ovación

Aplauso a las intenciones

Los puristas le encontrarán seguramente defectos al clásico que entregaron Newell's y Central. Y en ellos justificarán la emotividad que brindaron en el césped del Coloso para la ciudad que lo vio por TV.

Domingo 22 de Agosto de 2021

Los puristas le encontrarán seguramente defectos al clásico que entregaron Newell’s y Central. Y en ellos justificarán la emotividad que brindaron en el césped del Coloso para la ciudad que lo vio por TV. Pero aunque puede haber algo de verdad en ese supuesto, lo importante de esta edición que terminó en empate fueron las intenciones. Se sabía que podía ser así, porque así sienten el fútbol Fernando Gamboa y Cristian González, porque como jugadores y en lo que mostraron en sus carreras de entrenadores nunca especularon y siempre su visión fue el arco de enfrente, por más que uno jugara de zaguero y el otro de volante ofensivo. Pero verlo plasmado en los equipos que conducen, ante tamaño partido, no deja más espacio que para el reconocimiento.

Los equipos del Negro y el Kily fueron consecuentes con la idea que pregonan sus entrenadores, por cómo sienten el fútbol, y más allá de los errores y las carencias de los dos planteles, Newell’s y Central fueron a buscar la victoria. Y de principio a fin. Más allá del cansancio final, nunca hubo conformismo y hasta que Andrés Merlos pitó por última vez lo intentaron.

Aplausos entonces para las buenas intenciones que se tradujeron en búsqueda permanente del arco de enfrente. Broun y Aguerre nunca pudieron relajarse y la actitud, aunque falten recursos, enaltece a un fútbol rosarino flaco en logros en los últimos tiempos.

Párrafo aparte para Andrés Merlos. Quizás muchos coincidan en que no es de los mejores árbitros argentinos y dejó alguna polémica ayer, sobre todo en amarillas a Lema y Pérez (el supuesto penal a Scocco fue muy discutible), pero abortó las sospechas que sembraron Vecchio y Ruben. Y viene a cuento porque merecería, más allá de si lo hablaron dentro de la cancha, una disculpa pública de ellos, quienes pusieron en duda su honorabilidad para este encuentro. Esto es fútbol y estas cosas pasan. Pero, o se acusa con pruebas o, si se cometen errores en los discursos, hay que reconocerlos por la misma vía.

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