud al enterarse de la detención del jefe de la Unidad V de Rafaela, Adrián Rodríguez, implicado en una investigación por manejos irregulares con el pago de horas extras (Ospe). Luego Pullaro es registrado dialogando con el fiscal general de Santa Fe, Jorge Baclini, a quien le refiere que el fiscal regional de Santa Fe, Carlos Arietti, le había señalado que no habría detenciones de personal policial hasta después de las elecciones realizadas el 22 de octubre. Algo que supone, de ser esto cierto, una vinculación intolerable entre los fiscales del MPA y el Poder Ejecutivo. La situación ya había provocado una densa intriga por el hecho de que Arietti había apartado a mediados de octubre al fiscal Roberto Apullán, que investigaba al comisario Rodríguez por las horas extras, del control de esa causa. Ese desplazamiento gestó la idea de que el fiscal regional estaba amparando al ministro de Seguridad, quien, según una llamada interceptada, le dijo a Rodríguez, hablando del concurso de ascenso a director general de policía: "Te vamos a tener que dar las preguntas, viste... como en la escuela". Pullaro asegura que eso fue una tontería del momento sin ningún asidero porque además en ese concurso no hay preguntas. Sus detractores replican que el mismo ministro era presidente del jurado del concurso por lo que la frase no era inocente.
Ayer Pullaro se defendió con energía al negar, una vez más, que hubiera existido delito en sus palabras, lo que es también la conclusión de Baclini y de Arietti, no así de Apullán. Pullaro afirmó que la intervención de su teléfono fue obra de un accionar ilegal por lo que, aseguró, radicó una denuncia para que se investigue cómo se ordenó interceptarlo. También deslizó que Apullán filtró a la prensa esas escuchas con motivaciones políticas. Y que no hay argumento penal para pedir que le pincharan el teléfono.
El fiscal regional Arietti asegura que no existe ningún delito en las palabras de Pullaro en su diálogo con el comisario Rodríguez. Pero que sin embargo un fiscal apartado (Apullán) le requirió a su fiscal subordinada María Laura Martí que pidiera a un juez pinchar el celular a Pullaro sin avisarle quién era y sabiéndolo perfectamente, primero por la voz inconfundible del funcionario, y además, porque Rodríguez lo llama "ministro".
Según Arietti, Apullán y Martí pidieron la escucha al celular de Pullaro el 30 de septiembre por 15 días. El juez Nicolás Falkenberg primero requirió una mayor fundamentación para acceder. Los fiscales contestaron que debían oficiar a las compañías telefónicas para saber la identidad del usuario que, sin embargo según él, conocían. Falkenberg finalmente autorizó la escucha. "Es de una gravedad institucional enorme que un fiscal pida a un juez escuchas de un ministro ocultando que lo sabe. Hay 15 días de escuchas al máximo responsable de Seguridad de la provincia en poder de alguien que las está filtrando a la prensa", le dijo Arietti a sus fiscales. Es algo tan grave, para Arietti, como lo del depuesto fiscal rosarino Fernando Rodrigo, quien ordenó escuchar a su novia sin fundamento legal lo que le costó el cargo y una causa penal.
Apriete político
Las escuchas que representan un apriete político para Pullaro se producen el 9 de octubre pasado, cuando el ministro dialoga con el secretario de Seguridad de la provincia, Omar Pereira, quien le informa de la detención del comisario Rodríguez. En ese momento Pullaro estaba siendo escuchado por pedido de la fiscal María Laura Martí —subordinada de Apullán— lo que el ministro desconocía. Las transcripciones, difundidas por el portal Diario de Santa Fe, indican:
   —Pereira: ¿Que tal? ¿Tenés lo de Rafaela? ¿Si?
   —Pullaro: ¿Qué pasó?
   —Pereira: Me avisa (inaudible) que está Asuntos Internos allanando el despacho de Adrián Rodríguez y con orden de detención.
   —Pullaro: Uy, ¿por qué?
   —Pereira: Hola.
   —Pullaro: Hola Omar. ¿Por qué tema es?
   —Pereira: No lo sé la causa, no se lo saben, parece que la orden es de Apullán (inaudible).
   —Pullaro: Uy, qué cagada.
   Media hora después Pullaro le hizo un llamado a Baclini para obtener mayores detalles sobre la detención de Rodríguez. Este es el diálogo:
   —Pullaro: ¿Qué haces Jorge? Che, ahí me informan que detuvieron a Adrián Rodríguez, el Jefe de la 5ta.
   —Baclini: ¿Adrián Rodríguez?
   —Pullaro: El jefe de la 5ta, un tipo que fue jefe de La Capital.
   —Baclini: Ah, en Capital. No, no sabía nada.
   —Pullaro: Che, bueno, no. Qué se yo ¿ehh?
   —Baclini: Ahora voy a preguntar. Quién lo detuvo, ¿Apullán?
   —Pullaro: Apullán, tengo entendido que es por las Ospes.
   —Baclini: Y sí, Arietti yo estuve hablando el otro día y me dijo que tenía, pero que no sabía que lo iban a detener.
   —Pullaro: A mí me dijo que tenía, pero que lo iban a detener después de las elecciones a todos. No sé porque han apurado.
   —Baclini: Sí. Dejame que lo llamo y te averiguo, te averiguo bien. Averiguo bien y te digo.
Todo esto generó una aguda controversia política de varios frentes. Por un lado, porque el MPA, cuyo jefe es Baclini, quedaba bajo la presunción de tener una relación de inaceptable proximidad con un funcionario del Poder Ejecutivo, algo cifrado en los dichos de Pullaro cuando le refería a Baclini que Arietti había dicho que Rodríguez no sería detenido antes de los comicios. Además porque Pullaro ya venía lastimado por la alusión a ese comentario de que ayudaría con preguntas en el concurso para ascender al comisario Rodríguez luego detenido.
Baclini dijo ayer ser consciente de que el MPA aparece bajo sospecha de proteger al ministro Pullaro. "No protegemos a un ministro, lo que no me importa hacer, sino a una persona sobre la cual no hay indicio alguno de que cometió delito, razón por la cual no debía ser ni investigada ni escuchada".
El diputado provincial Carlos del Frade presentó un pedido de citación a la Legislatura para Arietti, Baclini y Pullaro. "Lo que más me llamó la atención de las escuchas fue que Pullaro puede decidir cuándo se realizan las audiencias imputativas y la promesa de Baclini de que la citación a Rodríguez iba a ser después de las elecciones. Es triste y denigrante. Más allá de las escuchas, el problema son los hechos", dijo.
Pullaro aludió a sectores desplazados de la policía por generar una permanente inestabilidad a su gestión. Y puso el foco en el fiscal Apullán cuya fiscal adjunta pidió la escucha de su celular, según dijo, sin que existiera delito, engañando al juez que habilitó la interceptación. "Quiero saber si la intervención es legal. Y, si es legal, por qué la ordenaron. Quiero que se investigue prontamente. Lo que sí sabemos es que hay dos escuchas. Que alguien explique dónde hay allí delito penal.
Pullaro indicó que no está en cuestión la continuidad en su puesto tras conversar ayer con Lifschitz, quien llegará mañana desde Estados Unidos. "El gobernador nos ratificó la confianza para seguir adelante y les ratificamos nuestro compromiso para trabajar con el mismo esfuerzo que el del primer día".


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