El barrio Ciudadela de Santa Fe explotó este fin de semana por un gallo descontrolado. El insólito conflicto entre vecinos escaló a tal punto que un vecino molesto atacó a balazos al animal, de todas formas, no pudo lastimarlo. La policía intervino para calmar las aguas.
El gallo suelto camina por las calles del barrio desde septiembre. Primero fue el macho junto con una gallina, pero luego de un puñado de días la hembra escapó. Un grupo de vecinos denuncian que canta a cualquier hora, incluso durante la madrugada. Pero también están los que lo alimentan y cuidan.
Hace más de cinco meses que el gallo, al quedar solo, es la mascota del barrio. Hasta tiene nombre: “Cocó”. Y aunque las discusiones eran recurrentes, el conflicto se agravó al conocerse las imágenes de un hombre armado en la esquina de San Lorenzo y Quintana. El hecho se dio el pasado sábado y en el video se ve a un vecino con un rifle de aire comprimido y “corriendo” al animal, que ágilmente escapó de los tres balazos que disparó.
Los vecinos no dejaron pasar este hecho y repudiaron al hombre. “Me parece que está mal y además es peligroso. Si pasaba alguien podía salir lastimado”, señaló una vecina según publicó Uno Santa Fe. La Policía intervino ante el ataque y si bien no detuvo al hombre, sí secuestró el arma de aire comprimido.
Un vecino le disparó a Cocó con un aire comprimido
Un vecino cansado del canto del gallo Cocó, le disparó el fin de semana con un aire comprimido. Intervino por el hecho la policía
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Un gallo libre
Para el barrio el gallo es un problema desde sus inicios. Varios intentos por capturar al gallo fracasaron. Según describieron, es arisco y escala los árboles, incluso los más altos. Cualquiera que quiera atraparlo corre riesgo y hasta la Policía intentó intervenir para su secuestro, pero el gallo se escapó.
En este contexto, las calles del barrio Ciudadela debaten qué hacer con el animal. Algunos proponen un traslado a un hábitat más acorde, pero están los que prefieren que siga merodeando por la zona: “Uno se encariña, ya nos acostumbramos. En vez de un perro, es un gallo”, comentó con humor una vecina.
Marisa es vecina del barrio y la primera en enfrentar al hombre y su rifle. Ella defendió al gallo y hasta llegó a ofrecer su patio para resguardo. Sin embargo, atraparlo es todo un desafío.