La histórica fábrica de porcelana Verbano, ubicada en Capitán Bermúdez, busca reducir más de la mitad de su planta personal por lo que inició un proceso de retiros voluntarios en el marco de una fuerte crisis de la industria nacional.

La fábrica de porcelana de Capitán Bermúdez, que posee 70 años de trayectoria, atraviesa una crisis productiva y abrió un programa de desvinculaciones de personal.
Verbano, fábrica de porcelana de Capitán Bermúdez.
La histórica fábrica de porcelana Verbano, ubicada en Capitán Bermúdez, busca reducir más de la mitad de su planta personal por lo que inició un proceso de retiros voluntarios en el marco de una fuerte crisis de la industria nacional.
La fábrica es una de las dos únicas plantas de porcelana que quedan activas en la Argentina y posee más de 70 años de trayectoria. Sin embargo, el contexto económico y la retracción de la actividad llevaron a que desde la firma busquen que 30 empleados adhieran al programa de retiros, lo que representaría más de la mitad de su actual plantel.
La decisión fue comunicada en medio de un escenario de crisis de la industria nacional y encendió las alarmas entre los trabajadores y representantes gremiales, que observan con preocupación las medidas tomadas.
Según trascendió, la compañía argumentó que enfrenta una combinación de factores adversos que comprometen la sustentabilidad del negocio: la caída del consumo interno, el incremento de los costos operativos y la creciente competencia de productos importados que ingresan al país a valores difíciles de igualar para la producción local.
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Desde el ámbito sindical señalaron que la situación genera incertidumbre entre las familias de los trabajadores y advirtieron sobre el impacto que generará en Capitán Bermúdez.
Si bien la empresa optó inicialmente por ofrecer retiros voluntarios, existe la preocupación respecto de posibles medidas adicionales de ajuste si el panorama económico no mejora en los próximos meses.
El nombre Verbano viene del Lago Maggiore, al norte de Italia. Allí nació la fábrica original que inspiró a los empresarios italianos a replicar su modelo en Argentina. En 1953 comenzó la construcción de la planta en Capitán Bermúdez, en un predio tan grande que todavía hoy no se utiliza en su totalidad.
La propuesta era simple y poderosa: producir porcelana de calidad mundial, diseñada para durar décadas. Durante la segunda mitad del siglo XX, Verbano se convirtió en sinónimo de vajilla elegante y resistente, con colecciones que llegaron a hogares, restaurantes, hoteles y eventos formales de todo el país.



Por Fermín Sánchez Duque e Isabella Di Pollina
Por Azul Martínez Lo Re