Fernando Javier Cappi, un instructor de kitesurf de 32 años, murió luego de sufrir un accidente mientras practicaba ese deporte en la laguna Setúbal, cerca de Santa Fe. El hecho ocurrió el jueves por la tarde, en la zona del paraje El Chaquito, y su cuerpo fue encontrado unas 20 horas después por personal de la Prefectura Naval Argentina.
Cappi era oriundo de Santa Fe, tenía una escuela de kitesurf y también se desempeñaba como instructor de tiro. Según sus amigos y allegados, era particularmente cuidadoso con las medidas de seguridad y utilizaba habitualmente casco, chaleco salvavidas y botas para practicar el deporte.
El accidente ocurrió alrededor de las 17.15. Cappi estaba navegando cuando, por causas que todavía son investigadas, terminó debajo del agua. Su novia se encontraba en la costa y registró con su teléfono celular parte de la secuencia previa a su desaparición.
"¿Dónde estás, gordito? No te veo", se escucha decir a la joven en el video mientras intenta localizarlo. En las imágenes se alcanza a observar el casco amarillo que llevaba Cappi sobre el agua. Después, el deportista desaparece de la superficie.
A partir de ese momento, comenzó un operativo de búsqueda que se extendió durante la noche y continuó durante la mañana siguiente. Finalmente, el viernes al mediodía, efectivos de Prefectura localizaron el cuerpo en el canal de derivación, frente al Club Náutico El Quillá, a unos 15 kilómetros del lugar donde había sido visto por última vez.
Investigan cómo ocurrió el accidente
La investigación quedó a cargo de la fiscal María Laura Urquiza, quien ordenó la realización de una autopsia para determinar las causas de la muerte.
Una de las hipótesis planteadas por personas vinculadas al kitesurf es que Cappi pudo haber quedado enganchado con las líneas de su kite y no logró liberarse a tiempo. También se investiga si elementos presentes en el agua, como camalotes y ramas arrastradas por la corriente, pudieron haber influido en el desenlace.
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Diego Sixto, profesor de educación física, instructor y amigo de Cappi, explicó que las condiciones del viento habían ido cambiando durante la jornada. Al mediodía se habían registrado fuertes ráfagas, de hasta 70 kilómetros por hora, que provocaron olas de aproximadamente un metro y medio. Para el momento del accidente, alrededor de las 17.15, el viento había disminuido y se ubicaba, según su relato, entre los 40 y 45 kilómetros por hora.
"Para cuando ocurrió lo de Fernando estaba totalmente navegable porque el viento había aflojado y se estabilizó en 40 a 45 kilómetros por hora", sostuvo.
Sixto también planteó una posible mecánica del accidente vinculada con las líneas del kite: "Cuando él cae, de las cuatro líneas que tiene el kite dos le quedan abajo, él lucha y no lo larga rápido, debe haber sabido que estaba enganchado".
De todos modos, esa explicación forma parte de las hipótesis aportadas por quienes conocían a Cappi y practicaban la actividad. Las circunstancias concretas del accidente deberán ser determinadas por la investigación judicial.
Al momento del hallazgo, Cappi todavía llevaba las botas y el chaleco salvavidas debajo del traje de neoprene.
"Le pasó a la persona más preparada que había en el kite"
La muerte de Cappi generó conmoción entre quienes practicaban kitesurf y también entre sus alumnos de tiro. Facundo Ortega, amigo e instructor de kitesurf, destacó especialmente el equipamiento que llevaba el deportista al momento del accidente.
"Tenía todo el equipo de seguridad puesto: casco, chaleco, las botas", señaló. Y agregó: "Fue una desgracia, un accidente, algo lo arrastró para abajo. Era muy meticuloso con la seguridad, respetaba las normas. Le pasó a la persona más preparada que había en el kite".
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Cappi había estrenado una semana antes las botas acordonadas que llevaba puestas cuando fue encontrado. Sus allegados remarcaron que no solía ingresar al agua si consideraba que las condiciones no eran adecuadas.
Quién era Fernando Cappi
El "Chino", como lo conocían sus amigos, tenía 32 años y trabajaba como instructor de kitesurf y de tiro. Su padre, Tomás, también había sido instructor de tiro y murió en marzo de 2019, a los 63 años. Fernando tenía dos hermanos, Marcelo y Celina, y su madre, Paulina, tiene 68 años.
Además de su actividad deportiva, Cappi había construido un vínculo muy cercano con sus alumnos.
Liliana Armando, cuya hija de 13 años tomaba clases de tiro con él, lo recordó como una persona especialmente afectuosa. "Fernando era la persona más cariñosa que podías conocer, te daba esos abrazos interminables", contó.
También destacó el modo en que acompañaba a sus alumnos: "Jamás se hubiera metido en el agua si no estaba seguro de lo que estaba haciendo, si dudaba no lo hacía".
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Para sus amigos, el agua y los deportes náuticos ocupaban un lugar central en su vida. También disfrutaba del buceo y de los viajes, actividades que solía compartir con quienes lo rodeaban.
La Asociación Argentina de Kite expresó su pesar por la muerte del instructor, mientras que sus compañeros y allegados comenzaron a despedirlo tras la confirmación del hallazgo.
La despedida de Cappi se realizará este lunes a las 15 en la Basílica Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad de Santa Fe.