Quince disparos con dos armas distintas contra el frente de una casa de Villa Gobernador Gálvez cerraron en enero de 2025 una serie de intimidaciones a los dueños, que no resultaron heridos. Dos meses más tarde hubo un nuevo incidente a tiros en barrio Tablada que terminó con un patrullero perforado a balazos y ocho detenidos. Como un tiratiros que intervino en las dos balaceras, un joven de 23 años fue condenado esta semana en un juicio abreviado a 5 años y 4 meses de prisión
La condena fue aceptada por Alex Chamorro, sentenciado como coautor de los delitos de abuso de armas agravado por la participación de un menor de edad, dos hechos de portación ilegal de arma de guerra, tenencia ilegal de arma de uso civil y encubrimiento simple. La pena fue acordada en un procedimiento abreviado entre su defensa y el fiscal Lucas Altare. En una audiencia realizada el miércoles en el Centro de Justicia Penal, el juez Pablo Pinto revisó la propuesta y dictó la sentencia.
Chamorro, de 23 años y quien antes de ser detenido era empleado en una metalúrgica, fue condenado como uno de los atacantes que se presentaron cerca de la medianoche del 11 de enero de 2025 en una casa de Kennedy y San Luis de Villa Gobernador Gálvez para sellar con quince disparos una serie intimidaciones a las personas que vivían allí. Ese mediodía se había registrado un primer incidente cuando al menos dos personas llegaron en un Fiat Punto que se detuvo frente a la vivienda y uno de los ocupantes gritó amenazas a las víctimas mientras les apuntaba con una pistola.
Arresto casual
La secuencia continuó a las 23.30. Chamorro junto a otras personas, según la condena, llegaron a la casa en el mismo auto armados con dos pistolas: una 9 milímetros y otra calibre 3.80. Una vez allí bajaron del vehículo y dispararon al menos quince veces contra el frente. Tras el ataque y la denuncia de los vecinos que reportaron disparos, la policía detuvo a cinco jóvenes y secuestró el auto, así como el cargador de una pistola 9 milímetros y tres cartuchos.
Según reportó entonces la fuerza policial, efectivos de Comando Radioeléctrico interceptaron el paso de un Fiat Punto en Ecuador y la ruta provincial 24, en el acceso a la planta de Cargill. Fue luego de que un motociclista alertara que los ocupantes de ese vehículo habían intentado cometer un hecho de robo. Fueron identificados cinco jóvenes de entre 16 y 25 años, con domicilios en el sur de Rosario y en Villa Gobernador Gálvez.
En ese momento los policías recibieron el dato de que poco antes una vivienda de Kennedy y San Luis, a un kilómetro del sitio del arresto, había sido atacada con disparos. Una de las víctimas de la balacera —una mujer de 53 años— dijo que habían disparado dos jóvenes vestidos con una prenda superior blanca y bermudas oscuras, tal como iban dos de los ocupantes del Punto, según se consignó entonces.
En la línea de fuego
Dos meses después, el 30 de marzo alrededor de las 23, Chamorro se enfrentó a tiros con otros dos jóvenes no identificados en la zona de Necochea entre Presidente Quintana y Patricias Argentinas, en barrio Tablada. Hubo una gran cantidad de disparos y dos alcanzaron a un patrullero en el que dos suboficiales de la Brigada de Orden Urbano se acercaban al lugar del incidente, tras recibir denuncias de detonaciones en la zona. Una de las balas perforó una puerta y otra el paragolpes delantero del móvil.
>>Leer más: Villa Gobernador Gálvez: catorce tiros contra una casa que ya había sido baleada este año
En el lugar se secuestraron cuatro vainas servidas y un cartucho intacto calibre 9 milímetros. Otros rastros del tiroteo se encontraron a una cuadra, en Patricias Argentinas y Necochea, donde se hallaron ocho vainas. Al procedimiento se sumaron efectivos de la Policía de Acción Táctica y del Comando Radioeléctrico que en total demoraron a ocho jóvenes en casas de la cuadra —entre ellos dos adolescentes de 16 años— y secuestraron dos armas. A Alex le secuestraron un revólver calibre 22 largo cargado con siete cartuchos.
Por último, sumó el delito de encubrimiento por circular en una moto Honda Wave que había sido robada entre agosto y septiembre de 2025 en Lamadrid al 100. El 13 de septiembre de ese año acudieron policías a Biedma y Colón tras un accidente de tránsito. Chamorro, que iba en la moto, la dejó tirada y se fue corriendo. Se comprobó entonces que la moto tenía pedido de captura y lo apresaron tras un patrullaje por la zona en Colón al 3600. Desde entonces quedó en prisión preventiva y seis meses más tarde aceptó condena por la seguidilla de delitos.