Abel Faust tiene 31 años, una edad donde muchos jóvenes se animan a emprender, a pensar en un producto propio, a saltar algunas barreras. Él es licenciado en publicidad y diseñador gráfico, y sus primeros años profesionales se los dedicó al desarrollo de branding para empresas y al marketing digital. Veía el crecimiento de sus clientes y el auge del ecommerce es por eso que pensó ¿por qué no desarrollar un producto propio? ¿por qué no trabajar para él mismo? En ese momento un amigo, que luego fue su primer socio, le dijo que había muy pocos productos de calidad en Argentina vinculados a la coctelería y a partir de allí nació la primera idea de lo que terminaría siendo Chula. Con una estética y diseño muy cuidado, la marca hoy se vende como una caja de experiencias, porque no sólo se venden con botánicos de distintas partes del mundo para la elaboración de tragos, sino que ya lanzaron al mercado una caja de especias para los amantes de la gastronomía. Y en breve se vienen nuevos lanzamientos de experiencias en más segmentos que aún no quiere adelantar porque están en pleno desarrollo.
“Quisimos hacer un producto creativo, que genere un muy buen impacto cuando abrís una caja a través de los colores, los olores, y el diseño”, explica Abel a Negocios y recuerda que estuvieron seis meses desarrollando cada detalle del producto. Empezaron a comercializar en diciembre del 2021 y a partir de allí no pararon de crecer. Hoy tienen en Instagram casi 25 mil seguidores y su mercado es mayormente mujeres de entre 30 y 50 años que en general pertenecen a un segmento de clase media alta, ya que muchos eligen este producto para regalar. “En Buenos Aires es donde más vendemos, representa el 50% de nuestras ventas, luego Rosario con un 30%, después Córdoba con un 10% y el resto se distribuye entre Mendoza y el resto del país”, enumera.
Los costos de una caja de Chula oscilan entre los $16 mil y los $34 mil de acuerdo a si se trata de una caja grande, mediana o chica. Vienen con frascos para cada especie, que compran de forma mayorista, más los cítricos disecados, pero siempre las cajas tienen accesorios de diseño como los medidores, cucharas especiales, o un delantal “bien chulo”, describen. Justamente el nombre Chula lo eligieron por su connotación positiva en España, donde es un término cotidiano para hablar sobre algo que es simplemente lindo.
La estrategia para seguir creciendo
Chula tiene local propio en calle Italia al 1000 pero lo cierto es que su estrategia es seguir creciendo a través del marketing digital y la venta desde su página web. Trabajan con Andreani, Correo Argentino y E-pick para que el producto llegue a destino. En lo que respecta al mercado hoy, cada crisis o suba del dólar a ellos los afecta directamente sobre las ventas, porque este es un producto que se vende mayormente para regalar y si hay crisis, Abel asegura que la gente claramente regala menos. Pero otra estrategia que tienen son los regalos empresariales, porque esas cajas pueden ser personalizadas con el logo de las empresas interesadas.
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Abel Faust apostó a desarrollar su propia marca.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital.
En lo que respecta a las ventas, es un producto que se vende mucho más en fechas especiales, por ejemplo en diciembre llegaron a vender 120 cajas, mientras que en marzo se vendieron alrededor de 40 productos. También lo que están proyectando es vender la reposición del producto por unidad, porque quizás un cliente usa mucho más un botánico para su coctelería que otro, por lo cual puede pedir su repuesto. Esta es una forma también de sortear las crisis.